Alianzas

Rayess Bek en la Campus Party Milenio, en Granada. 15 de octubre de 2011

Rayess Bek, el rapero más veterano de Líbano, no se viste, ni habla, ni se mueve como un rapero. Se desmarca de las poses con las que se asocia tradicionalmente el hip-hop. Hace unos meses, en el reportaje  “El duro oficio de rapear en árabe” habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de este género musical en Oriente Medio. Durante su visita a Granada para el evento Campus Party Milenio hablamos con él sobre este año de revueltas en la región y su implicación en las movilizaciones en su país a través de su música. Su último proyecto: recoger y remezclar el sonido de la revolución.

Pregunta: ¿Continúa existiendo la censura en Líbano?

R.B: Sí, claro que existe. Se puede decir que hay tres tipos de censura: la gubernamental, en la que el gobierno te impone lo que puedes o no puedes hacer. La gestiona el Ejército, controlado por el régimen sirio hasta 2005, que decidía qué tipo de arte estaba permitido o no en teatros, cines, música. Luego está la censura social, que es muy difícil de definir porque no sabes quién te censura,  suele estar basada en religión o tradición. Finalmente la autocensura, que es la que mejor funciona. Uno se calla sin que nadie se lo haya pedido explícitamente, por miedo.

P: ¿Cómo te ha afectado esto a ti? ¿Qué es lo que más molesta de tu trabajo?

R.B: Las canciones que compongo tratan sobre la corrupción en Líbano, que llega a unos extremos que cuesta imaginarse desde otros sitios y que ha hecho que estallen también aquí movilizaciones contra el régimen y contra este sistema sectario característico de mi país. Por darte un ejemplo, tenemos la peor conexión de Internet, unos 256 K es lo normal para nosotros, y 1 Mega cuesta 200 dólares al mes. La empresa Telecom Ogero, gracias a su relación con los altos cargos del gobierno, monopoliza Internet, los móviles son de los más caros del mundo, los mensajes también.  A pesar de que el país se define como capitalista. Es un capitalismo totalitario, tenemos lo peor del capitalismo y lo peor del comunismo.

Otro ejemplo de la corrupción en el país: En 2006, por ejemplo,  recibíamos ayuda humanitaria internacional, botellas de agua y otros productos que se enviaban para repartirlos entre la población del sur, la más afectada por los ataques israelíes. Estas botellas terminaban vendiéndose en los supermercados y esa gente que las necesitaba nunca las recibía. Las veíamos a la venta en las tiendas, con la etiqueta de “ayuda humanitaria” y la gente las compraba, como si eso fuese normal. Evidentemente que yo hable de estas cosas molesta al Gobierno, así que censuraban mis discos.  Me decían que lo hacían por mí, porque alguien se podía sentir ofendido por mis canciones e intentar hacerme daño.

“La Min?” (¿A quién?) es una de sus canciones que más ha molestado al régimen libanés. Rayess Bek admite que es especialmente agresiva contra la corrupción y el sectarismo:

¿Queréis hablar de democracia? Hablemos mejor de la dictadura de la electricidad y el gas / Alimentando el sectarismo, entre musulmanes y cristianos, encaminándonos de nuevo a una guerra civil / País plagado de hambre, armas y milicias. / ¿A quién mentís? ¿Para quién actuáis? ¿A quién vendéis sueños? /Divididos entre Siria y Estados Unidos, ninguno tiene un programa para el pueblo libanés.

P: ¿Te ha ayudado Internet a sortear la censura?

R.B: Desde luego. Los músicos ya no dependemos como antes de los intermediarios. Puedes compartir tu trabajo en Youtube, en tu servidor…  Claro que el gobierno te puede acosar o perseguir, y no sólo el gobierno. Hay profesionales asesinados continuamente en Líbano, y lo peor es que uno no llega a saber por quién. Mi amigo periodista Samir Kassir, por ejemplo, fue asesinado en un atentado en 2005, sin que nadie haya rendido nunca cuentas por su muerte. Así que siempre está el miedo a las repercusiones de lo que uno hace. Pero desde luego los gobiernos ya no tienen tan fácil controlar nuestro trabajo. Pueden intentar eliminar tu vídeo pero otra gente ya lo ha remezclado y está por todas partes. La remezcla es la mejor forma de proteger las obras y garantizar que nadie pueda acabar con ellas.

P: ¿Cuál ha sido tu implicación en las movilizaciones que han sacudido la región este año?

R.B: He tratado de estar en la calle, como uno más, en contacto con la gente. No basta con escribir o componer desde el sofá, para participar de esos cambios sociales hay que estar en la calle, así que participé en muchas manifestaciones en Beirut. Y al estar allí me di cuenta de que la música que escuchábamos no era la más adecuada para estos momentos históricos que estamos viviendo. Escuchábamos a cantantes como Feiruz, Julia Butross, que son buenos músicos pero reflejo de otra época que recuerda a la guerra civil, y sentí que necesitábamos otra banda sonora. Así que se me ocurrió grabar los lemas que gritaba la gente en la calle, algunos muy específicos de Líbano, como “La gente quiere la caída del sistema sectario”, remezclarlos y regalar las canciones. A la gente le encantó. Lo he hecho en otros países árabes también, y hoy quiero hacerlo en la manifestación del 15 de octubre en Granada. Mi idea es grabar el sonido de la revolución, de la calle, y remezclarlo para contribuir a la banda sonora de estos cambios históricos.

“Thawra” (El sonido de la revolución)


En el contexto de la represión que ejercen los gobiernos en Oriente Medio y Norte de África, ha sido clave el papel de la tecnología de vigilancia de la actividad de los ciudadanos en la Red. La mayor parte de estos productos, desarrollados específicamente para esta labor de seguimiento y censura de los ciudadanos online, ha sido fabricada en Occidente, según la investigación “Occidente censura a Oriente” de la OpenNet Initiative.  Una de las muestras más dramáticas de la relación directa entre este tipo de tecnología y las repercusiones para la vida y seguridad de las personas en estos países  es la empresa estadounidense Bluecoat, que ha servido mejor que ninguna otra el propósito de control del régimen sirio. El colectivo de activistas Telecomix sacó el 5 de octubre a la luz los archivos de registro de BlueCoat, revelando 54 Gigas de información sobre la actividad de los usuarios de Internet sirios.

Telecomix publicaba el 4 de octubre un comunicado en el que anunciaba la liberación de los archivos de registro en su posesión extraidos de dispositivos BlueCoat. Estos dispositivos son proxies (servidores que funcionan como intermediarios) que el Sistema de Telecomunicaciones Sirio usa para filtrar y monitorizar las conexiones en el país. La información sobre estas conexiones permite a las autoridades el seguimiento de personas implicadas en las manifestaciones en el país o en cualquier forma de oposición a sus políticas, y su arresto, asesinato o tortura. Es difícil conocer las cifras exactas pero se estima que entre unas 3000 y 6000 personas han sido asesinadas desde que comenzaron las movilizaciones en el país en marzo, y decenas de miles se encuentran detenidas y desaparecidas, en una brutalidad sin precedentes contra la población civil.

Los archivos de registro pertenecen al período entre el 22 de Julio y el 5 de Agosto de 2011. Entre la información que revelan está la identificación de dos de las palabras clave prohibidas en Siria:  “israel” y “proxy”. 

Telecomix anuncia la publicación de estos datos “para permitir a quien quiera analizarlos el acceso a una visión más profunda de la censura en Sria y promover el conocimiento sobre cómo sortear los ataques a la libertad de expresión”. Pero  ¿es este el modo adecuado de hacerlo? El comunicado especifica que las direcciones IP de los usuarios han sido eliminadas para protegerlos, pero a continuación añade que es posible acceder a datos personales de esos mismos usuarios a través de las direcciones a las que han accedido. Según el investigador en el ámbito de seguridad digital Jacob Applebaum para Phumano: “Publicar esos datos es arriesgado porque no sabemos a ciencia cierta quién ha accedido a ellos hasta el momento. Probablemente esos datos ya estaban en conocimiento de quienes quieren dañar a la población siria, pero ahora lo están sin lugar a duda. Airear esos datos ha sido irresponsable, habría sido más adecuado hacer un análisis, una interpretación de esos datos, sin revelarlos.”

Más allá de las repercusiones que pueda tener en la seguridad de los usuarios a los que se pretende ayudar, la publicación  deja en evidencia  la relación directa entre la tecnología BlueCoat y la represión que lleva a cabo el gobierno sirio de sus ciudadanos. BlueCoat ha negado en otras ocasiones que venda sus productos al régimen sirio, una venta que además violaría la política de embargo comercial de Estados Unidos con países como Siria, así que es posible que este acceso a la tecnología BlueCoat del régimen sirio se haya hecho de forma indirecta a través de Emiratos Árabes o Líbano sin el consentimento de la propia empresa, como explica Telecomix.

La exportación de tecnología occidental sin mecanismos de control sobre el uso que se hace de ella socava, según el investigador Evgeny Morozov,  “la libertad en Internet del mismo modo en que la exportación de armas socava las iniciativas de paz occidentales”. Según Jillian York, de la Fundación Frontera Electrónica, “la falta de controles significativos implica que hemos dejado la privacidad y la seguridad de los individuos en manos de las empresas y su aplicación del concepto de Responsabilidad Social Corporativa.”


Pintada en un muro de Sulamaniya, Irak, 2011. Fuente: Kristine Kristensen/IMS

Al igual que al resto de ciudadanos de la región, a los iraquíes les sobran motivos para reclamar reformas en el país. Lo hacen en las calles, con manifestaciones que son duramente reprimidas por el Gobierno y que han ido en aumento tras el inicio de las movilizaciones en Túnez y Egipto. El 25 de febrero fue el “Día de la Ira” en el país y desde entonces miles de ciudadanos se manifiestan cada viernes contra la corrupción y por el acceso a bienes básicos como agua y electricidad. Aunque el índice de penetración de Internet es mucho menor que en la mayoría de países de la región, también en Irak comienza a formarse, a través de los distintos espacios de Internet, un tejido ciudadano que plantea alternativas a las estructuras tradicionales.

El 13 de mayo blogueros, activistas y ciberactivistas de todo el país se reunieron en un encuentro organizado por ISM (International Media Support), organización que promueve la libertad de expresión y de prensa en zonas de conflicto. De ese encuentro surgió la iniciativa de crear una “Red Iraquí de Medios Sociales” que proporcione los ciudadanos, en especial a los más jóvenes, espacios para el intercambio de experiencias y propuestas, y a la vez permita crear vínculos entre medios tradicionales y medios ciudadanos.

Redes como esta son más necesarias que nunca en un contexto de aumento de la violencia contra los periodistas. Es habitual la detención y tortura de periodistas que cubren manifestaciones y protestas, como las del 25 de mayo en la plaza Tahrir de Bagdad, donde reporteros y cámaras de televisiones locales e internacionales fueron golpeados y detenidos por fuerzas de seguridad.  También son frecuentes los juicios contra periodistas por artículos en los que exponen la corrupción del régimen, como el que presentó la Comisión Electoral de Irak contra Hashem Hassan, un periodista que ya estuvo encarcelado durante el régimen de Sadam Husein y que ahora dirige el Departamento de Medios de la Universidad de Bagdad.

En su intento de silenciar a la prensa, las autoridades han llegado al extremo de asaltar las oficinas del Observatorio Iraquí de Periodismo, organización asociada a Reporteros sin Fronteras. El Director del Observatorio, Ziyad Al-Ajili lo explicaba así:

“Destrozaron las puertas y se llevaron todo el equipo: cuatro portátiles, tres discos duros, dos cámaras, walkie-talkies, chalecos antibalas (…) y todos los archivos del Observatorio. Todo nuestro trabajo desde 2004 ha desaparecido. Antes de irse destrozaron la oficina. El Gobierno está detrás de este ataque. El Observatorio está luchando por que la libertad de prensa sea una realidad en Irak y eso para las autoridades supone una amenaza.”

Ante la presión contra unos medios de comunicación libres e independientes, no sólo los periodistas han reaccionado. También los propios ciudadanos, que a través de las herramientas digitales hacen una cobertura cada vez mayor de lo que sucede en su entorno. Una cobertura que lideran los jóvenes en un país con una de las poblaciones más jóvenes del mundo, según el Fondo de Población de Naciones Unidas.

En Bagdad ha sido un grupo de blogueros quien ha liderado la organización y cobertura de las últimas manifestaciones. Blogs colectivos como Iraqi Streets, que gestionan varios estudiantes y activistas, recogen material y actualizaciones de las protestas, organizan campañas para la prevención de la censura, contra la contaminación provocada por la guerra, de protección de las víctimas y recogidas de firmas para evitar la privatización de zonas del río Tigris, entre otras iniciativas.

Para la cobertura de las movilizaciones en el país, los ciudadanos recurren cada vez más a la tecnología móvil, que les permite registrar lo que ocurre desde el terreno en momentos en los que a menudo no hay otras cámaras grabando. Imágenes y vídeos que publican en canales como Youtube, como los del activista Haydar Hamzoz:

Este vídeo muestra a manifestantes cantando durante una de las protestas en la plaza Tahrir de Bagdad (Tahrir significa “liberación” en árabe, por lo que casi todas las ciudades árabes tienen una plaza o calle bautizada así). En el vídeo pueden verse varias manos con móviles grabando la manifestación, algo cada vez más común. Esta práctica también implica riesgos, ya que las autoridades cargan con frecuencia contra quienes graban lo que sucede.

Hamzoz, uno de los responsables de Iraqi Streets, habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de la actividad que lleva a cabo en el país:

“Desde hace un tiempo uso mi móvil para grabar eventos. También he colaborado en el desarrollo de un servicio de mensajería corta a través de móvil que no requiere conexión a Internet. El 22 de abril me atacaron fuerzas de seguridad en una manifestación en la plaza Tahrir, probablemente como castigo a mi ciberactivismo. Me robaron el móvil y me golpearon con las manos y los pies hasta hacerme sangrar y casi desmayarme. Pero seguiré yendo a la plaza cada viernes, para grabar y compartir todo lo que vea. Y para reclamar una democracia real, y no esta democracia de sangre y represión.”

El informe de Amnistía Internacional Días de Ira: Protestas y Represión en Irak, publicado en mayo, describe cómo las fuerzas iraquíes y kurdas han disparado y asesinado a manifestantes, incluidos tres adolescentes, amenazado, detenido y torturado a activistas políticos y atacado a periodistas que cubrían las manifestaciones. El viernes pasado, 3 de junio, continuaron las detenciones y la represión contra activistas y periodistas durante las últimas manifestaciones.  Pero la tarea de las autoridades de impedir que las imágenes muestren al exterior lo que sucede en el país es inabarcable en un contexto de información descentralizada, y la alianza entre medios tradicionales y medios ciudadanos se lo pondrá cada vez más difícil.


Haydar Hamzoz participará entre el 17-18 de junio en el congreso Nonick sobre tendencias de Internet que se celebrará en Bilbao. Hablaremos, junto con el activista egipcio Ahmad Gharbeia y la periodista de Al-Jazeera Sherine Tadros, sobre el papel de la tecnología móvil en las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África.


Imagen en la web del Grupo Gamma Internacional

En la batalla entre gobiernos y sociedades civiles por la libertad de expresión, a menudo pasa desapercibida la ayuda que prestan a los Estados empresas de tecnología sin las que la censura en Internet no sería posible. Entre estas empresas destaca el Grupo Gamma Internacional, que ha contribuido al control de los usuarios egipcios con soluciones tecnológicas para el espionaje de activistas y censura de páginas web.

A medida que han ido surgiendo nuevos espacios para la libertad de expresión a través de las herramientas y plataformas digitales, los Gobiernos han ido refinando su capacidad de control y seguimiento de los usuarios en estos mismos espacios. En 2008 se convocó una huelga general en Egipto a través de mensajes de texto, correo electrónico y, con gran éxito de convocatoria, Facebook.  El alcance de las movilizaciones hizo que los servicios de seguridad del país comenzaron a prestar maś atención a la actividad de los ciudadanos online. El SSI (Servicio de Investigación para la Seguridad del Estado) creó una unidad de emergencia que se ocupaba de:

  • Cortar Internet en puntos concretos del país
  • Bloquear páginas web
  • Recoger información sobre ciudadanos activos en la Red
  • Cortar servicios de móvil de empresas de telecomunicaciones
  • Bloquear servicios de mensajería como Bulk-SMS
  • Crear canales de comunicación con empresas de telecomunicaciones que permitan el intercambio más ágil de información sobre usuarios

Para llevar a cabo estas actividades la SSI did se reunió con representantes de los Ministerios de Interior, Inteligencia, Defensa, Comunicaciones y con las tres compañías de telecomunicaciones que operan en Egipto: Vodafone, Mobinil e Etisalathan. Desde 2009 al menos, también han contado con los servicios de Grupo Gamma Internacional, basada en Reino Unido, que en su página web ofrece:

Hace unas semanas salían a la luz unos documentos que probaban la relación entre el grupo Gamma y el Gobierno de Mubarak. Aunque la empresa niega cualquier vinculación con el Gobierno egipcio, aquí puede leerse la propuesta comercial del programa Finfisher: 287,000 euros por un software de espionaje que permite el seguimiento de los movimientos sobre un teclado, cuentas de correo, chat y páginas visitadas entre otros servicios y herramientas de infección remota. Según el activista egipcio Amr Gharbeia:

Es un troyano, un software que implantas en el dispositivo de otra persona para controlarlo y extraer datos. Te permite ver su correo electrónico y suplantar su identidad.

Encontraron estos documentos, que prueban la relación entre Gamma y el gobierno de Mubarak, dos activistas por los derechos humanos en la sede de la SSI, en la que irrumpieron más de 2.000 ciudadanos en marzo, en plenas revueltas contra el régimen, para evitar que las autoridades destruyesen los documentos que implicaban al Gobierno en las violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Junto a los documentos aparecieron cientos de aparatos y equipos de tortura.

Otros documentos, escritos en árabe y marcados como “altamente confidenciales”, muestran información sobre el modo en que la versión de prueba del software Finfisher permitía hackear cuentas de Hotmail, Gmail, Yahoo e incluso Skype, que los activistas consideraban la forma de comunicación más segura por estar encriptada.

Según el bloguero egipcio Ramy Raoof, que ha facilitado los documentos a Periodismo Humano:

Esta tecnología ayuda a los gobiernos a fabricar casos contra activistas políticos y por los derechos humanos con cargos como la “desestabilización del orden”, “difamación de líderes de estado”, “rumores para derrocar al régimen” y muchos otros que buscan desprestigiar el trabajo de la sociedad civil y los activistas por la mejora de la situación de los derechos humanos en el país.

El Grupo Gamma no es la única empresa que trabaja en facilitar a gobiernos represivos el seguimiento de la actividad de los ciudadanos online. El informe de la OpenNet Initiative Occidente censura a Oriente muestra cómo al menos nueve países en Oriente Medio y Norte de África utilizan tecnología desarrollada en países occidentales para impedir el acceso al contenido online. Tecnología occidental al servicio de la censura de la libertad de expresión de los ciudadanos árabes.

http://globalvoicesonline.org/2008/04/05/egypt-gears-up-for-a-general-strike-sunday/

Bahrein, el país más pequeño del Golfo Pérsico, es de nuevo protagonista por su represión de la libertad de expresión, que alcanza extremos alarmantes incluso para la región. Este sábado 4 de septiembre se arrestó al bloguero Ali Abdulemam por difundir, según las autoridades, “información falsa en su sitio web”. Abdulemam escribe en la página de Global Voices Online y es fundador del popular foro Bahrein Online, que desde la mañana del domingo está inaccesible. Ya fue arrestado por acusaciones similares en 2005 junto con otros dos conocidos blogueros del país.

Es el último arresto tras una serie de detenciones a activistas de derechos humanos y activistas de confesión chií, a los que se acusa de terrorismo y amenaza a la seguridad del Estado.  Hace unas semanas hablamos en este mismo blog sobre las nuevas placas de matrícula en Bahrein, un sistema que permite a las autoridades controlar los movimientos de todos los vehículos y que ya era un indicador del clima de obsesión por la seguridad y el control que se vive en el país. Mahmood Nasser Alyousif, el decano de los blogueros bahreiníes, pide en su último post la liberación inmediata de Abdulemam y se pregunta: “¿Quién será el próximo?”

La obsesión en Bahrein con los movimientos de sus ciudadanos sólo puede ir a peor en un sistema basado en el control de la mayoría por la minoría. Los chiíes componen un 65 % de la población bahreiní, mientras que los sunníes, con sólo un 15%, ostentan el poder e imponen políticas discriminatorias de la mayoría como única forma de mantenerse en el poder. Un poder que podría reducirse tras las próximas elecciones del 23 de octubre.

Fuente de la imagen: Ansaralhojah

Para sostener esta situación insostenible, Bahrein ha contado con el apoyo de Estados Unidos, muy interesado en que no crezca el eje de influencia chií en la región.  Allí se encuentra la sede de la Quinta Flota y Fuerza Naval estadounidense, que tiene la misión de “contener y contrarrestar la influencia de países desestabilizadores en la región”, lo que parece una clara alusión a Irán, que hasta los 70 reclamaba Bahrein como su territorio.

Otro de los últimos detenidos, Abduljalil al-Singace, Profesor de la Universidad de Bahrein, alertaba ya en 2009 al nuevo presidente estadounidense del peligro de un discurso conciliador que no tiene en cuenta la realidad sobre el terreno (artículo en el NY Times):

Cuando el Presidente Obama se dirija al mundo musulmán mañana (en referencia al discurso del 4 de Junio de 2008 en El Cairo), sólo tengo una petición: Cuidado con las palabras que emplee. Palabras como “cambio”, “sueño”, “democracia” no vienen a nosotros por sí solas… Sería bueno que se comprometiese a apoyar la democracia y los derechos humanos, pero sólo se puede hablar de estos conceptos ideales si está realmente dispuesto a llevarlos a cabo.

Es difícil creer que el gobierno de Estados Unidos vaya a poner  la libertad de los bahreiníes, o de los ciudadanos del Golfo en general, por encima de sus intereses geoestratégicos en la región, pero sí se aprecia un giro en la representación de un país que hasta hace poco se presentaba como la esperanza de la democracia en Oriente Medio. Artículos como este del 26 de agosto en el NY Times podrían apuntar a un cambio en la opinión pública estadounidense: “Las grietas en Bahrein amenzan con el fin de las reformas”.

Ali Abdulemam y los últimos arrestados pueden provocar una apertura del debate en torno a Bahrein y lo lejos que ha llegado en su censura de sus ciudadanos. Lo rápida y contundente que ha sido la reacción a su arresto en Internet tiene seguramente que ver con el hecho de que  pertenece a la comunidad Global Voices, que se ha hecho eco de la noticia desde el primer momento y mantiene una intensa actividad de difusión y denuncia.

Distintos miembros de esta comunidad, un referente en el ámbito del ciberactivismo por los derechos humanos,  acordaron escribir el domingo una entrada llamando a la liberación de Abdulemam en cada uno de sus blogs, invitando a sus seguidores a compartirlo en las distintas redes sociales y actualizando sobre el arresto y la situación en Bahrein en tiempo real, de un modo especialmente activo en Twitter. La página Free Ali, que se creó tras el primer arresto de Abdulemam, se ha reactivado después de varios años sin actualizar y se ha creado otra nueva página con el mismo propósito: Free Abdulemam.

Es la respuesta de la sociedad civil al intento de control de los gobiernos totalitarios, que conscientes del margen que supone Internet para la libertad de expresión se esfuerzan cada vez más en reprimir las voces de sus ciudadanos. Pero no sólo se movilizan los ciberactivistas que luchan por la liberación de Abdulemam. No faltan en los distintos sitios web y redes sociales ciberactivistas que apoyan la decisión bahreiní, presentan indistintamente a los detenidos como terroristas y alertan del peligro de que se extienda el poder iraní en la región. Esta es una batalla más en la lucha entre sistemas de poder y ciudadanos que se libra, cada vez más, en Internet.


Imagen del blog Antikor

Hace unas semanas hablábamos en este blog sobre el bloqueo de dos canales de vídeo por parte de las autoridades tunecinas. Aquel no fue un caso aislado, sino el comienzo de una represión que ha ido en aumento, alcanzando unos extremos chocantes incluso en una región en la que la censura de Internet es habitual.

Túnez es un país que pasa desapercibido frente a países que están de actualidad por ese motivo, como Irán, del que constantemente oímos noticias. El gobierno, que se describe como una república en la que el presidente es elegido por sufragio universal, muestra un aumento  incesante de la represión, como denuncia Amnistía Internacional. La censura de Internet por parte de las autoridades tunecinas ha ido a más, atacando todos los frentes, a veces de modo arbitrario. El bloqueo de páginas, blogs, servicios, perfiles de usuarios de redes sociales se ha convertido en algo sistemático y cotidiano que desespera a los internautas tunecinos. Estos son algunos de los sucesos del último mes:

Tres nuevos canales de vídeo han sido bloqueados: Blip.tv, metacafe.com and vidoemo.com, servicios que habían aumentado considerablemente su popularidad desde el bloqueo de Youtube y Daily Motion.

Flickr fue bloqueado el 28 de abril y continúa inaccesible desde Túnez, lo que ha despertado reacciones masivas en las redes sociales (aquí pueden verse los mensajes relativos a este asunto durante la última semana en Twitter).

Decenas de blogs y páginas web se han bloqueado, de modo que ya no son accesibles desde el país, la mayoría blogs conocidos por sus críticas al gobierno pero también otros que nunca habían tratado este aspecto o que llevaban meses inactivos. Concretamente el 27 de abril se bloquearon tantos blogs que el día fue bautizado por los internautas como el Día Negro para los Blogueros.  Estos son algunos:

  1. http://amchafibled.blogspot.com
  2. http://trapboy.blogspot.com
  3. http://antikor.blogspot.com
  4. http://arabasta1.blogspot.com
  5. http://yatounes.blogspot.com
  6. http://abidklifi.blogspot.com
  7. http://ounormal.blogspot.com
  8. http://carpediem-selim.blogspot.com
  9. http://bent-3ayla.blogspot.com
  10. http://artartticuler.blogspot.com
  11. http://blog.kochlef.com

También Global Voices Online ha sido bloqueada. Esta comunidad de más de 300 blogueros y traductores recoge desde 2005 información de blogs y medios ciudadanos que no suelen tener espacio en la prensa tradicional y es particularmente activa en la denuncia de la censura en Internet.

Esta última oleada de censura en Túnez ha provocado una fuerte reacción de los internautas: Difusión de los casos de represión a través de las redes sociales, grupos y páginas dedicadas a difundir los abusos, cartas abiertas al Presidente… Muchos blogs muestran desde ese día este mensaje de error 404 (el código de “no encontrado” que aparece en los sitios bloqueados) en señal de protesta por la censura de los contenidos en su país:

Gran parte de las protestas se dirigen a Ammar 404, usuario ficticio de Internet que se ha convertido en la metáfora de la represión contra los internautas. Un pseudónimo acuñado por los tunecinos para referirse a su censor. A su Gran Hermano particular, que los observa, controla e intenta silenciar. Hay incluso una página, Ammar 404, que recoge mensajes de protesta de los usuarios en forma de imágenes. Pero es twitter la herramienta que más se está utilizando para actualizar en tiempo real sobre los casos de represión contra usuarios de Iternet, la misma herramienta que se popularizó como apoyo a la resistencia contra el régimen iraní.