Alianzas

En el contexto de la represión que ejercen los gobiernos en Oriente Medio y Norte de África, ha sido clave el papel de la tecnología de vigilancia de la actividad de los ciudadanos en la Red. La mayor parte de estos productos, desarrollados específicamente para esta labor de seguimiento y censura de los ciudadanos online, ha sido fabricada en Occidente, según la investigación “Occidente censura a Oriente” de la OpenNet Initiative.  Una de las muestras más dramáticas de la relación directa entre este tipo de tecnología y las repercusiones para la vida y seguridad de las personas en estos países  es la empresa estadounidense Bluecoat, que ha servido mejor que ninguna otra el propósito de control del régimen sirio. El colectivo de activistas Telecomix sacó el 5 de octubre a la luz los archivos de registro de BlueCoat, revelando 54 Gigas de información sobre la actividad de los usuarios de Internet sirios.

Telecomix publicaba el 4 de octubre un comunicado en el que anunciaba la liberación de los archivos de registro en su posesión extraidos de dispositivos BlueCoat. Estos dispositivos son proxies (servidores que funcionan como intermediarios) que el Sistema de Telecomunicaciones Sirio usa para filtrar y monitorizar las conexiones en el país. La información sobre estas conexiones permite a las autoridades el seguimiento de personas implicadas en las manifestaciones en el país o en cualquier forma de oposición a sus políticas, y su arresto, asesinato o tortura. Es difícil conocer las cifras exactas pero se estima que entre unas 3000 y 6000 personas han sido asesinadas desde que comenzaron las movilizaciones en el país en marzo, y decenas de miles se encuentran detenidas y desaparecidas, en una brutalidad sin precedentes contra la población civil.

Los archivos de registro pertenecen al período entre el 22 de Julio y el 5 de Agosto de 2011. Entre la información que revelan está la identificación de dos de las palabras clave prohibidas en Siria:  “israel” y “proxy”. 

Telecomix anuncia la publicación de estos datos “para permitir a quien quiera analizarlos el acceso a una visión más profunda de la censura en Sria y promover el conocimiento sobre cómo sortear los ataques a la libertad de expresión”. Pero  ¿es este el modo adecuado de hacerlo? El comunicado especifica que las direcciones IP de los usuarios han sido eliminadas para protegerlos, pero a continuación añade que es posible acceder a datos personales de esos mismos usuarios a través de las direcciones a las que han accedido. Según el investigador en el ámbito de seguridad digital Jacob Applebaum para Phumano: “Publicar esos datos es arriesgado porque no sabemos a ciencia cierta quién ha accedido a ellos hasta el momento. Probablemente esos datos ya estaban en conocimiento de quienes quieren dañar a la población siria, pero ahora lo están sin lugar a duda. Airear esos datos ha sido irresponsable, habría sido más adecuado hacer un análisis, una interpretación de esos datos, sin revelarlos.”

Más allá de las repercusiones que pueda tener en la seguridad de los usuarios a los que se pretende ayudar, la publicación  deja en evidencia  la relación directa entre la tecnología BlueCoat y la represión que lleva a cabo el gobierno sirio de sus ciudadanos. BlueCoat ha negado en otras ocasiones que venda sus productos al régimen sirio, una venta que además violaría la política de embargo comercial de Estados Unidos con países como Siria, así que es posible que este acceso a la tecnología BlueCoat del régimen sirio se haya hecho de forma indirecta a través de Emiratos Árabes o Líbano sin el consentimento de la propia empresa, como explica Telecomix.

La exportación de tecnología occidental sin mecanismos de control sobre el uso que se hace de ella socava, según el investigador Evgeny Morozov,  “la libertad en Internet del mismo modo en que la exportación de armas socava las iniciativas de paz occidentales”. Según Jillian York, de la Fundación Frontera Electrónica, “la falta de controles significativos implica que hemos dejado la privacidad y la seguridad de los individuos en manos de las empresas y su aplicación del concepto de Responsabilidad Social Corporativa.”


Zinar Ala, frente a la embajada siria en Madrid el 25 de septiembre de 2011. Imagen de Phumano.

Zinar Ala llegó a España desde Siria en 2005 para hacer su doctorado en Económicas. Ya entonces detectó una carencia de espacios de debate en español sobre asuntos relacionados con la comunidad kurda, a la que él pertenece. Eso le animó a abrir el blog Actualidad Kurda, que se ha convertido en un referente en este ámbito en lengua española. Nació en la provincia de Alepo, al norte de Siria, y lleva gran parte de su vida implicado en la lucha contra la dictadura de los Assad. Es también el cuñado del actual embajador de Siria en Madrid, a quien los activistas de la comunidad siria en España tienen como objetivo. Llevan meses pidiendo su expulsión al Gobierno, a través de iniciativas como las sentadas diarias frente a la embajada, las concentraciones ante el Ministerio o la huelga de hambre que Aliaa Mustafa Tabbaa inició el 16 de septiembre.

Pregunta: ¿Es difícil plantarse ante la embajada siria en Madrid cuando sabes que quien está tras esa ventana es el marido de tu hermana?

Zinar Ala: No es fácil, pero hago lo que tengo que hacer. Lo que es justo es justo y no entiende de lazos familiares. Es evidente que el embajador en España es un portavoz más del régimen. Ha tenido tiempo suficiente para mostrar cualquier tipo de oposición a las prácticas de asesinatos, detenciones y torturas que ha desplegado el régimen sirio y no lo ha hecho. Este viernes mismo acudió a un encuentro en la embajada palestina en el que se trataba el asunto del estado palestino y a la entrada un grupo de activistas sirios, con camisetas de “Free Syria”, le recibieron cantando “Dios, Siria, libertad y nada más” (es el lema de los manifestantes, en respuesta al que entonan los defensores del régimen: “Dios, Siria, Bashar y nada más”). Salió de su coche blindado sólo para gritar “Debería daros vergüenza, traidores”. Con eso ya demuestra cuál es su posicionamiento: los traidores son para él quienes piden libertad, quienes están siendo asesinados y torturados por pedir libertad.

P: ¿Has intentado verlo y plantearle tu visión de lo que sucede en Siria?

Z.A: Sí, me habría gustado que me recibiese, pero él se ha encargado de cerrar cualquier canal de comunicación conmigo. No quiere saber nada de mí. Es un funcionario al que solo le importa mantener su puesto a toda costa, no le preocupa su país ni lo que suceda con él.

P: ¿Te ha traído problemas personales, familiares, este posicionamiento activo contra el régimen?

Z.A: Mi madre, que en paz descanse, me rogaba a menudo que no hiciese nada que pudiese perjudicar a mi hermana, temía que todo esto enfrentase a nuestra familia y que hubiese represalias del Gobierno. También me ha supuesto no poder apenas ver a mi hermana, ni hablar con ella.

Zinar Ala frente a la embajada siria en Madrid el 25 de noviembre de 2009. Imagen de Zinar Ala

P: ¿Qué papel juega la comunidad kurda en la lucha del pueblo sirio contra la dictadura?

Z.A: La comunidad kurda ha sufrido muchas injusticias históricas y ha tenido que luchar siempre por reivindicar sus derechos. Injusticias como que durante medio siglo cientos de miles de kurdos fueron privados de la nacionalidad siria. Muchos kurdos se han sumado a las manifestaciones contra el régimen, en las que piden libertad y derechos básicos, pero también cosas específicas para la comunidad kurda, como que se respete su identidad y su lengua.

Pregunta: ¿Crees que se cumplirán esas reivindicaciones en la Siria post-Assad?

Z.A: Es algo que preocupa a la comunidad, desde luego. Hay mucha oposición entre los kurdos, por ejemplo, al hecho de mantener el nombre de Siria como “la República Árabe de Siria”. Si Túnez es simplemente la “República tunecina” y Argelia la “República argelina”, ¿por qué tiene que incluir Siria la referencia a la identidad árabe, que excluye a los armenios, asirios, turkmenos, kurdos…?

El 16 de julio, durante la “Conferencia de Salvación Nacional” que la oposición siria organizó en Estambul, los miembros kurdos se retiraron de la conferencia por sentirse marginados en el debate sobre la nueva Siria. De momento, y en un contexto de terrorismo de estado que asfixia cada vez más a los opositores,  queda mucho por hacer para llegar a esa nueva Siria que Zinar, como tantos otros sirios, sueña.

El domingo pasado, durante la última concentración ante la embajada, Zinar cantó esta canción que él mismo compuso en solidaridad con el pueblo sirio. Se titula “Azadi”, “libertad” en kurdo.


Aliaa Mustafa Tabbaa, frente a la embajada siria en Madrid. Imagen de Phumano.

Aliaa Mustafa Tabbaa lleva desde el 16 de septiembre en huelga de hambre. Se ha instalado frente a la embajada siria en Madrid, adonde ha acudido desde Albacete,  ciudad en la que reside desde que llegó a España con la idea de matricularse en un doctorado en Genética. Cuenta con una silla, agua y suero, ropa de abrigo para la noche y la compañía de los miembros de la comunidad hispano-siria que se turnan para no dejarla sola. Dice que no tiene miedo a volver a su país pero que cree que es más útil aquí. Como tantos sirios dentro y fuera del país, está dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias en su reclamación de libertad y justicia para su pueblo.

Pregunta: ¿Por qué estás aquí, Aliaa?

Aliaa Mustafa Tabbaa: Porque la situación no hace más que empeorar en Siria, y mientras la represión es cada vez mayor la presión mediática e internacional parece disminuir. Miles de muertos, muchos más de los que cuentan las cifras oficiales, detenidos, secuestrados, desaparecidos, torturados… daños y pérdidas irreparables. Como siria residente en España se me ocurrió lanzar una llamada de atención para visibilizar lo grave de la situación y para reclamar presión de los gobiernos en general, y del español en concreto. Para que no se abandone a su suerte al pueblo sirio.

Habla con voz muy suave, que contrasta con la firmeza de su tono y de sus palabras. Sonríe mucho y anima con la mano a quien quiera hablar con ella a acercarse.

P: ¿Qué posición crees que debería tomar el gobierno español? ¿Qué le reclamas?

AM: Que no legitime a un régimen genocida. Que adopte una posición de condena firme. Que llame a consultas al embajador en Madrid y que utilice todas las medidas diplomáticas y económicas a su alcance para presionar al régimen sirio.

P: ¿Crees que España espera un consenso de la Unión Europea para no dar el paso sin el apoyo del resto de países?

AM: Creo que ante las violaciones de derechos humanos que está sufriendo el pueblo sirio no debería hacer falta esperar a ser siempre los últimos en condenar y actuar al respecto. Los representantes que apoyan los derechos humanos y la justicia dentro de sus fronteras pero no se atreven a romper lazos con un régimen que es una vergüenza para cualquier persona o institución que crea en la justicia no son consecuentes ni tiene credibilidad. Ni siquiera asistieron al entierro de Ghiyath Matar. Allí estaban el embajador estadounidense, el francés, pero el español… No, el español no se acercó por allí.

Aliaa se emociona al mencionar a  Ghiyath Matar. Su muerte ha sido un golpe especialmente duro para todos los sirios que creen en la lucha pacífica contra el régimen. Ghyath era uno de los abanderados de la no violencia y se le conocía por gritar “¡Pacífica!, ¡Pacífica!” en las manifestaciones del municipio de Daraya, en Damasco, y por ofrecer rosas y agua a los soldados invitándolos a apoyar la causa del pueblo. El 6 de septiembre fue detenido y cuatro días después su familia recibió su cuerpo, con señales de haber sido torturado hasta la muerte. Su pérdida ha causado conmoción dentro y fuera del país y lo ha elevado a símbolo de la revolución siria.

P: ¿Crees que la comunidad internacional espera a que la oposición en Siria esté bien articulada para poder actuar?

A.M: Sabes, eso me molesta particularmente. Los sirios llevan 40 años de represión, 40 años de asfixia en los que cualquier forma de expresión libre estaba prohibida y castigada, y ahora se pretende que en unos meses tengan articulada una perfecta alternativa política. Mientras llevan a cabo su revuelta no violenta y luchan sin armas contra un régimen genocida, se pretende también que gestionen y tengan a punto la solución política. Es un proceso de largo recorrido y no es realista reclamar tanto a un pueblo que se está desangrando por ser libre.

P: ¿Hasta cuándo te mantendrás en huelga, Aliaa?

P: Mientras me duren las fuerzas y pueda llamar la atención sobre las terribles pérdidas que estamos sufriendo los sirios, aquí seguiré.


En plena represión de cualquier forma de oposición en Siria, la libertad de expresión es cada vez más el principal blanco del régimen. El silencio mediático que hasta ahora reinaba en torno a Siria y en el que el Gobierno se movía cómodamente ha dado paso a la visibilidad de las violaciones de derechos humanos que han sido una constante durante décadas. En reacción a esa visibilidad que muestra sus prácticas contra sus propios ciudadanos, el último blanco de los Assad es el canal de vídeos Youtube.

La lucha del régimen sirio por contener el flujo de información que surge del interior del país y es vista en todo el mundo casi al instante es la de las formas de comunicación del siglo XX frente a las del siglo XXI. De los viejos y los nuevos formatos. Atrapadas en su narrativa oficial, la que controlan directamente a través de sus agencias institucionales, las autoridades sirias chocan con la infinidad de noticias y contenidos audiovisuales que se comparten y se redifunden del modo descentralizado que caracteriza a Internet. Ante este flujo imparable de contenidos, de poco sirven los vídeos que el Gobierno comparte en los que muestra a supuestos terroristas confesando su arrepentimiento por haber participado en manifestaciones y en los que es fácil percibir el miedo y la presión ante las cámaras. Vídeos como este de Omran Abdel Razaq al-Aqra, que aparece con la mirada perdida y con una docena de rifles como fondo de la grabación.

Ni estos vídeos, ni las acusaciones de conspiración internacional, ni el alarmismo ante la supuesta amenaza islamista que lanzan desde sus canales consiguen su objetivo, y cada vez son menos los que se hacen eco de estas versiones. Los intentos de legitimar la versión oficial logran cada vez más el efecto contrario y dejan en evidencia la desesperación del régimen, que carga a la vez contra contenidos, mensajeros y medios.

El régimen ha acusado al canal de vídeos Youtube de ser “el símbolo de la bancarrota moral de Occidente y de su apoyo al terrorismo“. Fue la reacción ante la dimisión del Fiscal General de Hama, Adnan Bakkur, que en un vídeo subido a Youtube y compartido en todo el mundo explicaba las atrocidades que el Gobierno sirio había cometido en su pueblo y apuntaba con nombres y apellidos a los responsables. Además de culpar a Youtube y a Occidente, el régimen acusó a la oposición siria de haber secuestrado a Bakkur y forzado esas declaraciones.

El régimen sirio mantiene la fuerza que le dan las armas pero carece ya de la legitimidad en la que tanto esfuerzo mediático ha invertido. Ni el impedir la entrada a los periodistas, ni desmentir lo que ciudadanos de todo el mundo ven de primera mano ni cargar contra la tecnología le devolverán esa legitimidad ni hará que dejen de conocerse los abusos, que se ven más expuestos cuanto más trata el Gobierno de ocultarlos.


Captura de pantalla de uno de los vídeos de las manifestaciones del 12 de agosto en Duma, Damasco. Fuente: Alexander Page

“Ni la gente con la que me comunico desde hace meses conoce mi verdadera identidad, y aún así es muy arriesgado. Han sacado mi página web en la televisión siria y han dicho que soy espía, israelí y homosexual”(es común entre el régimen sirio utilizar el término homosexual como insulto para denigrar a sus oponentes). Son palabras de un activista damasquino que se hace llamar Alexander Page y que ha hablado con Periodismo Humano sobre el día a día de su actividad y la de tantos otros en la lucha contra un régimen que se ha convertido en una máquina de asesinar a su propio pueblo.

Nadie está a salvo en Siria de la vigilancia que el Gobierno ha desplegado para el seguimiento de los movimientos de sus ciudadanos. En los puntos donde han surgido las movilizaciones hay cámaras que graban a los manifestantes y que luego las autoridades inspeccionan para identificarlos y detenerlos. Todas las comunicaciones están controladas y en especial las internacionales.  Lo más peligroso, las comunicaciones vía móvil.

Pregunta: ¿Entonces los activistas sirios no utilizan los móviles para comunicarse?

Alexander Page: Ni los móviles (conexión por satélite), ni tampoco las líneas fijas. Lo primero que hace el Gobierno en cuanto tiene la mínima sospecha de que alguien ha participado en manifestaciones es acceder a todas sus conversaciones telefónicas.

P: ¿Cómo os comunicáis entonces?

A: Sólo utilizamos el teléfono para cosas muy concretas y siempre hablando en clave, como “nos vemos en el local de Majed esta tarde”, después de haber establecido que el local de Majed es un lugar o una plaza concreta en la que nos manifestaremos. Por lo demás, Skype es más seguro, aunque no del todo. Utilizamos Skype para hablar vía voz, porque las conversaciones vía voz son más difíciles de desencriptar. El chat de Skype, en cambio, es fácilmente desencriptable.

P: ¿Os protegéis de algún modo? ¿Utilizáis Tor o alguna otra herramienta para evitar que sigan vuestro rastro?

A: Muchos utilizamos una Red Privada Virtual de pago, (red que permite una extensión de la red local sobre una red pública o no controlada y permite conectarse desde un sitio remoto), que encripta la información. De momento es lo más seguro.

P: ¿Utilizáis alguna red social en particular para trabajar, difundir vuestro trabajo?

A: Twitter es la más útil porque permite el anonimato. Uno puede registrarse en Twitter con un pseudónimo y cualquier imagen de perfil y nos ha resultado muy práctica para contar las manifestaciones en tiempo real, desde el terreno. También para atraer a más gente, otros usuarios de Twitter en cada ciudad, a las manifestaciones. Al contarlas, al compartirlas, se crea un efecto bola de nieve que hace que más gente pierda el miedo y se anime a unirse… También utilizamos Facebook.

P: Pero Facebook no permite el anonimato…

A: Es cierto, pero casi todos nos hemos creado un perfil falso igualmente.

P: Eso significa que en cualquier momento, y de acuerdo a los términos de uso de Facebook, os pueden cerrar perfiles, páginas y grupos.

A: Sí, nos exponemos a eso. Por eso a toda la gente que se acerca a nuestras espacios en Facebook tratamos de redirigirlos a Twitter, que es la mejor herramienta para compartir noticias e información actualizada. De Facebook lo que más útil nos resulta es la herramienta de grupos secretos. Ahí creamos encuentros y discusiones sobre la organización y la estrategia que debemos seguir, y tenemos la regla de no aceptar a más de 100 personas por grupo. Es el modo de tratar de evitar que se filtre información. Y aún así se filtra. No faltan los espías que se cuelan en el grupo para tratar de averiguar nuestras identidades y delatarnos.

P: Entonces es en esos grupos que organizáis las manifestaciones, los puntos de encuentro…

A: En realidad, si soy sincero, no hay mucha organización de las manifestaciones. Surgen de modo espontáneo en ciertas zonas donde suele reunirse la gente en momentos concretos del día, sobre todo a las horas de los rezos, y más ahora en Ramadán… Aunque te aseguro que se pierde el matiz religioso, ahí te encuentras musulmanes, cristianos y gente que no se identifica en absoluto con la religión. Las mezquitas funcionan como punto de encuentro porque es difícil para el régimen impedir que la gente acuda a rezar, es algo que no pueden simplemente prohibir en un país de mayoría islámica. Aunque cada vez más lo intentan. Esta mañana mismo hicieron un toque de queda a la hora del rezo de la mañana y aprovecharon esas horas para detener a cientos de personas en Damasco.

P: ¿Qué trabajo hacéis sobre el terreno, una vez dentro de las manifestaciones?

A: Intentamos atraer a la mayor cantidad de gente posible y mostrar lo que sucede a través de Twitter, grabamos todo el material que podemos con nuestros móviles, incluyendo fechas, lugares… Hacemos trabajo de documentación, de recoger evidencias para que los medios puedan compartir ese material como fuente fiable. Cada vez nos esforzamos más en que no se vean las caras de los que aparecen en los vídeos. Grabamos desde atrás y cuando en el vídeo se ve alguna cara tratamos de borrarla después, al editarlo.

P: Te arriesgas mucho, Alexander. ¿Has sufrido amenazas?

A: Las sufro a diario, recibo mensajes como “Averiguaremos quién eres, y entonces verás”. Sé que están haciendo todo lo posible por descubrir mi identidad y ya han compartido mi página en la televisión nacional, diciendo que soy espía, israelí y homosexual. En realidad ya estuve detenido unos días, y me torturaron, aunque menos que a otros… De ahí surgió la idea de crear esta identidad falsa e intentar trabajar lo máximo posible desde este perfil, compartir todo lo que pueda con los medios… y procurar que Alexander se haga lo suficientemente conocido como para que sirva para protegerme. Porque sí, me arriesgo mucho.

P: ¿Qué pedís a los que estamos fuera? ¿Qué tipo de apoyo os gustaría recibir?

A: Lo más importante es la difusión de lo que está sucediendo. Tenemos mucho material, cientos, miles de historias, tanto que los medios no pueden recoger todo lo que se genera. Hay quien dice que Aljazeera exagera lo que está sucediendo en Siria… Pues Aljazeera no publica ni la cuarta parte del material que les enviamos, de tantas cosas que suceden a diario. Así que todo lo que se pueda difundir son historias que no quedan en el olvido y nos ayudan a mostrar cómo es realmente este régimen y la resistencia pacífica de los ciudadanos sirios. Estoy muy orgulloso de ser sirio en estos momentos.


En este vídeo que ha compartido Alexander se ve el interior de la casa de la primera mártir del barrio de Duma, en Damasco, durante las manifestaciones del viernes 12 de agosto, bautizado como “Viernes de No nos postraremos”. Los intentos de los manifestantes de evitar las fuerzas de seguridad y sus cámaras, moviéndose de una parte a otra de la ciudad, alteraron a las fuerzas de seguridad tanto que terminaron perdiendo los nervios y disparándose entre ellos al confundirse con los manifestantes (el personal de seguridad no lleva un uniforme único). Estos disparos entre ellos les hicieron ponerse aún más nerviosos y comenzaron a disparar contra peatones que simplemente pasaban por la zona. Utilizaron pistolas y BKCs en las calles Aljalaa y Alkuwatli y junto a las mezquitas Hawwa and Haseeba y terminaron matando a Fatima Adeeb Ali Kareem, que estaba embarazada de tres meses. Un disparo atravesó su ventana y la alcanzó cuando estaba en el interior de su casa, que quedó así:

Este otro vídeo muestra imágenes de las manifestaciones posteriores, en reacción a los crímenes cometidos por el régimen ese día. Más de 20.000 ciudadanos se reunieron en la calle tras el rezo de la tarde (en este vídeo gritan “Irhal, Irhal” (¡Vete!, ¡vete!):

Este otro vídeo muestra a los manifestantes acudir a las casas de los mártires a rendirles homenajes y rezar por ellos:


La página del Ministerio de Defensa sirio, hackeada por Anonymous. 8 de agosto

El régimen de los Assad se ha caracterizado, durante décadas, por el intento de aislar al pueblo sirio en torno a unos canales de comunicación oficiales que se hacían eco de la única narrativa posible: la del Gobierno. Los sirios están pagando ahora un precio altísimo por romper esa barrera, y el resultado es un aislamiento cada vez mayor del régimen y un aumento de la solidaridad ciudadana con las demandas del pueblo sirio. A esta solidaridad se ha sumado el colectivo Anonymous, con quien el régimen sirio libra una nueva batalla.

El 8 de agosto la página web del Ministerio de Defensa sirio aparecía con una imagen de Anonymous y este mensaje que se mantuvo durante unas horas:

Al pueblo sirio: El mundo os apoya en contra del brutal régimen de Bashar Al-Assad. A los militares sirios: Sois responsables de proteger al pueblo sirio, y cualquiera capaz dé órdenes de matar a mujeres, niños, ancianos merece ser juzgado por traición. Ningún enemigo externo podrá hacer tanto daño a Siria como Bashar Al-Assad ha hecho. Defended vuestro país: ¡levantaos contra el régimen!

El mensaje es una muestra de solidaridad con los manifestantes y una bofetada a un régimen poco acostumbrado a asumir las críticas. Poco después, partidarios del Gobierno contraatacaban inundando la página de Anonymous de imágenes como esta:

La red social de Anonymous AnonPlus, hackeada por hackers partidarios del Gobierno sirio. 9 de agosto

Una de las imágenes muestra en letras ensangrentadas el mensaje:  “Un terrorista mata ejército sirio y civiles sirios”. Y en letra pequeña: “En respuesta a vuestro hackeo de la página del Ministerio de Defensa sirio, el pueblo sirio ha decidido purificar Internet de vuestra patética web. Hemos hackeado vuestra web y aquí tenéis unas fotos de los actos terroristas cometidos por la Hermandad Musulmana contra civiles y militares sirios”.

Se atribuye el ataque el Ejército Electrónico Sirio, que reproduce en su página de facebook la narrativa propia del discurso oficial, que el régimen no abandona a pesar de su aislamiento cada vez mayor. A medida que aumentan las víctimas de la represión aumentan los intentos oficiales de convencer, con un lenguaje cada vez más exaltado, de que los problemas en Siria vienen causados por los islamistas, de que existe una conspiración internacional para desestabilizar el país y de que el pueblo está unido en torno al Gobierno.

Son los intentos de mantener una narrativa que hace aguas y que se revela incapaz de asumir las críticas y de articular una respuesta pacífica a la búsqueda de expresión de sus ciudadanos.


Concentración en Madrid. 24 de julio 2011

Llevan desde marzo sentándose, cada día, ante la embajada de Siria en España. Son españoles de origen sirio y es su modo de protestar por el modo en que el Gobierno de Bashar Al-Assad reprime las manifestaciones pacíficas que han surgido al calor de la Primavera Árabe.  El 31 de julio fue un día negro en el país, con entre 100 y 150 manifestantes asesinados, según distintas fuentes. La comunidad hispano-siria se reunió de urgencia, junto con españoles y personas de otras nacionalidades que se solidarizaron con ellos, frente al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid.

Reclaman una condena firme y presión económica y diplomática que contribuya a aislar al régimen. En palabras de Mazen Yaghi, periodista sirio afincado en España:

“El Gobierno español siempre llega tarde a la condena de abusos internacionales. Siempre espera a que condenen Francia o Alemania primero. Desde la comunidad hispano-siria pedimos la retirada del embajador, atención al drama de los refugiados y que se reclame que permitan la entrada a periodistas españoles”.

Como apunta Yaghi, los periodistas extranjeros no tienen permitida la entrada en Siria, salvo para viajes organizados por el régimen. Por eso las imágenes que estamos recibiendo desde Siria son, casi exclusivamente, las que graban y comparten los propios manifestantes. El diario Wall Street Journal se hacía eco, en un artículo titulado “The New Hama Rules: This time cellphone cameras are exposing Assad’s brutality”,  de esta diferencia fundamental con la masacre que sufrió el pueblo de Hama en 1982: gracias a los teléfonos móviles y las herramientas que proporciona Internet el intento de aislar al pueblo sirio ya no es tan sencillo. Hoy, casi 30 años después de aquella masacre, son escasos los medios que se hacen eco de la versión oficial.

El Gobierno español, a través de la página del Ministerio de Asuntos Exteriores respondía así a la última masacre:

60-2011. CONDENA REPRESIÓN EN HAMA

Madrid, 31 de julio de 2011

Ante las informaciones de la represión por parte de las autoridades sirias de las protestas en Hama mediante carros de combate, el Gobierno español expresa su más firme e inequívoca condena por una actuación que, según diversas fuentes, ha provocado más de un centenar de muertos y un número superior de heridos.

El Gobierno exige que se autorice la entrada en dicha ciudad de organizaciones internacionales y medios de comunicación independientes para verificar los hechos, establecer responsabilidades y socorrer a los heridos.

De confirmarse las informaciones, se trataría, por la gravedad de los hechos, de una nueva fase en la represión de las protestas en Siria, en que habrían dejado de ser creíbles las promesas reformistas del régimen.

Desde la comunidad se pide que a estas palabras las acompañen verdaderas medidas de presión. También se hacía eco de esa petición el activista por los derechos humanos sirio Haitham al-Maleh, que estos días visitó Madrid. “La congelación total de las cuentas bancarias del régimen sirio es un método efectivo para aislarlo e impedir que continué cargando contra su pueblo”, reclamaba. Aludió también al hecho de que el hermano de Hafez Al-Assad y tío de Bashar, Rifaat Al-Assad, autor de la masacre de Hama en 1982, llevase años residiendo en España (Marbella, concretamente) sin que jamás se le haya juzgado por los asesinatos.

Desde Periodismo Humano cubrimos en directo la concentración frente al Ministerio, que avanzó a continuación hacia Sol, donde los manifestantes se pasearon con banderas y carteles pidiendo a quienes se reunían en la Plaza que se uniesen en solidaridad con el pueblo sirio.  “Viva la lucha del pueblo sirio”, “¿Dónde estás, Trinidad, cuanto matan sin piedad?”, eran algunos de los gritos que entonaron los manifestantes, que intercambiaban también durante el encuentro información sobre sus familias y la última hora sobre Siria. “Acabo de leer que 12 de los cuerpos que encontraron hoy tenían los ojos arrancados”, le contaba horrorizada una manifestante a otra.

Compartimos uno de los momentos más emotivos de la concentración, cuando uno de los manifestantes pidió, a ritmo de hip hop español, libertad para Siria (minuto 2.40):

Ha comenzado el Ramadan, la fiesta grande de los musulmanes. Desde la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio se organizan “iftarat”, celebraciones de la ruptura del ayuno, a las que invitan a quien todo el que quiera unirse. Un gesto simbólico en unas fechas muy señaladas que, este año, ningún sirio olvidará.


Fuente: Democracia Real Ya en Twitter

Cientos de personas se reunieron el domingo 24 de julio en Sol en solidaridad con el pueblo sirio y en protesta por el aumento de la represión contra civiles desarmados. Alrededor de 2000 personas han sido asesinadas y hay miles de heridos y detenidos en el país desde que los sirios comenzaron a salir a la calle en marzo. La comunidad hispano-siria, igual que el pueblo sirio, ha roto la barrera que hasta hace pocos meses existía en torno a todo lo relacionado con el régimen que gobierna desde hace 40 años y ha reunido a personas, la mayoría españoles y sirios, en apoyo a las reivindicaciones ciudadanas.

La concentración comenzó a las 12.00 en Sol, donde se preparaba también la última marcha del 15 M, con el lema “Sol renace”. Personas de ciudades como Valencia, Zaragoza, Barcelona o Granada fueron llegando para la macromanifestación convocada por la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, que se creó recientemente en España con el objetivo de defender los derechos humanos en Siria.  Desde primera hora se oían cánticos de “Viva la lucha del pueblo sirio”, “Siria unida jamás será vencida”, y “El pueblo quiere la caída del régimen”. Este último, en su versión en árabe, ha sido el lema más coreado en todas las manifestaciones ciudadanas en los distintos países de Oriente Medio.

Imagen: Mara Stacca

Desde Sol la concentración avanzó hacia el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se reclamó al Gobierno español un posicionamiento claro en la defensa de los derechos humanos y una condena firme al régimen sirio. “¿Dónde estás, Trinidad, cuando matan sin piedad?” fue la frase que más repitieron los manifestantes. También se pidió la retirada del embajador español en Siria y la expulsión del embajador sirio en Madrid. El resto de reivincidaciones de los manifestantes se puede leer en el Comunicado de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio.

Del Ministerio la marcha avanzó hacia la embajada siria, donde los manifestantes entonaron lo que ya se ha convertido en un himno para los sirios: la canción “Yallah, Irhal Ya Bashar” (“Venga, vete, Bashar”), que con letras irónicas y a ritmo de música popular siria anima al Presidente y a todo el partido del Baath a abandonar el gobierno y el país. Esta canción cobró todavía un mayor simbolismo después de que quien la cantaba en las primeras manifestaciones, Ibrahim Qashush, fuese asesinado por agentes del régimen en represalia. Qashush se ha convertido,  junto con el niño de 13 años Hamza ElKhatib, en símbolo de la lucha por la libertad en Siria.

Manifestación en Hama. Junio 2011

La manifestación tuvo una amplia repercusión online, con cientos de mensajes asociados, entre otras, a la etiqueta #spainwithsyria. Desde Democracia Real Ya se hicieron eco de la convocatoria, con mensajes como estos en Twitter:

Los vídeos de la manifestación, que emitimos en directo desde Periodismo Humano, pueden verse aquí.


Un cibercafé iraní (AP)

En el contexto del uso ciudadano de las herramientas digitales para organizarse y difundir contenidos en contextos represivos, los iraníes han estado entre los pioneros en la región. En 2009, tras unas elecciones cuestionables,  miles de ciudadanos de Irán tomaron las calles y la Red para pedir reformas democráticas en el país, generando y compartiendo imágenes y noticias que dieron la vuelta al mundo. Las autoridades han recrudecido desde entonces la persecución de la actividad de los usuarios online. La última iniciativa es la creación de una Internet iraní.

El Ministro de Comunicaciones de Irán, Resza Taqipour, anunció el 4 de julio a través de la agencia de comunicaciones IRNA una nueva Red propia que se pondrá en marcha en agosto a una velocidad inicial de ocho megas que irá gradualmente aumentando hasta los veinte. Estará disponible sólo para algunos usuarios durante la fase de prueba y más adelante se facilitará a todos los ciudadanos. El proyecto incluye un motor de búsqueda alternativo: Ya Haq, que busca desplazar a los conocidos Google y Yahoo. “Ya Haq”, que se lanzará en 2012, tiene claras reminiscencias religiosas (“Haq” es uno de los 99 nombres de Dios en el Islam), pero es también un guiño a Yahoo.

Las autoridades han hecho especial hincapié en las ventajas que supondrá para los usuarios una red nacional en cuanto el aumento de la velocidad y la reducción en el pago de tarifas. También en la independencia que ganará Irán disponiendo de su propia Internet. Pero no hace falta escarbar mucho bajo el paraguas de los supuestos beneficios para identificar un nuevo intento de aumentar el control sobre los ciudadanos y del derecho a la libertad de expresión en uno de los países más sofisticados en el ámbito de la censura online.

Este control tiene dos frentes bien definidos: la protección de la moral religiosa, mediante la censura de contenidos críticos contra las instituciones religiosas y la lucha contra el acceso a contenidos pornográficos, y la persecución de cualquier forma de oposición política o críticas al régimen. Se manifiesta en la tradición de bloqueo de páginas web de la oposición, periódicos occidentales y redes sociales como Facebook y Twitter. Estos contenidos serán mucho más fáciles de controlar con una red propia, que permitirá el acceso sólo a páginas institucionales y otras previamente aprobadas por las autoridades.

Mientras Irán trabaja en esta iniciativa, que acercará a los iraníes a una mayor cantidad de contenidos locales previamente seleccionados, continúa la represión contra los ciudadanos en la Red. Un año después de la detención de siete  blogueros, estudiantes de entre 19 y 28 años, Reporteros sin Fronteras llama de nuevo por su liberación, ya que su situación es de riesgo extremo. Los siete han sido acusados de “blasfemia y de atentar contra lo sagrado”, han recibido penas de azotes y cárcel y han sufrido torturas que les han dejado graves secuelas físicas y psicológicas.

En pleno auge de las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África, que han permitido que contenidos de contextos represivos saliesen por primera vez hacia el exterior y fuesen compartidos por ciudadanos de todo el mundo, los gobiernos redoblan sus esfuerzos en aislar a sus ciudadanos. Irán, el primer país de mayoría islámica en conectarse a Internet a principios de los 90, es también pionero en el control y la represión de los ciudadanos a través de los nuevos canales.


Imagen de la campaña por la liberación del bloguero Anas Maarawi

La represión se recrudece en Siria. Con más de 1500 manifestantes muertos y miles de detenidos según organizaciones de derechos humanos, el régimen centra cada vez más sus esfuerzos en tratar de que los contenidos que comparten los ciudadanos no salgan al exterior. Entre los métodos para reprimir la libertad a través de los distintos canales y espacios de Internet está la persecución cada vez mayor de blogueros y ciberactivistas. El último de una larga lista es uno de los más reconocidos del país, Anas Maarawi.

Maarawi, detenido el 1 de julio en Damasco, es un emprendedor tecnológico reconocido entre la comunidad de desarrolladores de código abierto por su trabajo en torno a la versión árabe de Android, sistema operativo basado en Linux que Google compró en 2005. Su portal Ardroid es el primero en lengua árabe en centrarse en las aplicaciones de este sistema operativo y un referente para los arabófonos en este ámbito. Es también conocido por hablar sin tapujos a través de su blog y de su cuenta en Twitter sobre el derecho a la libertad de expresión y la necesidad de detener la represión que lleva a cabo el gobierno contra cualquier forma de oposición. En uno de sus últimos mensajes en Twitter, decía:

Por eso lo llaman “revolución”. Bienvenido a casa, amigo, se está construyendo una nueva Siria

En un contexto en el que la libertad de expresión se considera una amenaza, blogueros reconocidos son vistos por el régimen como un enemigo, algo que se hizo muy visible con la desaparición de la bloguera siria de origen palestina Tal Al Maluhi en 2009, cuando tenía sólo 17 años.

La detención de personas con una amplia red de contactos online provoca fuertes reacciones que visibilizan los abusos y avivan la solidaridad con los ciudadanos sirios. La campaña Free Anas, que cobró fuerza esta semana, ha generado miles de mensajes en Twitter en torno a la tag #freeanas. Se ha creado el blog Free Anas, que recopila contenidos relacionados con la detención, una página de facebook con más de 2000 seguidores y vídeos de campaña por su liberación en inglés y árabe. Los usuarios hacen uso también de herramientas como RedditHacker News para sensibilizar sobre la situación en el país y piden apoyo a través de inciativas concretas, algunas recogidas en esta página.

A medida que la campaña Free Anas ha ido cobrando fuerza, medios internacionales como la BBC The Next Web y organizaciones de derechos humanos como la Red Árabe de Información sobre Derechos Humanos se han hecho eco de su detención. Un proceso que, partiendo del empoderamiento de los propios ciudadanos, atrae la atención del mundo hacia los abusos en contextos tan represivos como el sirio, que busca silenciar a quienes reclaman libertades. El propio Anas lo describe en su biografía en Twitter:

Sólo quien es valiente es libre