Alianzas

Decenas de miles de personas se reunieron ayer en Tahrir para celebrar un año de la revolución egipcia. Las movilizaciones ciudadanas que llevaron a la dimisión de Mubarak continúan hoy contra el ejército, que ha ocupado el poder y gobierna del mismo modo totalitario contra el que los egipcios se levantaron. Tahrir se ha convertido en algo más que el símbolo de la revolución egipcia y es hoy el punto donde las revoluciones del resto del mundo confluyen. Sirios, yemeníes, bahreiníes y otros ciudadanos de la región expresan allí sus reivindicaciones, las mismas para todos: justicia, libertad y dignidad. La conexión es especialmente palpable en el caso de Siria, cuyos ciudadanos se enfrentan a una brutalidad sin precedentes.

En esta vista aérea de plaza Tahrir el 25 de enero se distinguen dos enormes banderas: la egipcia y la siria.

Fuente de la imagen: Kalnaga

La conexión entre la revolución egipcia y la siria está muy presente en las narraciones de las protestas. Mientras los egipcios luchan por que el cambio que demandan desde hace un año se traduzca en un verdadero respeto a los derechos humanos y a la soberanía popular, los sirios se enfrentan a un régimen que se aferra al poder a través del asesinato, las detenciones y torturas de manifestantes. En ambos casos es difícil imaginar una vuelta atrás en un contexto en el que la barrera del miedo y del silencio se han roto.

Medios egipcios como Almasry Alyoum se hacían eco de la presencia de la revolución siria en el aniversario de la caída de Mubarak, una conexión que estaba especialmente presente a través de Twitter:

Ahmad Al-Omran: Todos los ojos en Tahrir hoy, pero las cosas no mejoran en Siria. 25 asesinados hoy.

Maisa Akbik: Debería felicitar a los Egipcios en su primer aniversario de la revolución, pero la sangre en mi país, #Siria, cubría mis ojos

Hanna Allam: A la salida de Tahrir, un stand dedicado a #Siria, con muchas banderas y gente cantando “Abajo Bashar”

Según el activista sirio Rami Jarrah (antes conocido como Alexander Page), que se vio obligado a huir de su país y ahora reside en El Cairo, “hay una enorme solidaridad en Egipto. Eso hace que los sirios, los bahreiníes, y todos los ciudadanos que sufrimos injusticia y represión en nuestros países nos sintamos allí como en casa. Hay un stand informativo sobre Siria en la plaza y está siempre lleno de gente que acude a mostrar su apoyo. La sensibilidad y la conciencia ciudadana están a flor de piel en este punto del mundo.”

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Ver:

Crónicas de Siria


El hemiciclo del Parlamento Europeo estaba lleno durante la entrega de los Premios Sajarov a la libertad de conciencia. Cinco activistas árabes han sido premiados este año, pero el hecho de que sólo dos pudiesen acudir a la ceremonia en Estrasburgo es una muestra de la situación tan dramática en la que se encuentran los ciudadanos de esta región.

El Presidente del Parlamento Europeo Jersy Buzek presentó los premios pidiendo un minuto de silencio en memoria del tunecino Mohammad Bouazizi, premiado póstumamente, y de todas las personas asesinadas por reivindicar libertad y justicia en sus países. Presentó a continuación al activista libio Ahmed al-Zubair Ahmed al-Sanusi, conocido como el prisionero de conciencia que más tiempo ha pasado en prisión tras 31 años en las cárceles de Gadafi, como “una persona excepcional que ha pagado un alto precio por intentar derrocar a un dictador” y expresó su deseo de que su sufrimiento fuese compensado con la reconciliación nacional en su país. Sanusi agradeció al Parlamento Europeo su reconocimiento y el apoyo a la lucha de los libios por la libertad y los derechos humanos.

Asmaa Mahfouz, la joven egipcia que a través de un vídeo de Youtube llamó a su pueblo a salir a la calle, fue descrita como la prueba de “cómo un individuo puede marcar la diferencia” y de la importancia el papel de las mujeres en la Primavera Árabe. Al recoger el premio, Mahfouz criticó los prejuicios que han impregnado la imagen que tiene Europa de árabes y musulmanes y el apoyo que los países europeos han ofrecido a las dictaduras de la región y que han contribuido a legitimar a estos gobiernos durante décadas.

Había tres sillas vacías: una por Mohammad Bouazizi, que murió sin saber el efecto que su sacrificio desencadenaría en la región, y dos por los activistas sirios premiados, una ausencia palpable que remitía a la brutalidad de la represión en el país, con una cifra de entre 5.000 y 10.000 asesinados y decenas de miles de detenidos, desaparecidos y torturados. Razan Zeitune, abogada y responsable de coordinación local de las manifestaciones sirias, vive en la clandestinidad desde hace meses, y el dibujante Ali Ferzat, al que fuerzas del régimen golpearon brutalmente y rompieron las manos, se encuentra en rehabilitación en Kuwait, donde ha tenido que exiliarse. Con el hemiciclo en pie, en uno de los momentos más emocionantes de la ceremonia, Ferzat envió un mensaje a través de vídeo en el que lamentó que  cada minuto que pasaba en su país aumentaba el número de muertos.

Mensaje en vídeo de Ali Ferzat en el Parlamento Europeo, 14 de diciembre de 2011. Imagen de Phumano

El hecho de que dos activistas sirios recibiesen el premio parece un reconocimiento europeo a la lucha del pueblo sirio contra la brutal represión en el país, donde el régimen tiene el control absoluto de los medios de comunicación y prohíbe la entrada de prensa extranjera. El premiar a la Primavera Árabe en sí es, según explicó a Periodismo Humano María Muñiz, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, “un modo de compensar a los ciudadanos de la región por las políticas erróneas que ha mantenido Europa con países como Libia”. ¿Pero viene este gesto simbólico acompañado de cambios en la política europea de vecindad?

Según Buzek, ya se están produciendo esos cambios. “La política de vecindad se está reorientando para adaptarse a las necesidades de las sociedades civiles de la región de Oriente Medio y Norte de África.” Cuando en la rueda de prensa posterior a la ceremonia se cuestionó el respaldo que Europa había ofrecido a estos gobiernos sin consideración por el respeto a los derechos humanos, Buzek respondió que “no se puede culpar a todos los países, organizaciones, instituciones que han mantenido vínculos con estos regímenes. Como representantes de países europeos, existían acuerdos económicos que beneficiaban a nuestros ciudadanos y que no eran fáciles de romper.” Añadió que la Primavera Árabe había enseñado a Europa una lección: que la estabilidad requiere democracia.


“Me alegra mucho que reciban el premio activistas árabes. Que Europa reconozca y respalde de este modo simbólico nuestra lucha por la libertad.”

Son palabras de Ahmed al-Zubair Ahmed al-Sanusi, conocido como el preso de conciencia que más tiempo ha pasado en la cárcel, 31 años en las celdas de Gadafi. Es uno de los ganadores del Premio Sajarov que entrega el Parlamento Europeo a la libertad de conciencia. Su lucha es la de tantos ciudadanos que tras años de represión han logrado este año cambios vertiginosos en sus países y atraer la atención del mundo a la situación de derechos humanos en la región. Periodismo Humano ha hablado con él en Estrasburgo, donde se celebra la entrega del premio.

Al-Sanusi, de 78 años, participó en 1970 en el intento de derrocar al coronel Gadafi. Fue apresado, encerrado en celdas de aislamiento y torturado sistemáticamente durante más de tres décadas. Hoy es miembro del Consejo de Transición Libio. “Tenemos mucho trabajo por hacer para avanzar hacia un sistema democrático, que respete los derechos humanos y en los que exista la libertad de expresión, que no hemos tenido”. Habla despacio y en un tono de voz muy suave, pero con determinación, y sonríe cuando afirma que les desea lo mismo a los sirios. “Igual que los libios, están sacrificando mucho por su libertad y merecen todo nuestro apoyo.”

El ex preso de conciencia Ahmed al-Sanusi, en Estrasburgo. 13 de diciembre. Parlamento Europeo / Pau Palanco

Según María Muñiz, miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, con este premio Europa intenta compensar de algún modo los errores cometidos en el apoyo a regímenes que violaban los derechos humanos. “Nos hemos equivocado en nuestra relación con países como Libia y el reconocimiento a la labor de Sanusi remite precisamente a eso. También es importante reconocer el papel de las mujeres y de los jóvenes en la región, y Asmaa Mahfouz es ambas cosas. Debemos estar pendientes del desarrollo político en Egipto y de que se garantice que las mujeres estén integradas en los procesos, y no haya un retroceso en ese ámbito en función de quién acceda al poder.”  Al preguntarle si han primado los acuerdos económicos sobre los derechos humanos en la política de vecindad, Muñiz admite que en ocasiones sí. “Eso es algo que se trata de enmendar a través de distintas formas de apoyo a las transiciones en estos países: observadores electorales, comisiones a largo plazo… Estamos en proceso de reorientar la política de vecindad a las necesidades de estos países.”

Asmaa Mahfouz, la activista egipcia que llamó a su pueblo a salir a la calle en un vídeo que fue uno de los catalizadores de la revolución, cuestionaba el apoyo a largo plazo de la Unión Europea a los ciudadanos de su país y de la región. “Yo me he dirigido en distintos momentos a representantes políticos europeos y les he dicho que eran cómplices de la situación que hemos sufrido los egipcios durante décadas. Ha habido parlamentarios que me han pedido disculpas por ese apoyo que durante tanto tiempo recibió Mubarak, y no dudo de que haya gente muy bienintencionada y que trabaja en buscar formas de apoyarnos.  Pero al final son los intereses económicos, y no los derechos humanos, los que priman.”

La activista egipcia Asmaa Mahfouz, en Estrasburgo. 13 de diciembre. Parlamento Europeo / Pau Palanco

Los demás premiados no están, y se siente su ausencia. La del fallecido Mohammed Bouazizi, que al inmolarse en Túnez como acto de protesta contra la injusticia que imperaba en el país se convirtió en catalizador de las revoluciones que han sacudido la región. La de los sirios: Razan Zeituneh, responsable siria de coordinación local de las movilizaciones, perseguida por el régimen de Damasco y en la clandestinidad desde entonces. La de Ali Ferzat, caricaturista sirio al que sicarios del régimen rompieron las dos manos en represalia por haber dibujado esta caricatura de Bashar el-Asad:

La caricatura que provocó la represalia del régimen sirio contra Ali Ferzat.

Los sirios no han estado presentes, pero el hecho de que hayan sido premiados precisamente dos representantes de la lucha contra la represión en Siria resulta un gesto de respaldo simbólico a las reivindicaciones de este pueblo en plena escalada de detenciones, torturas y asesinatos de manifestantes y activistas (las cifras oscilan entre 5.000 y 10.000 asesinados desde el comienzo de las movilizaciones en marzo). Sin embargo no parece que este gesto simbólico vaya acompañado de una postura firme y unificada por parte de Europa con respecto al régimen sirio. Según Muñiz, “el caso de Siria es distinto al de Libia. No hay intervención, pero el Parlamento Europeo condena firmemente la brutal represión del régimen sirio contra su población, pide el fin de la violencia y que Asad abandone el poder y dé paso a una transición democrática. Y finalmente, Asad deberá comparecer también ante el Tribunal Penal Internacional por crímenes contra la humanidad.”

La ceremonia de entrega de los premios Sajarov se celebra el 14 de diciembre a las 12.00 y podrá seguirse en directo desde la web del Parlamento Europeo.


Alaa Abd El Fattah, en el Encuentro de Blogueros Árabes. Túnez, 5 de octubre de 2011

Alaa Abd El Fattah es uno de los blogueros más reconocidos de Egipto. Desarrollador de software y activista por los derechos humanos, trabaja desde hace años en la lucha por la libertad y la justicia en su país, por lo que ha sido detenido en varias ocasiones. Ha sido clave en la organización y difusión de las movilizaciones que terminaron con la caída de Mubarak y continúa implicado en la transición hacia un proceso democrático. Su blog Manalaa, que gestiona con su mujer, Manal Hassan, también desarrolladora y fundadora del grupo de Usuarios de Linux egipcios, ha sido premiado por Reporteros sin Fronteras. Charlamos con él durante el Tercer Encuentro Anual de Blogueros Árabes, que este año se celebró en Túnez, sobre el papel de los blogueros durante la Revolución y en el proceso al que ahora se enfrentan los egipcios.

Pregunta: ¿Qué actividad desarrollaron los blogueros egipcios durante la Revolución?

A.A: La juventud urbana es una fuerza muy vinculada a Internet. No es exactamente lo que llamamos clase media, es un grupo más amplio que incluye a cualquiera con un mínimo acceso a cierto nivel de educación. Durante la revolución los blogueros hicieron un gran trabajo en dar voz a estratos sociales que no tienen tanta capacidad de expresar sus propuestas, como los sindicatos. Funcionaron, y siguen funcionando, como portavoces de otras fuerzas sociales, víctimas de la represión. También en la organización de las protestas y en empujar a la gente a salir a la calle.

P: ¿Y ahora? ¿En el proceso hacia una transición democrática?

A.A: Son clave en la llamada a una huelga general contra los salarios mínimos. De hecho esta fue la primera petición cuando los egipcios salieron a la calle, lo que luego se convirtió en “el pueblo quiere la caída del régimen”. Desde antes de la revolución los blogs y el activismo a través de plataformas sociales como Facebook juega un papel en la unión de fuerzas,  y lo siguen haciendo, como forma de expresión de las preocupaciones de grupos y personas de los que nadie más se hace eco, contrarrestando narrativas de los medios tradicionales y organizando  iniciativas como las manifestaciones del colectivo de profesores.

P: ¿Se han incoporado los blogueros, al igual que en Túnez, al proceso electoral? Hoy hemos visto que hay varios reconocidos blogueros tunecinos candidatos a las próximas elecciones.

A.A: No sucede esto en Egipto, quizás porque nuestra sociedad es muy escéptica hacia las estructuras políticas tradicionales, creo que mucho más que en Túnez. Los últimos 15 años se gobernó Egipto como si estuviese controlado por un grupo de gangsters. Dejó de invertirse en cualquier cosa que beneficiase a los ciudadanos. Nadie participaba de las decisiones en el país, y mucho menos los jóvenes. Al margen del Estado surgían soluciones, redes de solidaridad, economía informal… una sociedad viva que el Estado intentaba atacar, su identidad, valores, su historia.

P: La represión era muy fuerte en Egipto, tanto en la calle como a través de los canales digitales. ¿Qué precauciones tomasteis los activistas?

A.A: Podríamos hablar de herramientas y formas de protección, pero lo cierto es que, llegado un punto, los egipcios dejamos de tomar precauciones. Empezamos a hablar y organizarnos en abierto, y cada vez más gente se unía. Y ahí fue cuando triunfó la revolución.


Banner que promociona el 20 de enero como Día de los blogs contra el acoso sexual y la violencia de género en Egipto

“Bloguea contra el acoso sexual”: es el nombre de la iniciativa que ha animado a cientos de blogueros de todo el mundo a publicar el 20 de junio una entrada o comentario para sensibilizar sobre el acoso sexual contra las mujeres. La iniciativa surgió en Egipto pero se han ido sumando blogueros del resto de la región de Oriente Medio y Norte de África y de otros países, convirtiéndose en una iniciativa internacional de blogueros contra el acoso sexual.

Desde Egipto se busca llamar la atención a unas prácticas que supuestamente desaparecieron durante los 18 días de levantamiento popular. Según Mona Ezzat, de la Fundación para la Nueva Mujer, estos días unieron a los egipcios, ellos y ellas, en torno a un objetivo común que hizo que se trascendiese el acoso sexual y toda la energía se concentrase contra el régimen. Pero esa ausencia de comentarios, gestos o agresiones sexuales no se mantuvo más allá de esos momentos.

Aunque el presidente Hosni Mubarak, que mantuvo un régimen represivo durante décadas, renunció a su cargo el 11 de febrero por presión popular,  con él no acabaron las injusticias de un sistema en el que la corrupción y los abusos están institucionalizados. Esto incluye las prácticas de acoso sexual, que van desde las agresiones sexuales por parte de militares como forma de presión social contra el disenso hasta otros menores como comentarios, gestos o invasión de la intimidad. Un reportaje de AlMasry Ayoum explica cómo las prácticas de acoso sexual apenas se daban hace unas décadas y han ido creciendo con la institucionalización de la represión política y el auge del extremismo religioso.

La iniciativa “Blogea contra el acoso sexual” busca recuperar el espíritu de los momentos álgidos de la revolución egipcia y promover la lucha contra esos abusos. Según el activista egipcio Ramy Raoof, este tipo de iniciativas son importantes porque permiten que se hable públicamente y se pongan en común experiencias sobre aspectos que todavía son tabú en estas sociedades.

Poco después de que se anunciara el evento, activistas sirios, libaneses y sudaneses se sumaron a la iniciativa, anunciando su propia convocatoria, escribiendo sobre el tema en sus blogs y compartiendo las entradas a través de medios como Twitter, con la etiqueta #endSH y de la página del evento en Facebook, que acumula cientos de entradas. Compartimos un fragmento de la entrada de la bloguera Nahed Eltantawy:

Hoy quiero transformar mi pasividad en acción. Quiero unirme a las millones de egipcias que desean acabar de una vez con estas humillaciones. Para ello me dirijo a: las mujeres egipcias, los hombres egipcios, el gobierno y las instituciones religiosas. Es hora de unirnos para acabar con esta plaga que se ha convertido en parte de la vida cotidiana en Egipto.

Aquí se puede leer una lista que recoge más de 100 entradas en blogs durante el 20 de junio. En twitter se han compartido miles de mensajes como este:

ghazalairshad Quiero el derecho a caminar tranquila por donde quiera, ya sea con hijab o sin él. #endSH #Egypt @harassmap

saramsalem El acoso sexual no se da porque los hombres tienen una tendencia biológica a acosar o oprimir a las mujeres. Es una construcción social – patriarcado #EndSH

Algunos usuarios expresaban apoyo a la causa pero no al planteamiento de la iniciativa:

MAswad Tengo que confesar que no me ha convencido el evento #endsh de ayer. Creo en la causa pero quizás con otro acercamiento.

No es una iniciativa aislada. En agosto de 2010 se creó, también en Egipto, un Mapa de Acoso Sexual para recoger las denuncias enviadas a través de mensaje de texto. Se muestran por punto geográfico y divididas en categorías que van desde las llamadas, seguimiento, comentarios y exhibicionismo hasta casos de violación.  La página del mapa recopila también noticias publicadas en prensa, menciones en redes sociales y el listado de denuncias enviadas por las usuarias del servicio, clasificadas en verificadas y no verificadas.

El mapa tiene, de momento, 410 denuncias. No son muchas después de 10 meses, probablemente porque muchas mujeres prefieren no compartir públicamente estas situaciones y porque, como explica Engy Ghozlan, uno de los creadores de la página,  “nuestro trabajo es online y eso hace que no llegue a gran parte de la sociedad”. Para llegar al resto de la sociedad se han organizado mesas redondas y encuentros como el que pone en marcha la organización feminista egipcia Nazra junto con HarassMap: “Lo que no se ha dicho”, en el que se plantea cómo dar continuidad a la lucha contra el acoso sexual y la violencia de género.

Capítulo de la primera campaña contra el acoso sexual que se realizó en Líbano a través de Indyact y que te contamos en periodismohumano.

Imagen de previsualización de YouTube
.While sexual harassment largely happens to females in Egypt, HarassMap’s first quarter 2011 report shows that some males reported being subjected to sexual harassment.

Recently a new draft law has been proposed to the Supreme Council of the Armed Forces to criminalise such attacks. “The law is not enough, people need an ideological shift on the issue,” Ezzat told Ahram Online.

To take blogging into action, Nazra, an organisation for feminist studies in cooperation with HarassMap are organising a discussion table on Tuesday under the banner “What has not been said,” inviting bloggers and activists to discuss “What happens after the blogging and tweeting day against Sexual Harassment and Gender Violence in Egypt?”

Apparently, Egypt’s political revolution needs a social revolution to stop sexual harassment.

Here is the link to the event: https://www.facebook.com/event.php?eid=170454286351470

Short link:

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Imagen en la web del Grupo Gamma Internacional

En la batalla entre gobiernos y sociedades civiles por la libertad de expresión, a menudo pasa desapercibida la ayuda que prestan a los Estados empresas de tecnología sin las que la censura en Internet no sería posible. Entre estas empresas destaca el Grupo Gamma Internacional, que ha contribuido al control de los usuarios egipcios con soluciones tecnológicas para el espionaje de activistas y censura de páginas web.

A medida que han ido surgiendo nuevos espacios para la libertad de expresión a través de las herramientas y plataformas digitales, los Gobiernos han ido refinando su capacidad de control y seguimiento de los usuarios en estos mismos espacios. En 2008 se convocó una huelga general en Egipto a través de mensajes de texto, correo electrónico y, con gran éxito de convocatoria, Facebook.  El alcance de las movilizaciones hizo que los servicios de seguridad del país comenzaron a prestar maś atención a la actividad de los ciudadanos online. El SSI (Servicio de Investigación para la Seguridad del Estado) creó una unidad de emergencia que se ocupaba de:

  • Cortar Internet en puntos concretos del país
  • Bloquear páginas web
  • Recoger información sobre ciudadanos activos en la Red
  • Cortar servicios de móvil de empresas de telecomunicaciones
  • Bloquear servicios de mensajería como Bulk-SMS
  • Crear canales de comunicación con empresas de telecomunicaciones que permitan el intercambio más ágil de información sobre usuarios

Para llevar a cabo estas actividades la SSI did se reunió con representantes de los Ministerios de Interior, Inteligencia, Defensa, Comunicaciones y con las tres compañías de telecomunicaciones que operan en Egipto: Vodafone, Mobinil e Etisalathan. Desde 2009 al menos, también han contado con los servicios de Grupo Gamma Internacional, basada en Reino Unido, que en su página web ofrece:

Hace unas semanas salían a la luz unos documentos que probaban la relación entre el grupo Gamma y el Gobierno de Mubarak. Aunque la empresa niega cualquier vinculación con el Gobierno egipcio, aquí puede leerse la propuesta comercial del programa Finfisher: 287,000 euros por un software de espionaje que permite el seguimiento de los movimientos sobre un teclado, cuentas de correo, chat y páginas visitadas entre otros servicios y herramientas de infección remota. Según el activista egipcio Amr Gharbeia:

Es un troyano, un software que implantas en el dispositivo de otra persona para controlarlo y extraer datos. Te permite ver su correo electrónico y suplantar su identidad.

Encontraron estos documentos, que prueban la relación entre Gamma y el gobierno de Mubarak, dos activistas por los derechos humanos en la sede de la SSI, en la que irrumpieron más de 2.000 ciudadanos en marzo, en plenas revueltas contra el régimen, para evitar que las autoridades destruyesen los documentos que implicaban al Gobierno en las violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Junto a los documentos aparecieron cientos de aparatos y equipos de tortura.

Otros documentos, escritos en árabe y marcados como “altamente confidenciales”, muestran información sobre el modo en que la versión de prueba del software Finfisher permitía hackear cuentas de Hotmail, Gmail, Yahoo e incluso Skype, que los activistas consideraban la forma de comunicación más segura por estar encriptada.

Según el bloguero egipcio Ramy Raoof, que ha facilitado los documentos a Periodismo Humano:

Esta tecnología ayuda a los gobiernos a fabricar casos contra activistas políticos y por los derechos humanos con cargos como la “desestabilización del orden”, “difamación de líderes de estado”, “rumores para derrocar al régimen” y muchos otros que buscan desprestigiar el trabajo de la sociedad civil y los activistas por la mejora de la situación de los derechos humanos en el país.

El Grupo Gamma no es la única empresa que trabaja en facilitar a gobiernos represivos el seguimiento de la actividad de los ciudadanos online. El informe de la OpenNet Initiative Occidente censura a Oriente muestra cómo al menos nueve países en Oriente Medio y Norte de África utilizan tecnología desarrollada en países occidentales para impedir el acceso al contenido online. Tecnología occidental al servicio de la censura de la libertad de expresión de los ciudadanos árabes.

http://globalvoicesonline.org/2008/04/05/egypt-gears-up-for-a-general-strike-sunday/

A veces los medios sociales no dejan ver el bosque, y esa es la preocupación de muchos activistas por los derechos humanos ante la tendencia a bautizar las revoluciones con el nombre de los medios que se usan en el siglo XXI para convocarlas: “Revolución Twitter”, “Revolución Facebook”, “Revolución Youtube”… Herramientas que a menudo restan protagonismo a quienes realmente lo merecen: las personas que salen a la calle, donde siempre se hacen las revoluciones, para reclamar sus derechos.

Hace unos meses el escritor canadiense Malcolm Gladwell publicó un artículo que generó mucha polémica, “Small change: Why the revolution will not be tweeted”, en el que cuestionaba el poder de plataformas y medios sociales para provocar cambios en el mundo físico. El título del artículo hacía referencia a lo que se conoció a través de los medios como la “Revolución iraní en Twitter”, que reflejaba la euforia occidental ante el potencial de Internet y las redes sociales para cambiar el mundo. Según Gladwell, los vínculos necesarios para hacer las revoluciones no se dan a través de medios y plataformas sociales, donde las jerarquías son sustituidas por redes descentralizadas:

Las plataformas sociales están construidas sobre vínculos débiles. (…) Estas redes no tienen una estructura centralizada y líneas claras de autoridad y para hablar de un sistema firme y bien organizado hace falta una jerarquía.

En el extremo opuesto está la tendencia a vincular cualquier movimiento social con la tecnología de la que se sirven ciudadanos y activistas para comunicarse y contar al mundo en primera persona lo que está sucediendo. Escritores como Clay Shirky y Cory Doctorow centran sus enfoques en el  “poder especial de Internet para conectar y liberar.”

¿Por qué este enfoque centrado en las herramientas? Según Ulises A. Mejías, profesor de la State University College de Oswego, centrarse en Twitter, Facebook o Youtube ayuda a despolitizar la comprensión de los conflictos y lava el papel de las potencias occidentales en la represión de la democracia en la región. 

Esta foto de un manifestante en Egipto muestra hasta qué punto medios sociales como Facebook han ganado protagonismo, y una imagen positiva, durante las revueltas en la región:

Un manifestante egipcio da las gracias a los jóvenes de Egipto y a Facebook

¿Merecen realmente las herramientas un agradecimiento? En un artículo titulado “Why Facebook should do more to help Egypt´s protesters”,  Adrian Chen cuestiona el compromiso de esta red en el apoyo a las legítimas reivindicaciones de pueblos como el egipcio.

Facebook no sólo no ha apoyado a los manifestantes, sino que les ha puesto obstáculos. Hace unos meses, un grupo llamado “Todos somos Khaled Said” (en honor al bloguero asesinado por policías en Egipto) fue cerrado repentinamente porque sus administradores se habían registrado bajo pseudónimos. Según Facebook, el anonimato va en contra de su política, lo que supone muchos problemas para los activistas que lo utilizan en contextos represivos en los que expresarse en estas redes implica enormes riesgos. También es común la desactivación de cuentas con una actividad superior a lo habitual, como la del administrador del grupo Movimiento de la Juventud del 6 de abril en 2007.

Tampoco las declaraciones públicas desde esta red han demostrado un gran compromiso con las reivindicaciones por el derecho a la libertad de expresión:

Aunque las revueltas en Egipto son algo que deben resolver entre el pueblo egipcio y su Gobierno, limitar el acceso a Internet de millones de personas es un asunto que afecta a la comunidad global

Twitter, por otro lado, se ha posicionado con los manifestantes, ofreciendo con Google un servicio de mensajes de voz que se comparten automáticamente a través de Twitter tras el bloqueo del acceso a Internet en el país. Esta muestra de compromiso con la libertad de expresión fue muy bien acogida en un momento en que se cuestionaba el papel de ambos y su vinculación con las agendas políticas de los gobiernos occidentales. Hablamos sobre esta vinculación en Periodismo Humano en una entrevista al activista iraquí Raed Jarrar: “Es inquietante la relación entre gobiernos y gigantes como Google y Facebook”.

Los medios sociales son sin duda herramientas enormemente útiles que han permitido un cambio en el enfoque de la comunicación tal y como tradicionalmente se ha entendido. A través de estas herramientas los ciudadanos construyen su propia narrativa sin necesidad de intermediarios, en contextos en los que no siempre se centra la atención de los medios de comunicación tradicionales. De esas fuentes, que nos acercan en primera persona a realidades a las que de otro modo no tendríamos acceso, beben ahora también los medios de comunicación. Al-Jazeera, el medio de comunicación basado en Qatar que se ha convertido en la principal cobertura mediática de las protestas en Egipto, Túnez y el resto de la región de Oriente Medio y Norte de África, ha entendido la lógica de la Red y cómo aliarse con las plataformas y medios sociales de Internet para complementar el trabajo de sus periodistas sobre el terreno. El medio, que emite en directo a través de su canal de streaming, cita constantemente mensajes en Twitter y Facebook y comparte material que publican los usuarios en Youtube, Flickr y otras plataformas. Material como este vídeo de “La canción de la revolución egipcia”, uno de los más vistos de estos días:

Es precisamente esa combinación del trabajo de sus reporteros sobre el terreno con las fuentes que proporcionan a tiempo real los participantes en las protestas lo que ha hecho que Al-Jazeera se convierta en el medio al que más usuarios recurren  para conocer la última hora de la región. Pero los medios y plataformas sociales son también empresas que tienen sus propios intereses y entre valorar en su justa medida el uso que hacen los ciudadanos de la tecnología a mitificar las herramientas hay un trecho. Como dice Jillian C York, del Berkman Center de Harvard:

Me alegra que los tunecinos hayan podido utilizar los medios sociales para llamar la atención hacia sus reinvidicaciones.  Pero no deshonraré la memoria de Mohamed Bouazizi (su muerte desencadenó las revueltas en Túnez) o de los otros 65 que murieron en la calle por la misma causa,  etiquetando lo que está sucediendo de ningún otro modo que como una “revolución humana”


Small Girl on Army Track, She Was Chanting: Freedom..Freedom

Fuente de la Imagen: Ramy Raoof. Soldados sostienen a una niña en la plaza de Tahrir, Cairo. 30 enero 2011

En sólo unos días se han desencadenado en Oriente Medio y Norte de África revueltas históricas que han hecho caer el Gobierno de Ben Ali en Túnez, amenazan el de Mubarak en Egipto y se extienden por la región. Fueron los tunecinos quienes prendieron la mecha con las protestas en Sidi Bouz, pero la posible caída de Mubarak tiene unas implicaciones geoestratégicas que hacen que el cambio no tenga marcha atrás. Los ciudadanos de la región han perdido el miedo a salir a la calle.

Ya desde antes de la revolución tunecina, Argelia vive sus propias protestas. La subida del precio de los productos de primera necesidad, que se duplicaron a finales de 2010, provocó revueltas que dejaron cinco muertos y más de 800 heridos. Fue el desencadenante de una insatisfacción que tiene motivos similares a los del resto de países de la zona: desempleo, desigualdades económicas, corrupción y represión contra la libertad de expresión bajo el régimen de Bouteflika, que mantiene el estado de excepción en el país desde hace 20 años. Las protestas se han avivado desde la revolución tunecina y unas 10.000 personas reclamaron ayer en Bejaia un cambio de gobierno.

Los estudiantes lideran estos días en Sudán las protestas contra el régimen de Omar al-Bashir, que llegó al poder tras un golpe de estado en 1989. Bashir es responsable, según La Haya, de la muerte de más de 300.000 personas en la región de Darfur, que sufrió una guerra civil que ha dejado más de 2 millones de desplazados.  En este vídeo, compartido por el usuario Simsit en Twitter, pueden verse imágenes de las manifestaciones de hoy en la capital.

Decenas de miles de personas se han manifestado hoy también en Sanaa, la capital de Yemen, en protesta contra el régimen de Ali Abdullah Saleh, que lleva en el poder más de 30 años. Aunque su mandato actual termina dentro de dos años, ya ha iniciado el proceso de reforma que le permita permanecer otros 10, y no es secreto que su hijo se perfila como sucesor. En este vídeo de Al-Jazeera puede verse la jornada de protestas pacíficas:

Son algunos ejemplos de la manifestaciones ciudadanas que piden un cambio y que se extienden por toda la región. La mayoría de gobiernos ha reaccionado ofreciendo pequeñas mejoras, como rebajas en el precio de los alimentos y en los impuestos. Incluso en el Golfo han tomado la iniciativa de aumentar las prestaciones sociales, aunque la situación económica en estos países es muy distinta a la del resto de la región, por si hubiera ciudadanos descontentos que pudiesen imitar las protestas tunecinas y egipcias.

Aunque la situación económica y la falta de expectativas han sido desencadenantes de las protestas, no son el único factor. Pequeños parches económicos puestos a destiempo no acallarán las voces de quienes han perdido el miedo a reclamar públicamente sus derechos.

En la red social Twitter ya hay etiquetas para cada país, anunciando y convocando concentraciones y manifestaciones: En Sudán ya se han producido las protestas que se anunciaban para hoy (#Jan30). El 3 de febrero se anuncia como el día de  Yemen (#Feb3), y se habla incluso de Bahrein (#Feb14). Seguimos pendientes de unos días decisivos para la región y para el mundo, que se replantea sobre la marcha sus alianzas.


La Plaza de la Liberación, El Cairo. 25 enero 2011

Egipto ha salido a la calle. Decenas de miles de personas en unas manifestaciones históricas, en un país conocido por la dureza con que se reprime cualquier forma de oposición. Las autoridades no podían contener ayer las protestas.

El 25 de enero era el día convocado para las manifestaciones que recorrerían el país, en honor a la fecha en que el pueblo y la policía egipcia se unieron contra la ocupación británica. Se anunciaba desde hacía unos días a través de Internet y medios sociales, especialmente en Facebook, que la oposición al Gobierno utilizó para hacer correr la voz de los puntos de encuentro. Pero era difícil prever cuánta gente se atrevería realmente a salir a la calle teniendo en cuenta que las manifestaciones en el país no suelen pasar de unos cientos. Según Zeinab Samir el 23 de enero en Twitter:

Sinceramente, no sé qué puede pasar ese día. No estoy segura de si quienes llaman en Facebook a salir a la calle se manifestarán realmente, ni si tiene sentido llamarlo Revolución. Las revoluciones no suelen fijarse con un calendario.

La convocatoria tuvo éxito y el Gobierno la ha reprimido con la dureza  que lo caracteriza. De momento tres personas han muerto durante las protestas, entre ellos Soliman Saber Aly and Mostafa Ragab Abdel Fattah, y hay cientos de heridos y detenidos por todo el país. Ha publicado la lista el Frente de Defensa de los Manifestantes Egipcios, que está haciendo una gran cobertura de las manifestaciones, compartiendo noticias, fotos y vídeos que envían los manifestantes, como este publicado por el activista egipcio Ramy Raoof.

¿Efecto Túnez?

Sin duda Túnez ha influido a la hora de animar a los egipcios a unirse por un cambio que la mayoría deseaba y pocos se atrevían a reclamar abiertamente. Por todo el país se veían ayer banderas tunecinas y se oía gritar “Túnez, Túnez” a los manifestantes. A los egipcios les sobran, igual que a los tunecinos, los motivos para querer ver caer el gobierno de Hosni Mubarak, que se perpetúa en el poder desde 1981.

De una población de 80 millones, el 41 por ciento de los egipcios vive por debajo del umbral de la pobreza, según las Naciones Unidas. A la pobreza y el desempleo se suman la corrupción y la represión de las autoridades contra cualquier forma de oposición. También el descontento con el apoyo de su Gobierno a Israel y a la ocupación de Palestina.

Pero hay diferencias respecto a Túnez. Los egipcios no tienen el apoyo que demostró el Ejército tunecino a su pueblo, ya que Egipto es un estado militarizado y las autoridades de Túnez sólo contaban con el respaldo de la Policía.

Los egipcios tampoco tienen fácil el apoyo de los países occidentales. Teniendo en cuenta los lazos políticos y económicos con Egipto, la dureza con que Mubarak reprime desde hace años la oposición islamista al Gobierno y su apoyo a Israel en el bloqueo a los palestinos, no parece que Estados Unidos y el resto de países occidentales vayan a retirar su respaldo a uno de sus principales aliados en la región. Lo dejaba claro Hillary Clinton, afirmando que “el Gobierno egipcio se mantiene estable a pesar de las protestas”. A pesar de esa estabilidad que menciona Clinton, la familia de Mubarak ponía anoche rumbo a Londres.

Consciente de los fuertes vínculos con Occidente, el Gobierno de Mubarak trata ya de vincular las protestas a la resistencia islamista. Sin embargo la participación islamista ha sido minoritaria en las manifestaciones que han recorrido el país. Han sido protestas de egipcios de todas las edades, hombres y mujeres, de distintas confesiones y de distintos estratos sociales.

Enfrentamientos con la Policía. Fuente: Oraby

Sus voces se oyen en las calles de todo el país y también a través de Internet, del que los egipcios están haciendo un gran uso, a pesar de los intentos del Gobierno de bloquear el acceso. La red social Twitter, que está siendo una gran fuente de actualización sobre lo que sucede en el país (etiquetas #Egipto, #Egypt y #Jan25), estaba inaccesible ayer desde Egipto, que también bloqueó otros canales y plataformas, como Youtube y el canal de emisión en directo Bambuser, aunque la mayoría de internautas egipcios están acostumbrados a sortear estos obstáculos utilizando intermediarios. También se ha denunciado la desaparición de conocidos blogueros y activistas, en un país que se encuentra entre los “principales enemigos de Internet”, según la organización Reporteros sin Fronteras.

EL Frente de Defensa de los Manifestantes Egipcios compartía también ayer este mapa, en el que se pueden ver el uso que está haciendo de las herramientas digitales para comunicarse con los detenidos y entre los propios activistas:

Son muchos los que quieren un cambio y, por primera vez en 30 años de Gobierno,  se atreven a pedirlo públicamente. Traduzco del árabe el comunicado que se leyó ayer en la Plaza de Tahrir (Liberación), en El Cairo:

El pueblo de Egipto quiere la caída del Gobierno

Estamos unidos hoy en la Plaza de la Liberación de El Cairo contra la opresión y la tiranía, un levantamiento que es la expresión de la voluntad de un pueblo fuerte que sufre desde hace 30 años la opresión y la pobreza bajo el Gobierno de Mubarak y el resto de ladrones del Partido Nacional.

Hoy los egipcios han decidido levantarse para defender su libertad y acabar con el autoritarismo.

Qué pide el pueblo en su llamada de hoy:

1. La inmediata salida de Mubarak del Gobierno

2. La caída del Ministerio de Ahmad Nazif

3. La disolución del falso Parlamento

4. La formación de un Gobierno nacional

Continuaremos las protestas hasta que se escuchen nuestras demandas y llamamos a todo el pueblo de Egipto, a los sindicatos y partidos de todo el país a sumarse a las manifestaciones hasta que se cumplan estas demandas. Continuaremos las protestas, sentadas y manifestaciones hasta que caiga el Gobierno. Que viva la lucha del pueblo egipcio.


Un coche blindado a la entrada del colegio electoral de Ibn Tamim, 28 de noviembre. Imagen de Mohamed Gamal Eldin

Este domingo se celebraron en Egipto unas elecciones al Parlamento marcadas por la  violencia y las acusaciones de fraude. Más allá de los cuestionables resultados, dominados por el Partido Nacional Democrático, que gobierna desde hace casi 60 años, las elecciones egipcias están suponiendo un gran ejemplo de periodismo ciudadano, con una intensa cobertura a través de Internet y medios sociales.

Desde el Gobierno de Hosni Mubarak, que con 82 años es el segundo presidente que durante más tiempo ha ocupado el cargo, se desmienten las acusaciones de que las elecciones han sido amañadas. Mubarak y su mujer depositaban su voto a primera hora rodeados de cámaras en Heliópolis y el Secretario General del Partido, Safwat El-Sherif afirmaba que las elecciones “son una celebración de la democracia en Egipto.” Las autoridades, sin embargo, han rechazado la observación internacional del proceso, que según ellas atenta contra de la soberanía del país.

Según Mohammad ElGohary, ingeniero egipcio y miembro de la comunidad internacional de blogueros Global Voices, el Gobierno amaña las elecciones desde hace años utilizando diferentes estrategias:

En las poblaciones rurales más aisladas es común que llenen las urnas de papeletas a favor del NDP antes de que abran los colegios. En las ciudades buscan entornos deprimidos donde puedan comprar votos con bolsas de comida o cantidades de dinero.

Desde primera hora del domingo el diario Ahram, uno de los de mayor tirada del país, incluye en su edición online un seguimiento minuto a minuto de las elecciones y de los cientos de incidentes registrados en los distintos colegios electorales. Estos son algunos:

  • El asesinato del hermano de un candidato independiente en Mansoura, Musheer El-Gendi
  • El asesinato del hijo de un candidato independiente mientras pegaba posters de su padre en El Cairo
  • La detención y el acoso a varios periodistas que cubrían las elecciones
  • El bloqueo de ocho páginas web en el país, entre ellos la de la Hermandad Musulmana
  • Bloqueo del acceso de corresponsales extranjeros a puntos de voto estratégicos, como El Arish
  • Acoso a partidarios de la Hermandad Musulmana, a quienes se ha prohibido acceder a los colegios electorales en varias zonas del país
  • 20 libras por voto a quien eligiese al candidato Hesham Khalil del NDP en Sayeda Zeinab

La cobertura de las elecciones también puede seguirse en Twitter, donde la mayoría de usuarios cuestiona el proceso. A través de la etiqueta #egyelections pueden verse miles de mensajes que comentan los incidentes registrados en distintos puntos del país, comparten información sobre las votaciones y consejos sobre acceso a sitios web bloqueados o cómo evitar la manipulación del voto. También los periodistas recurren a Twitter para mantenerse actualizados y compartir la última hora de un proceso electoral al que se les restringe el acceso.

También se pueden ver las votaciones y casos de supuestos fraudes a través de los vídeos grabados por ciudadanos en distintos puntos del país y publicados en plataformas como Bambuser.

Uno de los vídeos muestra el colegio electoral de Farescor, en Damietta, al norte de Egipto. Los votos que se ven por el suelo son anteriores al momento del comienzo de las elecciones. En las urnas ya se apilaban papeletas marcadas con el sí al NDP horas antes de que entrasen los primeros electores y alguien rompió la urna para demostrarlo.

La cobertura a tiempo real por parte de periodistas y ciudadanos a través de plataformas y redes sociales dan muestra de un gran nivel de participación social en los asuntos que afectan a todos en Egipto. Esta participación también pone de manifiesto la brecha cada vez mayor entre la sociedad civil egipcia y quienes supuestamente los representan.