Alianzas

Concentración en Madrid. 24 de julio 2011

Llevan desde marzo sentándose, cada día, ante la embajada de Siria en España. Son españoles de origen sirio y es su modo de protestar por el modo en que el Gobierno de Bashar Al-Assad reprime las manifestaciones pacíficas que han surgido al calor de la Primavera Árabe.  El 31 de julio fue un día negro en el país, con entre 100 y 150 manifestantes asesinados, según distintas fuentes. La comunidad hispano-siria se reunió de urgencia, junto con españoles y personas de otras nacionalidades que se solidarizaron con ellos, frente al Ministerio de Asuntos Exteriores en Madrid.

Reclaman una condena firme y presión económica y diplomática que contribuya a aislar al régimen. En palabras de Mazen Yaghi, periodista sirio afincado en España:

“El Gobierno español siempre llega tarde a la condena de abusos internacionales. Siempre espera a que condenen Francia o Alemania primero. Desde la comunidad hispano-siria pedimos la retirada del embajador, atención al drama de los refugiados y que se reclame que permitan la entrada a periodistas españoles”.

Como apunta Yaghi, los periodistas extranjeros no tienen permitida la entrada en Siria, salvo para viajes organizados por el régimen. Por eso las imágenes que estamos recibiendo desde Siria son, casi exclusivamente, las que graban y comparten los propios manifestantes. El diario Wall Street Journal se hacía eco, en un artículo titulado “The New Hama Rules: This time cellphone cameras are exposing Assad’s brutality”,  de esta diferencia fundamental con la masacre que sufrió el pueblo de Hama en 1982: gracias a los teléfonos móviles y las herramientas que proporciona Internet el intento de aislar al pueblo sirio ya no es tan sencillo. Hoy, casi 30 años después de aquella masacre, son escasos los medios que se hacen eco de la versión oficial.

El Gobierno español, a través de la página del Ministerio de Asuntos Exteriores respondía así a la última masacre:

60-2011. CONDENA REPRESIÓN EN HAMA

Madrid, 31 de julio de 2011

Ante las informaciones de la represión por parte de las autoridades sirias de las protestas en Hama mediante carros de combate, el Gobierno español expresa su más firme e inequívoca condena por una actuación que, según diversas fuentes, ha provocado más de un centenar de muertos y un número superior de heridos.

El Gobierno exige que se autorice la entrada en dicha ciudad de organizaciones internacionales y medios de comunicación independientes para verificar los hechos, establecer responsabilidades y socorrer a los heridos.

De confirmarse las informaciones, se trataría, por la gravedad de los hechos, de una nueva fase en la represión de las protestas en Siria, en que habrían dejado de ser creíbles las promesas reformistas del régimen.

Desde la comunidad se pide que a estas palabras las acompañen verdaderas medidas de presión. También se hacía eco de esa petición el activista por los derechos humanos sirio Haitham al-Maleh, que estos días visitó Madrid. “La congelación total de las cuentas bancarias del régimen sirio es un método efectivo para aislarlo e impedir que continué cargando contra su pueblo”, reclamaba. Aludió también al hecho de que el hermano de Hafez Al-Assad y tío de Bashar, Rifaat Al-Assad, autor de la masacre de Hama en 1982, llevase años residiendo en España (Marbella, concretamente) sin que jamás se le haya juzgado por los asesinatos.

Desde Periodismo Humano cubrimos en directo la concentración frente al Ministerio, que avanzó a continuación hacia Sol, donde los manifestantes se pasearon con banderas y carteles pidiendo a quienes se reunían en la Plaza que se uniesen en solidaridad con el pueblo sirio.  “Viva la lucha del pueblo sirio”, “¿Dónde estás, Trinidad, cuanto matan sin piedad?”, eran algunos de los gritos que entonaron los manifestantes, que intercambiaban también durante el encuentro información sobre sus familias y la última hora sobre Siria. “Acabo de leer que 12 de los cuerpos que encontraron hoy tenían los ojos arrancados”, le contaba horrorizada una manifestante a otra.

Compartimos uno de los momentos más emotivos de la concentración, cuando uno de los manifestantes pidió, a ritmo de hip hop español, libertad para Siria (minuto 2.40):

Ha comenzado el Ramadan, la fiesta grande de los musulmanes. Desde la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio se organizan “iftarat”, celebraciones de la ruptura del ayuno, a las que invitan a quien todo el que quiera unirse. Un gesto simbólico en unas fechas muy señaladas que, este año, ningún sirio olvidará.