Alianzas

De dcha a izq: Ahmet Emid Dag, Ann Wright, Teresa Aranguren, Vangelis Pissias

El 16 de diciembre asistí a la conferencia “Palestina, de las palabras a los hechos. La ciudadanía en acción: el activismo del siglo XXI”, como parte del VII Festival Interpueblos, organizado por la asociación Cultura, Paz y Solidaridad. Esta edición se centra en el activismo como forma de presionar a los gobiernos para que pasen del discurso a los hechos en la defensa de los derechos humanos. Una brecha entre la teoría y la práctica y una necesidad de movilización ciudadana que están más de actualidad que nunca con las revelaciones de Wikileaks.

“Para quien sufre un atropello lo más duro es la sensación de abandono e indiferencia”. Así comenzó su intervención Teresa Aranguren, periodista que ha trabajado durante décadas como corresponsal de guerra en Oriente Medio. Recordó a las víctimas de los conflictos, pidió que no caigan en el olvido y mencionó a Ulises: “Gaza es la Ítaca a la que hay que llegar para recuperar la dignidad humana.”

Ahmet Emid Dag, Vicepresidente de IHH Humanitarian Relief Foundation, presentó el trabajo de la organización que puso en marcha la Flotilla en la que perdieron la vida nueve activistas, todos ellos turcos. Según Dag, la Flotilla marca una nueva época de las movilizaciones de la sociedad civil y de la incidencia internacional de la causa palestina.

Vangelis Pissias, Profesor de la Universidad Politécnica de Atenas y activista de la iniciativa Ship to Gaza Greece, contó la estrategia de la iniciativa Free Gaza, primera expedición por mar para romper el bloqueo que surgió durante la agresión israelí de Líbano y Palestina en 2006. Durante los inicios del proyecto, Israel reaccionó boicoteándolo, pero esto no impidió que más países, 17 concretamente, se uniesen a la iniciativa de impulsar una lucha activa contra el bloqueo de Gaza. Intelectuales como Noah Chomsky y Harold Pinter lo apoyaron y contribuyeron construyendo el discurso que sirve de soporte a la actividad del proyecto. Un discurso basado en la declaración universal de Derechos Humanos y en la necesidad de un cambio político, ya que es contra un crimen político que lucha.

¿Cómo puede ser que alguien que vive junto al mar no pueda entrar o salir por mar?, se preguntaba Vangelis.  Es un crimen que el mundo civilizado acepta.

Según Vangelis, la Flotilla supuso un cambio en la percepción internacional de Israel. “La opinión pública ha empezado a ver a Israel como el estado de Apartheid que es. Ha servido para que países como Grecia o Turquía reaccionasen al ver su soberanía amenazada”. También destacó el punto de inflexión en la forma de hacer activismo. “Estamos trabajando de una forma distinta respecto a hace 20 años, las coaliciones deben ser distintas, la organización de los proyectos también.”

“El objetivo es presionar a los gobiernos y para eso debemos seguir buscando la atención de los medios, que ya no son una herramienta sólo en manos de los poderosos. Las iniciativas en las que trabajamos deben tener en cuenta la forma de comunicarlas y mantener siempre al mundo informado de cada paso. La opinión pública está cada vez más sensibilizada y si atacan de nuevo a la próxima flotilla creo que será un desastre para Israel. La apatía de las sociedades ante la impunidad de Israel se está agotando.”

Ann Wright, que fue durante 40 años Coronel del ejército de EEUU, luego embajadora estadounidense y desde 2003 activista por la paz, contó su evolución y cómo fue la invasión de Irak lo que la hizo abandonar el Gobierno. “No es fácil ser coherente y llegar hasta el final con el cuestionamiento del sistema. La prueba es que miles de personas en el Gobierno se oponían a la guerra y sólo 3 personas dimitieron.” Wright destacó datos de la militarización de su país, como que hay  900 bases militares estadounidenses repartidas por todo el mundo y que el gasto militar de EEUU supera el de la suma del resto del mundo. Respecto a su alianza con Israel, “se basa en los 3 billiones de dólares que le entrega al año y el poder de veto en las Naciones Unidas. Cualquier presión tiene que pasar por EEUU, que entienda que ser amigo de Israel no debe implicar aceptar sus crímenes sino decirles que hay cosas que están mal y no se pueden hacer.  Ahora tengo 300 amigos veteranos de guerra encadenados a la Casa Blanca, ciudadanos tratando de parar la violencia, de decir: no aceptamos esta violencia, no aceptamos estas guerras en las que nos implicáis sin nuestro consentimiento.”

Wright habló sobre Wikileaks y alabó la labor de El País, que según ella está haciendo mejor trabajo que el resto de medios con los que colabora Wikileaks,  revelando crímenes que ha cometido EEUU y que en su país no ocupan portadas. Mencionó el caso Couso como ejemplo de hasta dónde están dispuestos a llegar los Estados por mantener unas relaciones de privilegio con EEUU.

Manuel Tapial habló del cambio que ha supuesto para él el pasar de un activismo de manifestaciones y conferencias al activismo internacional de la Flotilla de la Libertad . Anunció la próxima flotilla y pidió apoyo en la presión a los gobiernos durante el seguimiento del avance de los barcos. Se emocionó al recordar los campos de refugiados de Líbano, abandonados por los gobiernos árabes y con la esperanza puesta en las sociedades civiles.

Hubo más preguntas de las que permitía el tiempo, la mayoría sobre la experiencia de Ann Wright. Estas son algunas:

¿Cómo es el sistema por dentro? ¿Cómo se consigue que un chaval de 19 años dispare a alguien a quien no conoce?

Requiere mucho lavado de cerebro. El ejército de EEUU dispone de más escuelas que nuestro sistema de escuelas público. Muchos chavales se apuntan para tener una formación gratuita, así es como me uní yo. Y una vez dentro, y sometido a ese lavado de cerebro que es una educación integral dentro de ese sistema, requiere mucho valor  salirse de ese modo de pensar. Hay muchos modos de racionalizar lo que uno hace, encontrarle justificaciones, y puedes pasarte así toda la vida. Yo tenía 57 años cuando dimití, así que nunca sabes en qué momento de la vida puede suceder, qué hecho en concreto puede hacer que lo cuestiones todo.

¿Cómo podemos aprovechar las revelaciones de Wikileaks para conseguir que quienes violan los derechos humanos paguen por ello y haya consecuencias?

Consiguiendo que más y más gente presente denuncias contra los Gobiernos, como ha hecho la familia Couso. Yendo al Parlamento en el nombre de leyes como la Freedom of Information Act de EEUU. Apoyando iniciativas como la Flotilla por la Libertad, la campaña de Boicot, Sanciones y Desinversiones, que por las reacciones del gobierno israelí y su empeño en contrarrestarlas están teniendo sus efectos. Uno nunca sabe cuál será la acción particular que desencadenará el cambio, así que hay que seguir moviendo esto, mantenerlo con vida hasta que consigamos nuestro objetivo.

La sesión terminó con una invitación a las próximas actividades del Festival Interpueblos: la construcción de un monumento a las víctimas de la Flotilla en Leganés, ciudad que desde 2006 está hermanada con Belén, y la carrera San Silvestre por Palestina, también en Leganés.

Además, se invitó a los asistentes a visitar el Belén de Lavapiés que ha montando el centro social La Tabacalera con Leo Bassi, que también asistió a la conferencia. El Belén está  rodeado de un muro y cambia cada día de acuerdo a los acontecimientos en la zona de guerra que es Palestina en 2010. El muro se completará el día de Reyes, impidiendo pasar a los Tres Reyes Magos. Más sobre La Tabacalera y el proyecto del Belén de Lavapiés aquí:

Leo Bassi en Tabacanal

Más información sobre las actividades y contenidos del festival aquí:

Rumbo a Gaza. Punto de Inflexión