Alianzas

“Me alegra mucho que reciban el premio activistas árabes. Que Europa reconozca y respalde de este modo simbólico nuestra lucha por la libertad.”

Son palabras de Ahmed al-Zubair Ahmed al-Sanusi, conocido como el preso de conciencia que más tiempo ha pasado en la cárcel, 31 años en las celdas de Gadafi. Es uno de los ganadores del Premio Sajarov que entrega el Parlamento Europeo a la libertad de conciencia. Su lucha es la de tantos ciudadanos que tras años de represión han logrado este año cambios vertiginosos en sus países y atraer la atención del mundo a la situación de derechos humanos en la región. Periodismo Humano ha hablado con él en Estrasburgo, donde se celebra la entrega del premio.

Al-Sanusi, de 78 años, participó en 1970 en el intento de derrocar al coronel Gadafi. Fue apresado, encerrado en celdas de aislamiento y torturado sistemáticamente durante más de tres décadas. Hoy es miembro del Consejo de Transición Libio. “Tenemos mucho trabajo por hacer para avanzar hacia un sistema democrático, que respete los derechos humanos y en los que exista la libertad de expresión, que no hemos tenido”. Habla despacio y en un tono de voz muy suave, pero con determinación, y sonríe cuando afirma que les desea lo mismo a los sirios. “Igual que los libios, están sacrificando mucho por su libertad y merecen todo nuestro apoyo.”

El ex preso de conciencia Ahmed al-Sanusi, en Estrasburgo. 13 de diciembre. Parlamento Europeo / Pau Palanco

Según María Muñiz, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, con este premio Europa intenta compensar de algún modo los errores cometidos en el apoyo a regímenes que violaban los derechos humanos. “Nos hemos equivocado en nuestra relación con países como Libia y el reconocimiento a la labor de Sanusi remite precisamente a eso. También es importante reconocer el papel de las mujeres y de los jóvenes en la región, y Asmaa Mahfouz es ambas cosas. Debemos estar pendientes del desarrollo político en Egipto y de que se garantice que las mujeres estén integradas en los procesos, y no haya un retroceso en ese ámbito en función de quién acceda al poder.”  Al preguntarle si han primado los acuerdos económicos sobre los derechos humanos en la política de vecindad, Muñiz admite que en ocasiones sí. “Eso es algo que se trata de enmendar a través de distintas formas de apoyo a las transiciones en estos países: observadores electorales, comisiones a largo plazo… Estamos en proceso de reorientar la política de vecindad a las necesidades de estos países.”

Asmaa Mahfouz, la activista egipcia que llamó a su pueblo a salir a la calle en un vídeo que fue uno de los catalizadores de la revolución, cuestionaba el apoyo a largo plazo de la Unión Europea a los ciudadanos de su país y de la región. “Yo me he dirigido en distintos momentos a representantes políticos europeos y les he dicho que eran cómplices de la situación que hemos sufrido los egipcios durante décadas. Ha habido parlamentarios que me han pedido disculpas por ese apoyo que durante tanto tiempo recibió Mubarak, y no dudo de que haya gente muy bienintencionada y que trabaja en buscar formas de apoyarnos.  Pero al final son los intereses económicos, y no los derechos humanos, los que priman.”

La activista egipcia Asmaa Mahfouz, en Estrasburgo. 13 de diciembre. Parlamento Europeo / Pau Palanco

Los demás premiados no están, y se siente su ausencia. La del fallecido Mohammed Bouazizi, que al inmolarse en Túnez como acto de protesta contra la injusticia que imperaba en el país se convirtió en catalizador de las revoluciones que han sacudido la región. La de los sirios: Razan Zeituneh, responsable siria de coordinación local de las movilizaciones, perseguida por el régimen de Damasco y en la clandestinidad desde entonces. La de Ali Ferzat, caricaturista sirio al que sicarios del régimen rompieron las dos manos en represalia por haber dibujado esta caricatura de Bashar el-Asad:

La caricatura que provocó la represalia del régimen sirio contra Ali Ferzat.

Los sirios no han estado presentes, pero el hecho de que hayan sido premiados precisamente dos representantes de la lucha contra la represión en Siria resulta un gesto de respaldo simbólico a las reivindicaciones de este pueblo en plena escalada de detenciones, torturas y asesinatos de manifestantes y activistas (las cifras oscilan entre 5.000 y 10.000 asesinados desde el comienzo de las movilizaciones en marzo). Sin embargo no parece que este gesto simbólico vaya acompañado de una postura firme y unificada por parte de Europa con respecto al régimen sirio. Según Muñiz, “el caso de Siria es distinto al de Libia. No hay intervención, pero el Parlamento Europeo condena firmemente la brutal represión del régimen sirio contra su población, pide el fin de la violencia y que Asad abandone el poder y dé paso a una transición democrática. Y finalmente, Asad deberá comparecer también ante el Tribunal Penal Internacional por crímenes contra la humanidad.”

La ceremonia de entrega de los premios Sajarov se celebra el 14 de diciembre a las 12.00 y podrá seguirse en directo desde la web del Parlamento Europeo.


Captura de pantalla de uno de los vídeos de las manifestaciones del 12 de agosto en Duma, Damasco. Fuente: Alexander Page

“Ni la gente con la que me comunico desde hace meses conoce mi verdadera identidad, y aún así es muy arriesgado. Han sacado mi página web en la televisión siria y han dicho que soy espía, israelí y homosexual”(es común entre el régimen sirio utilizar el término homosexual como insulto para denigrar a sus oponentes). Son palabras de un activista damasquino que se hace llamar Alexander Page y que ha hablado con Periodismo Humano sobre el día a día de su actividad y la de tantos otros en la lucha contra un régimen que se ha convertido en una máquina de asesinar a su propio pueblo.

Nadie está a salvo en Siria de la vigilancia que el Gobierno ha desplegado para el seguimiento de los movimientos de sus ciudadanos. En los puntos donde han surgido las movilizaciones hay cámaras que graban a los manifestantes y que luego las autoridades inspeccionan para identificarlos y detenerlos. Todas las comunicaciones están controladas y en especial las internacionales.  Lo más peligroso, las comunicaciones vía móvil.

Pregunta: ¿Entonces los activistas sirios no utilizan los móviles para comunicarse?

Alexander Page: Ni los móviles (conexión por satélite), ni tampoco las líneas fijas. Lo primero que hace el Gobierno en cuanto tiene la mínima sospecha de que alguien ha participado en manifestaciones es acceder a todas sus conversaciones telefónicas.

P: ¿Cómo os comunicáis entonces?

A: Sólo utilizamos el teléfono para cosas muy concretas y siempre hablando en clave, como “nos vemos en el local de Majed esta tarde”, después de haber establecido que el local de Majed es un lugar o una plaza concreta en la que nos manifestaremos. Por lo demás, Skype es más seguro, aunque no del todo. Utilizamos Skype para hablar vía voz, porque las conversaciones vía voz son más difíciles de desencriptar. El chat de Skype, en cambio, es fácilmente desencriptable.

P: ¿Os protegéis de algún modo? ¿Utilizáis Tor o alguna otra herramienta para evitar que sigan vuestro rastro?

A: Muchos utilizamos una Red Privada Virtual de pago, (red que permite una extensión de la red local sobre una red pública o no controlada y permite conectarse desde un sitio remoto), que encripta la información. De momento es lo más seguro.

P: ¿Utilizáis alguna red social en particular para trabajar, difundir vuestro trabajo?

A: Twitter es la más útil porque permite el anonimato. Uno puede registrarse en Twitter con un pseudónimo y cualquier imagen de perfil y nos ha resultado muy práctica para contar las manifestaciones en tiempo real, desde el terreno. También para atraer a más gente, otros usuarios de Twitter en cada ciudad, a las manifestaciones. Al contarlas, al compartirlas, se crea un efecto bola de nieve que hace que más gente pierda el miedo y se anime a unirse… También utilizamos Facebook.

P: Pero Facebook no permite el anonimato…

A: Es cierto, pero casi todos nos hemos creado un perfil falso igualmente.

P: Eso significa que en cualquier momento, y de acuerdo a los términos de uso de Facebook, os pueden cerrar perfiles, páginas y grupos.

A: Sí, nos exponemos a eso. Por eso a toda la gente que se acerca a nuestras espacios en Facebook tratamos de redirigirlos a Twitter, que es la mejor herramienta para compartir noticias e información actualizada. De Facebook lo que más útil nos resulta es la herramienta de grupos secretos. Ahí creamos encuentros y discusiones sobre la organización y la estrategia que debemos seguir, y tenemos la regla de no aceptar a más de 100 personas por grupo. Es el modo de tratar de evitar que se filtre información. Y aún así se filtra. No faltan los espías que se cuelan en el grupo para tratar de averiguar nuestras identidades y delatarnos.

P: Entonces es en esos grupos que organizáis las manifestaciones, los puntos de encuentro…

A: En realidad, si soy sincero, no hay mucha organización de las manifestaciones. Surgen de modo espontáneo en ciertas zonas donde suele reunirse la gente en momentos concretos del día, sobre todo a las horas de los rezos, y más ahora en Ramadán… Aunque te aseguro que se pierde el matiz religioso, ahí te encuentras musulmanes, cristianos y gente que no se identifica en absoluto con la religión. Las mezquitas funcionan como punto de encuentro porque es difícil para el régimen impedir que la gente acuda a rezar, es algo que no pueden simplemente prohibir en un país de mayoría islámica. Aunque cada vez más lo intentan. Esta mañana mismo hicieron un toque de queda a la hora del rezo de la mañana y aprovecharon esas horas para detener a cientos de personas en Damasco.

P: ¿Qué trabajo hacéis sobre el terreno, una vez dentro de las manifestaciones?

A: Intentamos atraer a la mayor cantidad de gente posible y mostrar lo que sucede a través de Twitter, grabamos todo el material que podemos con nuestros móviles, incluyendo fechas, lugares… Hacemos trabajo de documentación, de recoger evidencias para que los medios puedan compartir ese material como fuente fiable. Cada vez nos esforzamos más en que no se vean las caras de los que aparecen en los vídeos. Grabamos desde atrás y cuando en el vídeo se ve alguna cara tratamos de borrarla después, al editarlo.

P: Te arriesgas mucho, Alexander. ¿Has sufrido amenazas?

A: Las sufro a diario, recibo mensajes como “Averiguaremos quién eres, y entonces verás”. Sé que están haciendo todo lo posible por descubrir mi identidad y ya han compartido mi página en la televisión nacional, diciendo que soy espía, israelí y homosexual. En realidad ya estuve detenido unos días, y me torturaron, aunque menos que a otros… De ahí surgió la idea de crear esta identidad falsa e intentar trabajar lo máximo posible desde este perfil, compartir todo lo que pueda con los medios… y procurar que Alexander se haga lo suficientemente conocido como para que sirva para protegerme. Porque sí, me arriesgo mucho.

P: ¿Qué pedís a los que estamos fuera? ¿Qué tipo de apoyo os gustaría recibir?

A: Lo más importante es la difusión de lo que está sucediendo. Tenemos mucho material, cientos, miles de historias, tanto que los medios no pueden recoger todo lo que se genera. Hay quien dice que Aljazeera exagera lo que está sucediendo en Siria… Pues Aljazeera no publica ni la cuarta parte del material que les enviamos, de tantas cosas que suceden a diario. Así que todo lo que se pueda difundir son historias que no quedan en el olvido y nos ayudan a mostrar cómo es realmente este régimen y la resistencia pacífica de los ciudadanos sirios. Estoy muy orgulloso de ser sirio en estos momentos.


En este vídeo que ha compartido Alexander se ve el interior de la casa de la primera mártir del barrio de Duma, en Damasco, durante las manifestaciones del viernes 12 de agosto, bautizado como “Viernes de No nos postraremos”. Los intentos de los manifestantes de evitar las fuerzas de seguridad y sus cámaras, moviéndose de una parte a otra de la ciudad, alteraron a las fuerzas de seguridad tanto que terminaron perdiendo los nervios y disparándose entre ellos al confundirse con los manifestantes (el personal de seguridad no lleva un uniforme único). Estos disparos entre ellos les hicieron ponerse aún más nerviosos y comenzaron a disparar contra peatones que simplemente pasaban por la zona. Utilizaron pistolas y BKCs en las calles Aljalaa y Alkuwatli y junto a las mezquitas Hawwa and Haseeba y terminaron matando a Fatima Adeeb Ali Kareem, que estaba embarazada de tres meses. Un disparo atravesó su ventana y la alcanzó cuando estaba en el interior de su casa, que quedó así:

Este otro vídeo muestra imágenes de las manifestaciones posteriores, en reacción a los crímenes cometidos por el régimen ese día. Más de 20.000 ciudadanos se reunieron en la calle tras el rezo de la tarde (en este vídeo gritan “Irhal, Irhal” (¡Vete!, ¡vete!):

Este otro vídeo muestra a los manifestantes acudir a las casas de los mártires a rendirles homenajes y rezar por ellos:


Pintada en un muro de Sulamaniya, Irak, 2011. Fuente: Kristine Kristensen/IMS

Al igual que al resto de ciudadanos de la región, a los iraquíes les sobran motivos para reclamar reformas en el país. Lo hacen en las calles, con manifestaciones que son duramente reprimidas por el Gobierno y que han ido en aumento tras el inicio de las movilizaciones en Túnez y Egipto. El 25 de febrero fue el “Día de la Ira” en el país y desde entonces miles de ciudadanos se manifiestan cada viernes contra la corrupción y por el acceso a bienes básicos como agua y electricidad. Aunque el índice de penetración de Internet es mucho menor que en la mayoría de países de la región, también en Irak comienza a formarse, a través de los distintos espacios de Internet, un tejido ciudadano que plantea alternativas a las estructuras tradicionales.

El 13 de mayo blogueros, activistas y ciberactivistas de todo el país se reunieron en un encuentro organizado por ISM (International Media Support), organización que promueve la libertad de expresión y de prensa en zonas de conflicto. De ese encuentro surgió la iniciativa de crear una “Red Iraquí de Medios Sociales” que proporcione los ciudadanos, en especial a los más jóvenes, espacios para el intercambio de experiencias y propuestas, y a la vez permita crear vínculos entre medios tradicionales y medios ciudadanos.

Redes como esta son más necesarias que nunca en un contexto de aumento de la violencia contra los periodistas. Es habitual la detención y tortura de periodistas que cubren manifestaciones y protestas, como las del 25 de mayo en la plaza Tahrir de Bagdad, donde reporteros y cámaras de televisiones locales e internacionales fueron golpeados y detenidos por fuerzas de seguridad.  También son frecuentes los juicios contra periodistas por artículos en los que exponen la corrupción del régimen, como el que presentó la Comisión Electoral de Irak contra Hashem Hassan, un periodista que ya estuvo encarcelado durante el régimen de Sadam Husein y que ahora dirige el Departamento de Medios de la Universidad de Bagdad.

En su intento de silenciar a la prensa, las autoridades han llegado al extremo de asaltar las oficinas del Observatorio Iraquí de Periodismo, organización asociada a Reporteros sin Fronteras. El Director del Observatorio, Ziyad Al-Ajili lo explicaba así:

“Destrozaron las puertas y se llevaron todo el equipo: cuatro portátiles, tres discos duros, dos cámaras, walkie-talkies, chalecos antibalas (…) y todos los archivos del Observatorio. Todo nuestro trabajo desde 2004 ha desaparecido. Antes de irse destrozaron la oficina. El Gobierno está detrás de este ataque. El Observatorio está luchando por que la libertad de prensa sea una realidad en Irak y eso para las autoridades supone una amenaza.”

Ante la presión contra unos medios de comunicación libres e independientes, no sólo los periodistas han reaccionado. También los propios ciudadanos, que a través de las herramientas digitales hacen una cobertura cada vez mayor de lo que sucede en su entorno. Una cobertura que lideran los jóvenes en un país con una de las poblaciones más jóvenes del mundo, según el Fondo de Población de Naciones Unidas.

En Bagdad ha sido un grupo de blogueros quien ha liderado la organización y cobertura de las últimas manifestaciones. Blogs colectivos como Iraqi Streets, que gestionan varios estudiantes y activistas, recogen material y actualizaciones de las protestas, organizan campañas para la prevención de la censura, contra la contaminación provocada por la guerra, de protección de las víctimas y recogidas de firmas para evitar la privatización de zonas del río Tigris, entre otras iniciativas.

Para la cobertura de las movilizaciones en el país, los ciudadanos recurren cada vez más a la tecnología móvil, que les permite registrar lo que ocurre desde el terreno en momentos en los que a menudo no hay otras cámaras grabando. Imágenes y vídeos que publican en canales como Youtube, como los del activista Haydar Hamzoz:

Este vídeo muestra a manifestantes cantando durante una de las protestas en la plaza Tahrir de Bagdad (Tahrir significa “liberación” en árabe, por lo que casi todas las ciudades árabes tienen una plaza o calle bautizada así). En el vídeo pueden verse varias manos con móviles grabando la manifestación, algo cada vez más común. Esta práctica también implica riesgos, ya que las autoridades cargan con frecuencia contra quienes graban lo que sucede.

Hamzoz, uno de los responsables de Iraqi Streets, habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de la actividad que lleva a cabo en el país:

“Desde hace un tiempo uso mi móvil para grabar eventos. También he colaborado en el desarrollo de un servicio de mensajería corta a través de móvil que no requiere conexión a Internet. El 22 de abril me atacaron fuerzas de seguridad en una manifestación en la plaza Tahrir, probablemente como castigo a mi ciberactivismo. Me robaron el móvil y me golpearon con las manos y los pies hasta hacerme sangrar y casi desmayarme. Pero seguiré yendo a la plaza cada viernes, para grabar y compartir todo lo que vea. Y para reclamar una democracia real, y no esta democracia de sangre y represión.”

El informe de Amnistía Internacional Días de Ira: Protestas y Represión en Irak, publicado en mayo, describe cómo las fuerzas iraquíes y kurdas han disparado y asesinado a manifestantes, incluidos tres adolescentes, amenazado, detenido y torturado a activistas políticos y atacado a periodistas que cubrían las manifestaciones. El viernes pasado, 3 de junio, continuaron las detenciones y la represión contra activistas y periodistas durante las últimas manifestaciones.  Pero la tarea de las autoridades de impedir que las imágenes muestren al exterior lo que sucede en el país es inabarcable en un contexto de información descentralizada, y la alianza entre medios tradicionales y medios ciudadanos se lo pondrá cada vez más difícil.


Haydar Hamzoz participará entre el 17-18 de junio en el congreso Nonick sobre tendencias de Internet que se celebrará en Bilbao. Hablaremos, junto con el activista egipcio Ahmad Gharbeia y la periodista de Al-Jazeera Sherine Tadros, sobre el papel de la tecnología móvil en las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África.