Alianzas
20.09.2010 ·
Descubrí el Observatorio de la Mujer Siria por casualidad, cuando buscaba por Internet un curso de perfeccionamiento de árabe clásico en Damasco. Encontré la página Arabic Teaching y durante 3 semanas tuve clases diarias con Bassam AlKadi, que a medida que íbamos profundizando en el fusha también me iba adentrando en el trabajo que hacen desde el Observatorio que dirige desde que abrió en 2005. Sin respaldo institucional, sin socios, sin financiación de nigún tipo y sin recurrir a más apoyos que las donaciones que pide desde su sitio web, impresiona la repercusión que ha alcanzado y los logros de esta iniciativa que parte de un proyecto personal e independiente.
Esta independencia es probablemente el pilar del Observatorio y la clave de sus éxitos, pero también de sus dificultades. Como director, Bassam rechaza cualquier aportación o acuerdo económico que implique una imposición de criterios externos, lo que hace difícil la sostenibilidad económica del proyecto. Esta búsqueda de coherencia entre los principios que sostienen el Observatorio y sus acciones sobre el terreno se reflejan también en el discurso, muy alejado del habitual de las ONG y otras organizaciones que trabajan en la zona, tanto nacionales y locales como de las internacionales, con las que el Observatorio es especialmente crítico.
El Observatorio trabaja a tres niveles:
- Sensibilización de la sociedad siria sobre aspectos relativos a la situación de la mujer en el país, como la campaña contra los “Crímenes de Honor”, de la que se hicieron eco organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch.
- Creación de redes con otras asociaciones y grupos de la sociedad civil con la que intercambiar información y puesta en común de ideas e iniciativas, como el trabajo con organizaciones de ayuda a discapacitados.
- Trabajo sobre el terreno, de intervención en casos de violencia doméstica y otros conflictos familiares. Un trabajo complejo y delicado sobre el que desde el Observatorio no se facilitan detalles.
Los únicos recursos del Observatorio son conocer bien el terreno y el uso de Internet y las redes sociales para dar a conocer el proyecto y sensibilizar sobre la situación de las mujeres en Siria. El centro del trabajo de divulgación y sensibilización es el sitio web Nesasy.org, que tiene versión en árabe y en inglés, en el que se integran artículos y colaboraciones voluntarias, menciones en medios extranjeros como Christian Science Mirror o The National y blogs de activistas sobre distintos aspectos de la situación legal y social de la mujer en Siria. También una cuenta en Twitter donde comparten las actualizaciones del sitio web y una página de Facebook que funcionaba como un think-tank, donde surgían debates que no son fácilmente posibles en ningún otro espacio. Pero tampoco en este ámbito las cosas resultan fáciles. Facebook ha cerrado en distintas ocasiones tanto la cuenta personal de Bassam como la página donde se generaba debate sobre aspectos relativos a la situación de la mujer en Siria, tras recibir quejas de usuarios que no veían bien la discusión sobre este tipo de asuntos. Desde el Observatorio se pide a los administradores de Facebook y de las redes sociales en general que no se dé alas a los fundamentalismos poniendo más obstáculos a la ya difícil lucha por la libertad de expresión en su país y en muchos otros.
El Observatorio es una plataforma que pone en común a gente muy distinta que desea cambios en el país. Cambios que garanticen la igualdad a nivel legislativo, pero también cambios en la educación que garanticen que los sectores más tradicionales no se impongan sobre una sociedad heterogénea y diversa. Gente como Roudayna Haidar, un pilar básico en la actividad de sensibilización y creación de redes desde el Observatorio que se ha ocupado también del trabajo por los derechos de los discapacitados.
Cuando se le pregunta a Bassam por qué un hombre es el rostro y la voz principal de un Observatorio de la Mujer, su respuesta es clara:
“¿Por qué no iba a serlo? Yo no quiero vivir en una sociedad donde las mujeres tienen menos derechos que los hombres. El proyecto no es sólo por las mujeres, es por todos nosotros. La igualdad debe ser un objetivo para hombres y mujeres y la lucha contra la violencia también. La violencia nos afecta a todos, es un bucle del que sólo podemos salir juntos”
Compartimos a continuación la entrevista con Bassam AlKadi y Roudayna Haidar:

muy buen reportaje … a delante Leila
[...] Fuente: Periodismo Humano [...]
Muy interesante! Gracias por hacer la difusión del trabajo que están realizando desde el Observatorio de la Mujer Siria