Alianzas

Las movilizaciones que sacuden la región de Oriente Medio y Norte de África desde finales de 2010 parecen haberse asentado también en Arabia Saudí. En un país en que la discriminación de la mitad de la población está institucionalizada, las mujeres lideran las recientes manifestaciones universitarias a las que se suman también sus compañeros y, paso a paso, distintos agentes de la sociedad saudí.

Las mujeres y el camino hacia la revolución

El 6 de marzo cientos de estudiantes de la facultad de Artes en la Universidad del Rey Khaled en Abha, al sur de Arabia Saudí, se manifestaron para reinvindicar mejoras en las condiciones del entorno universitario, que aparecía cubierto de basura en fotos publicadas en la prensa local. Según el diario Al-Watan, durante el segundo día de protestas fuerzas de seguridad entraron al campus y golpearon a decenas de manifestantes, dejando heridas a 53 de ellas. Este vídeo muestra a las estudiantes gritando durante la protesta:

Las manifestantes pedían la dimisión de Abdullah Al Rashid, máximo responsable de la Universidad, a quien culpan de la corrupción y el deterioro que ha sufrido la Universidad en la última década. Parece un gesto pequeño pero este cuestionamiento de la autoridad implica mucho más viniendo de un grupo de mujeres, que tienen restringida la participación en la mayor parte de la vida pública de su país.

En los últimos meses las mujeres saudíes, que continúan subordinadas a los hombres de acuerdo al Derecho de Familia, han dado pasos que hasta hace poco resultaban impensables. Desde que en 2008 la escritoria y activista Wajeha al-Huwaider decidió desafiar la prohibición de conducir durante el Día Internacional de la Mujer, otras activistas se han unido a la protesta contra una prohibición que no se da en ningún otro país del mundo. En mayo de 2011, la propia Wajeha acompañó a la activista por los derechos humanos
Manal Al-Sharif mientras ambas se grababan conduciendo y comentando ejemplos de la necesidad de conducir para ser autosuficientes. Manal fue detenida por conducir e incitar a otras a hacerlo. Fue liberada poco después, tras una enorme campaña de presión interna y externa, mientras decenas de mujeres saudíes se sumaban a la iniciativa y salían a conducir en solidaridad con ella.

La persecución de las activistas ha sido mucho menor que la que sufrieron quienes desafiaron la prohibición en 1990, cuando decenas de mujeres fueron despedidas de sus trabajos y sufrieron saqueos en sus casas como castigo. El régimen saudí parece dispuesto a hacer ciertas concesiones. En septiembre aprobó un decreto que permite a las mujeres participar en las elecciones municipales. Varias universidades del país han anunciado que abrirán a las mujeres carreras universitarias hasta ahora sólo accesibles para los hombres, como Derecho e Ingeniería.

¿Serán suficientes las concesiones para acallar las protestas?

No parece que estos logros vayan a detener las reivindicaciones ciudadanas, a las que se suman hombres y mujeres en un contexto de represión de la libertad de expresión y de injusticias institucionalizadas. Según explicó a Periodismo Humano Ahmed Al-Omran, periodista de NPR, “es prematuro hablar de revolución en Arabia Saudí, pero las últimas protestas son realmente significativas y sin duda se enmarcan en el contexto de la Primavera Árabe.”

Pocos días después de las protestas de las estudiantes de Rey Khaled, alumnos del campus masculino salieron a reclamar la dimisión del responsable de la Universidad. Aunque el Príncipe había advertido que no toleraría “ninguna alteración de la seguridad”, el gobernador de Assir cedió a la presión el sábado y se dirigió a los estudiantes ofreciéndoles reunirse con 20 de ellos. Este vídeo muestra a los estudiantes cantando el himno de Arabia Saudí durante la protesta:

El régimen saudí no puede permitirse que las movilizaciones vayan a más. Desde el comienzo de la Primavera Árabe, las autoridades han reforzado el control de cualquier forma de oposición interna, temiendo que sus ciudadanos se reconozcan en las reivindicaciones de libertad, igualdad y justicia por las que los pueblos árabes se manifiestan. Y aunque el contexto económico y social es distinto con respecto al de sociedades como la egipcia o la siria, no parece que vaya a resultar fácil frenar el proceso de reivindicaciones ciudadanas que comienza a calar también en Arabia Saudí.

El activista Mohamed al-Bajadi, miembro de la Asociación Saudí de Derechos Civiles y Políticos, lleva desde el 22 de febrero en huelga de hambre, en protesta por haber sufrido una detención arbitraria. Según la Asociación, Bajadi fue detenido tras revelar que las autoridades saudíes habían torturado a un ciudadano yemení, Sultan Abdo al-Duais. Decenas de ciudadanos se han solidarizado con Bajadi y planean una huelga de hambre simbólica entre el jueves y el viernes.

Los saudíes reivindican justicia, igualdad de derechos, libertad de expresión. No piden la caída del régimen pero tampoco la pedían ciudadanos de algunos de los países de Oriente Medio al comienzo de las movilizaciones. En los próximos meses veremos cuál es la capacidad del régimen saudí de satisfacer esas demandas en un contexto de revoluciones que no cesan y reflejan la necesidad de cambios profundos en la región.


Fuente de la imagen: Ruba Al-Yamani

Actualización 31 de mayo: Manal Al-Sharif fue liberada hace unas horas, según su abogado Waleed Aboul Khair debido a la presión interna y externa por el caso (la propia Al-Sharif escribió una carta al rey Abdullah y más de 45.000 saudíes firmaron una petición por su liberación). De momento los cargos contra ella se mantienen y las condiciones para su liberación incluyen no conducir y no hacer declaraciones públicas.


En enero de 2011 la activista egipcia Asmaa Mahfouz grabó y subió a Youtube un vídeo en el que pedía la caída de Mubarak y animaba a los egipcios a salir a la calle.  Ese vídeo, que contribuyó a las revueltas que terminaron con la caída del régimen, se ha convertido en un referente de la pérdida del miedo de los ciudadanos árabes y de la participación activa de las mujeres en la propuesta de un cambio para sus países. El 20 de mayo otra mujer, esta vez en Arabia Saudí, se grabó a sí misma conduciendo un coche y animando a otras mujeres a hacer lo mismo. Es Manal Al-Sharif,  lleva arrestada desde el 21 de mayo y desde entonces el movimiento que pide su liberación y apoya su causa no deja de crecer.

Hace más de un año publicamos en Periodismo Humano Ni correr ni conducir, mujeres en Arabia Saudí, en el que tratamos la institucionalización de la discriminación de la mujer en el único país del mundo que prohible a las mujeres conducir. Las mujeres continúan subordinadas a los hombres de acuerdo al Derecho de Familia, que abarca todo lo referente al matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos, la sucesión, la propiedad, la elección del lugar de residencia, la educación y el empleo. La prohibición que impide que las mujeres conduzcan existe desde que se fundó el Estado Saudí en 1932 y desde hace años surgen rumores que apuntan a una modificación. De momento ese cambio no llega, según las autoridades por la presión de los sectores más conservadores del país, lo que ha llevado a cada vez más mujeres a reclamarlo.

Página de facebook en apoyo a Manal Al-Sharif: "Todos somos Manal Al-Sharif"

La bloguera saudí Eman Nafjan explicaba así la situación en su blog:

Desde 2002 todo el mundo me dice que que la prohibición se levantará a final de año. Final de año se convierte en el final del año siguiente, y luego del siguiente, hasta que en algún punto del camino he perdido la esperanza y me he resignado a llevar conmigo a un extraño a mis clases, a mis recados, y a esperar en las puertas de las casas que visito.

En 2008 la escritoria y activista Wajeha al-Huwaider tomó la decisión de conducir por una autopista del país en una fecha señalada, el Día Internacional de la Mujer, como reinvidindicación de su derecho.  Dos años después, en mayo de 2011, la propia Waheja acompañó a la activista por los derechos humanos Manal Al-Sharif mientras ambas se grababan conduciendo y comentando ejemplos de la necesidad de conducir para ser autosuficientes. Manal se pregunta:

Cómo es posible que haya tantas mujeres con títulos universitarios, con doctorados…  y sin embargo no puedan conducir su propio coche

Este vídeo, que lleva más de un millón de visitas en Youtube, es parte de la campaña on line que ha liderado Manal por el derecho a conducir. Una campaña que anima a las mujeres saudíes a salir a conducir el 17 de junio: sólo las que tengan un permiso de conducir obtenido en el extranjero. Pide también que voluntarios enseñen a conducir a otras mujeres mientras esperan un cambio institucional y que los participantes se graben a sí mismos y difundan sus vídeos.

La campaña no se ha detenido con su arresto. Todo lo contrario. La solidaridad con su caso ha provocado lo que parecía imposible hace unos meses. Más mujeres saudíes han seguido el ejemplo de Manal, grabándose conduciendo y compartiéndolo a través de Youtube, con vídeos como los que pueden verse aquí, y se espera que, en reacción a esta detención, muchas mujeres tomen las calles en sus coches el próximo día 17.

Además de su detención, las autoridades del país han cerrado la cuenta de twitter de Manal y su espacio en facebook. Como suele suceder cuando una iniciativa se reprime, la campaña que pide su liberación no deja de crecer a través de las redes sociales, con más de 25.000 seguidores en la página de facebook “Todos somos Manal Al-Sharif” y miles de mensajes y contenidos asociados a #freemanal en twitter:

monakareem Otra mujer #Saudi conduce su coche en apoyoa a #manalalshareef en Riyadh http://t.co/oZ21joq (via @khulouds) #freemanal #Women2Drive

Free__Manal Únete a los 25,092 que apoyan #FreeManal en FB http://on.fb.me/lJbc6U #Women2Drive #Saudi #KSA #Love #WomenRights #News

En un contexto de movilizaciones y cambios en la región, cada vez resulta más llamativa la ausencia de derechos de las mujeres en un país que sigue siendo aliado de las potencias occidentales. Cada año que pasa es más insostenible la discriminación y mayor la repercusión de iniciativas que reivindican la igualdad y que se extienden por los distintos espacios de Internet. El 17 de junio podría ser el día en que se consoliden estas reivindicaciones en un país que, tarde o temprano, tendrá que dejar de ignorar a la mitad de su población.