Alianzas

Desde que los sirios se sumaron a las movilizaciones de la Primavera Árabe la represión en el país no ha dejado de aumentar, con cifras de más de 1.500 muertos, según organizaciones de derechos humanos, y más de 10.000 detenidos. La narrativa oficial sigue presentando una realidad de disturbios puntuales y promovidos por los países occidentales, pero los contenidos que comparten ciudadanos sirios desde dentro y fuera del país se propagan por Internet de un modo impensable hace sólo unos meses.

Las detenciones se han convertido en algo cotidiano. Sólo este fin de semana fueron arrestados, entre muchos otros, cinco conocidos activistas por los derechos humanos, entre ellos varios colaboradores de proyectos de Naciones Unidas: Ola Ramadan, Bissan Jasin, y otros a los que sus familias nos han pedido que no se dé publicidad. Quienes participan en las movilizaciones en Siria son calificados por las agencias de comunicación oficiales como “vándalos”, “malhechores”, “salafistas”, “agentes estadounidenses e israelíes”. Las descalificaciones a menudo se contradicen y llegan a extremos delirantes como la publicación de las supuestas razones que justifican el asesinato y la tortura de Hamza El-Khatib, el niño de 13 años que se ha convertido en símbolo de la represión en Siria. En un principio el gobierno negó la responsabilidad del secuestro y la muerte de Hamza, pero poco después se publicaba en distintos periódicos y comunicados oficiales que el niño estaba implicado en una red salafista que violaba a mujeres de soldados.

Este tipo de argumentos choca con la imparable producción de contenidos online que responden con indignación o con ironía a las narrativas oficiales. Blogs como “Hachís sirio”, de un autor que se identifica como “nacido y criado en Siria y estudiando un máster” dan muestra de hasta qué punto los jóvenes sirios han perdido el miedo y lo demuestran a través de los espacios y herramientas digitales. Una de sus últimas entradas incluye un párrafo en el que se dirige al Presidente Basshar El Asad, tras uno de sus discursos, en un tono muy alejado de la distancia que marcan las autoridades sirias con sus ciudadanos:

Hermano, cómo te lo explico… siento que hay problemas de comunicación entre tú y yo, me parece que no me entiendes… Aunque eres médico, y mira que nos han taladrado los oídos con eso de que eres médico, y has estudiado en Occidente… ¿Y qué? Yo también estudié en Occidente, dos veces además… Y no soy presidente, pero me entiendo bien con mucha gente, a veces hasta soy intuitivo, aunque otras no… Pero tú, oh inteligente doctor, no pareces nada intuitivo… como si sólo supieras disparar… ¿En serio, por qué estás haciendo todo esto?

Entre los espacios más populares entre los jóvenes sirios se encuentra también la página de facebook “La revolución china”, que satiriza los sucesos en Siria como si se produjesen en China, mezclando personajes reales y ficticios. En una de sus entradas bromean con las visitas que ofrece el gobierno a la prensa extranjera para mostrarles las fosas donde entierran a los agentes asesinados.

El Ministerio de Información chino invita a todos los periodistas y corresponsales de agencias de noticias (neutrales) presentes en China a asistir a la celebración dedicada al desubrimiento de una nueva fosa común en Jisr al-Uyghur. Hora y fecha: mañana a las 14.00. El evento incluye recepción y cóctel. Que nuestras tierras se llenen siempre de tan gratas ocasiones.

Unos contenidos, un tono y unas conversaciones que eran impensables hace menos de un año. El reportaje “Siria: La comedia negra de la revolución”, en Global Voices Online, analiza el humor como mecanismo de defensa y respuesta ciudadana a la represión, con cientos de contenidos que satirizan los discursos gubernamentales.

También vídeos como este, con cientos de miles de visitas, dan la vuelta al mundo, contrarrestando con ironía los argumentos oficiales que los sirios conocen bien:

“The strongs heroes of Moscu”