Alianzas

Rayess Bek en la Campus Party Milenio, en Granada. 15 de octubre de 2011

Rayess Bek, el rapero más veterano de Líbano, no se viste, ni habla, ni se mueve como un rapero. Se desmarca de las poses con las que se asocia tradicionalmente el hip-hop. Hace unos meses, en el reportaje  “El duro oficio de rapear en árabe” habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de este género musical en Oriente Medio. Durante su visita a Granada para el evento Campus Party Milenio hablamos con él sobre este año de revueltas en la región y su implicación en las movilizaciones en su país a través de su música. Su último proyecto: recoger y remezclar el sonido de la revolución.

Pregunta: ¿Continúa existiendo la censura en Líbano?

R.B: Sí, claro que existe. Se puede decir que hay tres tipos de censura: la gubernamental, en la que el gobierno te impone lo que puedes o no puedes hacer. La gestiona el Ejército, controlado por el régimen sirio hasta 2005, que decidía qué tipo de arte estaba permitido o no en teatros, cines, música. Luego está la censura social, que es muy difícil de definir porque no sabes quién te censura,  suele estar basada en religión o tradición. Finalmente la autocensura, que es la que mejor funciona. Uno se calla sin que nadie se lo haya pedido explícitamente, por miedo.

P: ¿Cómo te ha afectado esto a ti? ¿Qué es lo que más molesta de tu trabajo?

R.B: Las canciones que compongo tratan sobre la corrupción en Líbano, que llega a unos extremos que cuesta imaginarse desde otros sitios y que ha hecho que estallen también aquí movilizaciones contra el régimen y contra este sistema sectario característico de mi país. Por darte un ejemplo, tenemos la peor conexión de Internet, unos 256 K es lo normal para nosotros, y 1 Mega cuesta 200 dólares al mes. La empresa Telecom Ogero, gracias a su relación con los altos cargos del gobierno, monopoliza Internet, los móviles son de los más caros del mundo, los mensajes también.  A pesar de que el país se define como capitalista. Es un capitalismo totalitario, tenemos lo peor del capitalismo y lo peor del comunismo.

Otro ejemplo de la corrupción en el país: En 2006, por ejemplo,  recibíamos ayuda humanitaria internacional, botellas de agua y otros productos que se enviaban para repartirlos entre la población del sur, la más afectada por los ataques israelíes. Estas botellas terminaban vendiéndose en los supermercados y esa gente que las necesitaba nunca las recibía. Las veíamos a la venta en las tiendas, con la etiqueta de “ayuda humanitaria” y la gente las compraba, como si eso fuese normal. Evidentemente que yo hable de estas cosas molesta al Gobierno, así que censuraban mis discos.  Me decían que lo hacían por mí, porque alguien se podía sentir ofendido por mis canciones e intentar hacerme daño.

“La Min?” (¿A quién?) es una de sus canciones que más ha molestado al régimen libanés. Rayess Bek admite que es especialmente agresiva contra la corrupción y el sectarismo:

¿Queréis hablar de democracia? Hablemos mejor de la dictadura de la electricidad y el gas / Alimentando el sectarismo, entre musulmanes y cristianos, encaminándonos de nuevo a una guerra civil / País plagado de hambre, armas y milicias. / ¿A quién mentís? ¿Para quién actuáis? ¿A quién vendéis sueños? /Divididos entre Siria y Estados Unidos, ninguno tiene un programa para el pueblo libanés.

P: ¿Te ha ayudado Internet a sortear la censura?

R.B: Desde luego. Los músicos ya no dependemos como antes de los intermediarios. Puedes compartir tu trabajo en Youtube, en tu servidor…  Claro que el gobierno te puede acosar o perseguir, y no sólo el gobierno. Hay profesionales asesinados continuamente en Líbano, y lo peor es que uno no llega a saber por quién. Mi amigo periodista Samir Kassir, por ejemplo, fue asesinado en un atentado en 2005, sin que nadie haya rendido nunca cuentas por su muerte. Así que siempre está el miedo a las repercusiones de lo que uno hace. Pero desde luego los gobiernos ya no tienen tan fácil controlar nuestro trabajo. Pueden intentar eliminar tu vídeo pero otra gente ya lo ha remezclado y está por todas partes. La remezcla es la mejor forma de proteger las obras y garantizar que nadie pueda acabar con ellas.

P: ¿Cuál ha sido tu implicación en las movilizaciones que han sacudido la región este año?

R.B: He tratado de estar en la calle, como uno más, en contacto con la gente. No basta con escribir o componer desde el sofá, para participar de esos cambios sociales hay que estar en la calle, así que participé en muchas manifestaciones en Beirut. Y al estar allí me di cuenta de que la música que escuchábamos no era la más adecuada para estos momentos históricos que estamos viviendo. Escuchábamos a cantantes como Feiruz, Julia Butross, que son buenos músicos pero reflejo de otra época que recuerda a la guerra civil, y sentí que necesitábamos otra banda sonora. Así que se me ocurrió grabar los lemas que gritaba la gente en la calle, algunos muy específicos de Líbano, como “La gente quiere la caída del sistema sectario”, remezclarlos y regalar las canciones. A la gente le encantó. Lo he hecho en otros países árabes también, y hoy quiero hacerlo en la manifestación del 15 de octubre en Granada. Mi idea es grabar el sonido de la revolución, de la calle, y remezclarlo para contribuir a la banda sonora de estos cambios históricos.

“Thawra” (El sonido de la revolución)


En plena represión de cualquier forma de oposición en Siria, la libertad de expresión es cada vez más el principal blanco del régimen. El silencio mediático que hasta ahora reinaba en torno a Siria y en el que el Gobierno se movía cómodamente ha dado paso a la visibilidad de las violaciones de derechos humanos que han sido una constante durante décadas. En reacción a esa visibilidad que muestra sus prácticas contra sus propios ciudadanos, el último blanco de los Assad es el canal de vídeos Youtube.

La lucha del régimen sirio por contener el flujo de información que surge del interior del país y es vista en todo el mundo casi al instante es la de las formas de comunicación del siglo XX frente a las del siglo XXI. De los viejos y los nuevos formatos. Atrapadas en su narrativa oficial, la que controlan directamente a través de sus agencias institucionales, las autoridades sirias chocan con la infinidad de noticias y contenidos audiovisuales que se comparten y se redifunden del modo descentralizado que caracteriza a Internet. Ante este flujo imparable de contenidos, de poco sirven los vídeos que el Gobierno comparte en los que muestra a supuestos terroristas confesando su arrepentimiento por haber participado en manifestaciones y en los que es fácil percibir el miedo y la presión ante las cámaras. Vídeos como este de Omran Abdel Razaq al-Aqra, que aparece con la mirada perdida y con una docena de rifles como fondo de la grabación.

Ni estos vídeos, ni las acusaciones de conspiración internacional, ni el alarmismo ante la supuesta amenaza islamista que lanzan desde sus canales consiguen su objetivo, y cada vez son menos los que se hacen eco de estas versiones. Los intentos de legitimar la versión oficial logran cada vez más el efecto contrario y dejan en evidencia la desesperación del régimen, que carga a la vez contra contenidos, mensajeros y medios.

El régimen ha acusado al canal de vídeos Youtube de ser “el símbolo de la bancarrota moral de Occidente y de su apoyo al terrorismo“. Fue la reacción ante la dimisión del Fiscal General de Hama, Adnan Bakkur, que en un vídeo subido a Youtube y compartido en todo el mundo explicaba las atrocidades que el Gobierno sirio había cometido en su pueblo y apuntaba con nombres y apellidos a los responsables. Además de culpar a Youtube y a Occidente, el régimen acusó a la oposición siria de haber secuestrado a Bakkur y forzado esas declaraciones.

El régimen sirio mantiene la fuerza que le dan las armas pero carece ya de la legitimidad en la que tanto esfuerzo mediático ha invertido. Ni el impedir la entrada a los periodistas, ni desmentir lo que ciudadanos de todo el mundo ven de primera mano ni cargar contra la tecnología le devolverán esa legitimidad ni hará que dejen de conocerse los abusos, que se ven más expuestos cuanto más trata el Gobierno de ocultarlos.


Un cibercafé iraní (AP)

En el contexto del uso ciudadano de las herramientas digitales para organizarse y difundir contenidos en contextos represivos, los iraníes han estado entre los pioneros en la región. En 2009, tras unas elecciones cuestionables,  miles de ciudadanos de Irán tomaron las calles y la Red para pedir reformas democráticas en el país, generando y compartiendo imágenes y noticias que dieron la vuelta al mundo. Las autoridades han recrudecido desde entonces la persecución de la actividad de los usuarios online. La última iniciativa es la creación de una Internet iraní.

El Ministro de Comunicaciones de Irán, Resza Taqipour, anunció el 4 de julio a través de la agencia de comunicaciones IRNA una nueva Red propia que se pondrá en marcha en agosto a una velocidad inicial de ocho megas que irá gradualmente aumentando hasta los veinte. Estará disponible sólo para algunos usuarios durante la fase de prueba y más adelante se facilitará a todos los ciudadanos. El proyecto incluye un motor de búsqueda alternativo: Ya Haq, que busca desplazar a los conocidos Google y Yahoo. “Ya Haq”, que se lanzará en 2012, tiene claras reminiscencias religiosas (“Haq” es uno de los 99 nombres de Dios en el Islam), pero es también un guiño a Yahoo.

Las autoridades han hecho especial hincapié en las ventajas que supondrá para los usuarios una red nacional en cuanto el aumento de la velocidad y la reducción en el pago de tarifas. También en la independencia que ganará Irán disponiendo de su propia Internet. Pero no hace falta escarbar mucho bajo el paraguas de los supuestos beneficios para identificar un nuevo intento de aumentar el control sobre los ciudadanos y del derecho a la libertad de expresión en uno de los países más sofisticados en el ámbito de la censura online.

Este control tiene dos frentes bien definidos: la protección de la moral religiosa, mediante la censura de contenidos críticos contra las instituciones religiosas y la lucha contra el acceso a contenidos pornográficos, y la persecución de cualquier forma de oposición política o críticas al régimen. Se manifiesta en la tradición de bloqueo de páginas web de la oposición, periódicos occidentales y redes sociales como Facebook y Twitter. Estos contenidos serán mucho más fáciles de controlar con una red propia, que permitirá el acceso sólo a páginas institucionales y otras previamente aprobadas por las autoridades.

Mientras Irán trabaja en esta iniciativa, que acercará a los iraníes a una mayor cantidad de contenidos locales previamente seleccionados, continúa la represión contra los ciudadanos en la Red. Un año después de la detención de siete  blogueros, estudiantes de entre 19 y 28 años, Reporteros sin Fronteras llama de nuevo por su liberación, ya que su situación es de riesgo extremo. Los siete han sido acusados de “blasfemia y de atentar contra lo sagrado”, han recibido penas de azotes y cárcel y han sufrido torturas que les han dejado graves secuelas físicas y psicológicas.

En pleno auge de las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África, que han permitido que contenidos de contextos represivos saliesen por primera vez hacia el exterior y fuesen compartidos por ciudadanos de todo el mundo, los gobiernos redoblan sus esfuerzos en aislar a sus ciudadanos. Irán, el primer país de mayoría islámica en conectarse a Internet a principios de los 90, es también pionero en el control y la represión de los ciudadanos a través de los nuevos canales.


La comisión de comunicación charla junto a la Puerta del Sol. Madrid, 19 de mayo. Imagen de Julio Albarrán

Los gobiernos represivos que han gobernado Oriente Medio y Norte de África durante décadas no son comparables a los de los países europeos, pero muchos de los desafíos y amenazas a las que se enfrentan los tunecinos, egipcios o libios son globales y afectan a las sociedades civiles en su conjunto. En medio de una fuerte crisis económica y con más de cien imputados por corrupción presentándose a las elecciones del 22 de mayo, los españoles han tomado los espacios públicos, en la calle y en Internet, en protesta ante un sistema político por el que muchos no se sienten representados.

La inspiración egipcia y tunecina no ha pasado desapercibida y los medios se han llenado de titulares como el de The Atlantic Wire del 18 de mayo: ¿Ha llegado la Primavera Árabe a España? Vídeos como este, compartido por Periodismo Humano, que han ocupado portadas de todo el mundo, recuerdan a las vistas aéreas de la plaza Tahrir en El Cairo y han activado las comparaciones con las movilizaciones de Oriente Medio y Norte de África.

Las movilizaciones en los distintos países tiene en común una brecha cada vez mayor entre la clase política y el resto de los ciudadanos. Las declaraciones de la Junta Electoral de Madrid al prohibir las acampadas son una muestra más de esta desconexión:

“No existen razones serias o especiales para la convocatoria urgente de manifestaciones masivas, que podrían afectar a la carrera electoral y a la capacidad de los ciudadanos de elegir libremente a sus candidatos”

Declaraciones como estas han servido para avivar las protestas, con ciudadanos organizándose en las calles de toda España e inundando las distintas plataformas y espacios de Internet con convocatorias y actualizaciones de las movilizaciones. Las etiquetas asociadas a las acampadas aparecen, desaparecen, resurgen, cambian, se multiplican por ciudad y país: #15m, #15mani,democraciarealya, #acampadasol, #nonosvamos, #notenemosmiedo, #juntaelectoralfacts, #esunaopcion, #tomalaplaza, #pijamabloc, #acampadavalencia, #acampadalgño, #acampadabcn… adquiriendo una dimensión global con las cada vez más presentes #yeswecamp, #globalcamp, #spanishrevolution y con convocatorias de solidaridad con España en ciudades como Londres, Buenos Aires, Jerusalén o Vietnam. Una inundación de  contenidos, convocatorias y etiquetas que, irónicamente, hace que sea cada vez más difícil etiquetar este movimento ciudadano y descentralizado:

@LaKylaB: Cuántos decían que no era posible un cambio? Cuántos creían que siempre viviríamos así?Cuántos? . Esto es solo el comienzo. #acampadabcn

@Anon_Leakspin: Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Entonces ganas.  Gandhi #acampadasol #spanishrevolution”

Una manifestante sostiene un portátil con la dirección del streaming (emisión en directo) desde Sol. Madrid, 19 de mayo. Imagen de Julio Albarrán

Las herramientas digitales no sólo se utilizan para organizar y compartir imágenes y vídeos de las acampadas, sino para trabajar de forma colaborativa, poniendo en común ideas e iniciativas. Se ha abierto una Wiki donde los usuarios comparten información y materiales, se redactan y envían peticiones urgentes para reclamar que no se censuren las manifestaciones, y abogados como Javier de la Cueva y David Bravo comparten información legal sobre el derecho de asociación y reunión.  Este post fue publicado de forma simultánea el 19 de mayo por activistas del movimiento “No les Votes”: #nolesvotes: por un voto responsable”:

Colaboración distribuida. Te invitamos a copiar este texto y construir páginas de enlaces que referencien todos los sitios que dan apoyo a la iniciativa. De igual modo, invitamos a los demás colectivos que comparten nuestra propuesta a que lleven a cabo acciones similares. La fuerza de la red reside en la distribución y colaboración entre sus nodos.

Esta organización en los espacios físicos, a través de comisiones de limpieza, alimentación, comunicación, legal, con voluntarios ofreciéndose para traducciones y tareas de todo tipo, sumada al trabajo colaborativo y la cobertura ciudadana a través de herramientas digitales, desafía la idea de que al  movimiento le falta estructura. Ocupando los espacios públicos, tanto en la calle como en la Red, los ciudadanos se han inspirado en un movimiento global para reaccionar a un sistema político que no satisface sus necesidades y demandas. El viernes 20 de mayo se ha convocado a medianoche un “grito mudo y colectivo” que paralizará la Puerta del Sol. Podría ser la metáfora perfecta de esa incomunicación entre los ciudadanos y sus representantes.


Un usuario de BlackBerry muestra un mensaje en el que se le notifica la suspensión del servicio. Dubai, Abril 2010. Imagen AP

Desde hace años los Gobiernos de la región de Oriente Medio y Norte de África tratan de controlar las comunicaciones de los usuarios a través de los nuevos canales y herramientas digitales. En el empoderamiento tecnológico que ha sido clave para la organización y narración de las protestas juega un papel central el auge de la tecnología móvil, con una penetración de las más altas del mundo, y la comunicación a través de móvil también ha sido objeto de cada vez más atención por parte de las autoridades.

En 2010 el Ministerio de Cultura e Información de Bahrain prohibió un grupo de chat de Blackberry y amenazó con emprender acciones legales contra los miembros del grupo. Ese mismo año Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos anunciaron la prohibición del uso de dispositivos móviles Blackberry en el país. La operadora de telefonía móvil Saudi Telecom, propiedad del Gobierno, bloqueó el servicio de texto, correo electrónico, navegación por Internet y mensajería instantánea.

¿Por qué precisamente Blackberry? Porque las comunicaciones a través de estos dispositivos son encriptadas y no permiten a las autoridades el seguimiento de la actividad de los usuarios. No sólo los Gobiernos de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, sino también los de Líbano, India y Argelia expresaron su rechazo al hecho de no poder seguir los movimientos de los usuarios a través de estos dispositivos, lo que según ellos pone en riesgo la seguridad nacional. Según los usuarios es otro modo más de vigilarlos y emprender represalias contra los críticos al régimen.

Desde que comenzaron las movilizaciones en Túnez a finales de 2010 y se extendieron durante los meses siguientes al resto de países de la región, la represión de los Gobiernos se ha cebado cada vez más con las telecomunicaciones. Egipto bloqueó entre el 27 y el 28 de enero completamente el acceso a Internet. En Siria, con cifras de más de mil muertos durante las protestas contra el régimen que comenzaron a mediados de abril, se cortaron los accesos a Internet y a la telefonía fija y móvil en los puntos de más presencia de los manifestantes. Ciudades como Homs y Daraa y barrios como Dumma llegaron a quedar completamente aislados. El Gobierno consiguió bloquear la red de telefonía 3G y teléfonos por satélite, que habían permitido a los activistas compartir con el resto del país y con el exterior hitos y sucesos de las protestas, especialmente en forma de vídeos. Muestra de cómo las autoridades del país consideran los móviles como una amenaza son las imágenes de la agencia de comunicación oficial Sana y la televisión oficial siria, que mostraban tras las protestas del 22 de abril fotos de las armas confiscadas a los manifestantes, calificados como “vándalos” y “agitadores”: machetes, latas, cuchillos y teléfonos móviles con tarjetas SIM extranjeras.

En Libia, tras las protestas del 27 de febrero, el Gobierno de Gadafi cortó la comunicación con el este del país, aislándolo mientras Benghazi se convertía en el símbolo de la resistencia contra el régimen. Mientras las movilizaciones se reprimían con crudeza, se bloqueó el acceso a Internet y las llamadas de teléfono internacionales. Con la comunicación cortada y sin permitir acceso a los periodistas que pedían acreditación para cubrir los enfrentamientos, la información se filtraba hacia el exterior a través de algunas conexiones de Internet por satélite que permitían llamadas intermitentes a través de Skype, chat de MSN y publicación de vídeos grabados a través de móvil a plataformas como Youtube.

Libyana, uno de los dos mayores proveedores de servicios móviles, consiguió seguir funcionando en el interior de la zona este del país, gracias a un sistema menos descentralizado y menos dependiente de la gestión desde Trípoli, controlada por el Gobierno. Los ingenieros de Libyana en Benghazi disponen de un registro de localización de llamada que almacena información de todos los suscriptores del servicio. Al marcar un número desde un teléfono de la compañía, el registro de localización de llamada identificaba el teléfono y lo conectaba a la red. Mientras la otra gran compañía de servicios móviles, Madar, con sus bases de datos en Trípoli, vio bloqueados sus servicios, Libyana no sólo siguió funcionando, sino que ofreció sus servicios de forma gratuita durante los enfrentamientos.  Según Faisal Fasi, jefe de telecomunicaciones locales y transporte de la oposición de Bengazi,”Gadafi cometió un error dejando todo este equipo aquí en el Este”.

Además del servicio que continuó propocionando Libyana, un empresario basado en Abu Dhabi, Ousama Abushagur, creó una nueva red, llamada Free Libyana, para facilitar a los rebeldes su propia red de telefonía móvil.

En un contexto de comunicaciones cada vez más descentralizadas, en el que los ciudadanos pueden registrar y compartir  con el mundo lo que sucede aquí y ahora, el juego del gato y el ratón entre gobiernos y activistas se dará, cada vez más, en el terreno de la tecnología móvil.


Imagen en la web del Grupo Gamma Internacional

En la batalla entre gobiernos y sociedades civiles por la libertad de expresión, a menudo pasa desapercibida la ayuda que prestan a los Estados empresas de tecnología sin las que la censura en Internet no sería posible. Entre estas empresas destaca el Grupo Gamma Internacional, que ha contribuido al control de los usuarios egipcios con soluciones tecnológicas para el espionaje de activistas y censura de páginas web.

A medida que han ido surgiendo nuevos espacios para la libertad de expresión a través de las herramientas y plataformas digitales, los Gobiernos han ido refinando su capacidad de control y seguimiento de los usuarios en estos mismos espacios. En 2008 se convocó una huelga general en Egipto a través de mensajes de texto, correo electrónico y, con gran éxito de convocatoria, Facebook.  El alcance de las movilizaciones hizo que los servicios de seguridad del país comenzaron a prestar maś atención a la actividad de los ciudadanos online. El SSI (Servicio de Investigación para la Seguridad del Estado) creó una unidad de emergencia que se ocupaba de:

  • Cortar Internet en puntos concretos del país
  • Bloquear páginas web
  • Recoger información sobre ciudadanos activos en la Red
  • Cortar servicios de móvil de empresas de telecomunicaciones
  • Bloquear servicios de mensajería como Bulk-SMS
  • Crear canales de comunicación con empresas de telecomunicaciones que permitan el intercambio más ágil de información sobre usuarios

Para llevar a cabo estas actividades la SSI did se reunió con representantes de los Ministerios de Interior, Inteligencia, Defensa, Comunicaciones y con las tres compañías de telecomunicaciones que operan en Egipto: Vodafone, Mobinil e Etisalathan. Desde 2009 al menos, también han contado con los servicios de Grupo Gamma Internacional, basada en Reino Unido, que en su página web ofrece:

Hace unas semanas salían a la luz unos documentos que probaban la relación entre el grupo Gamma y el Gobierno de Mubarak. Aunque la empresa niega cualquier vinculación con el Gobierno egipcio, aquí puede leerse la propuesta comercial del programa Finfisher: 287,000 euros por un software de espionaje que permite el seguimiento de los movimientos sobre un teclado, cuentas de correo, chat y páginas visitadas entre otros servicios y herramientas de infección remota. Según el activista egipcio Amr Gharbeia:

Es un troyano, un software que implantas en el dispositivo de otra persona para controlarlo y extraer datos. Te permite ver su correo electrónico y suplantar su identidad.

Encontraron estos documentos, que prueban la relación entre Gamma y el gobierno de Mubarak, dos activistas por los derechos humanos en la sede de la SSI, en la que irrumpieron más de 2.000 ciudadanos en marzo, en plenas revueltas contra el régimen, para evitar que las autoridades destruyesen los documentos que implicaban al Gobierno en las violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Junto a los documentos aparecieron cientos de aparatos y equipos de tortura.

Otros documentos, escritos en árabe y marcados como “altamente confidenciales”, muestran información sobre el modo en que la versión de prueba del software Finfisher permitía hackear cuentas de Hotmail, Gmail, Yahoo e incluso Skype, que los activistas consideraban la forma de comunicación más segura por estar encriptada.

Según el bloguero egipcio Ramy Raoof, que ha facilitado los documentos a Periodismo Humano:

Esta tecnología ayuda a los gobiernos a fabricar casos contra activistas políticos y por los derechos humanos con cargos como la “desestabilización del orden”, “difamación de líderes de estado”, “rumores para derrocar al régimen” y muchos otros que buscan desprestigiar el trabajo de la sociedad civil y los activistas por la mejora de la situación de los derechos humanos en el país.

El Grupo Gamma no es la única empresa que trabaja en facilitar a gobiernos represivos el seguimiento de la actividad de los ciudadanos online. El informe de la OpenNet Initiative Occidente censura a Oriente muestra cómo al menos nueve países en Oriente Medio y Norte de África utilizan tecnología desarrollada en países occidentales para impedir el acceso al contenido online. Tecnología occidental al servicio de la censura de la libertad de expresión de los ciudadanos árabes.

http://globalvoicesonline.org/2008/04/05/egypt-gears-up-for-a-general-strike-sunday/

   

Nawaat, el blog colectivo tunecino independiente que tuvo un papel crucial en la revolución tunecina, está de enhorabuena. No sólo porque recoge este año algunos de los premios más importantes a la defensa de la libertad de expresión sino porque esta semana ha ganado también el e-Content Award (premio al mejor contenido digital en árabe) que se entrega en Bahrein. Y lo ha rechazado.  Una lección de coherencia y solidaridad ciudadana frente a uno de los Estados que más reprime la libertad de expresión.   

La Autoridad e-Government y la Sociedad de la Información de Bahrein organizan estos premios cada año desde 2003, con la colaboración de Naciones Unidas, para promover la creatividad y la innovación. Nawaat ha ganado en la categoría de Inclusión y Participación:   

En esta categoría se premia a los proyectos que apoyan la integración tecnológica de los países menos desarrollados, la reducción de la brecha digital y tecnológica entre comunidades empoderadas y excluídas (como zonas rurales y mujeres).   

Esta es la carta recibida por Nawaat y compartida por uno de sus fundadores Sami Ben Gharbia.   

Carta en la que la Autoridad eGoverement de Bahrein comunica el premio a Nawaat

  Y esta es la respuesta de Ben Gharbia, en nombre del proyecto:

Nawaat rechaza asistir a la inauguración de Bahrain IT Expo 2011 para recibir el premio de mano del Shaikh Mohammed Bin Mubarak Al Khalifa, Primer Ministro y Director del Comité Supremo para las Tecnologías de la Información y la Comunicación. (…) Rechazamos este premio en señal de protesta contra las prácticas de filtrado de Bahrein, el arresto de cientos de blogueros y activistas por los derechos humanos y el cierre arbitrario de cientos de págians y blogs críticos con el gobierno y su familia.

Bahrein destaca hace años por su política de discriminación y represión de la mayoría chií (hablamos de las detenciones de activistas y de la campaña por el bloguero Ali Abdulemam aquí). En el contexto de la Primavera Árabe, como se ha bautizado a las movilizaciones en los distintos países de Oriente Medio y Norte de África, sorprende que desde Bahrein no viesen venir el No. Aunque no son las autoridades del país quienes deciden los premios, sino un jurado compuesto por miembros de la comisión eGovernment y distintos miembros de la Sociedad de la Información,  la respuesta supone un rechazo al patrocinio que ofrece el régimen al evento y a la figura que entrega los premios, el anterior Primer Ministro Mohammed Bin Mubarak Al Khalifa. Astrubal, co-fundador de Nawaat, agradecía el premio a la World Summit Award pero lamentaba el lugar y patrocinio de la celebración.

Me gustaría agradecer de nuevo al Jurado de la WSA  que hayan querido honrar a Nawaat, pero lamento profundamente que la ceremonia de entrega de premios se celebre en un país que no respeta las libertades inherentes al  “eContent”.  

Aunque abundan las diferencias económicas y sociales en el contexto de cada país, el descontento ciudadano en la región tiene muchos rasgos y raíces comunes, y entre todos destacan los regímenes autoritarios que desde hace años, o décadas, oprimen a la población. Bahrein ha premiado uno de los proyectos que más ha hecho para empoderar a los ciudadanos y visibilizar los abusos y el descontento social y político en el Norte de África.

Esta solidaridad de los tunecinos con los bahreiníes es una muestra de las redes que se han ido tejiendo desde hace años entre ciudadanos de distintos países de la región a través de proyectos como Global Voices Online, con cientos de blogueros que intercambian información y experiencias, difunden contenidos, traducen y trabajan unos sobre textos de otros y organizan campañas comunes, construyendo una fuerte comunidad global que no deja de crecer. Unas redes ciudadanas que han tenido mucho que ver con las movilizaciones de los últimos meses y que plantean una alternativa a los discursos e intereses cambiantes de los gobiernos.


Imagen compartida en el grupo de facebook Syrian Revolution 2011

El mundo mira estos días a Siria mientras cientos de miles de sirios se manifiestan por todo el país. El 22 de abril, que comenzó como el “Viernes de Grandeza”, terminó como “Viernes Sangriento”, con cifras que superan las 100 muertes. Con las protestas sacudiendo el país, las noticias desde los medios oficiales mostraban una realidad muy distinta. La brecha entre la versión oficial y el pulso en las calles del país es cada vez mayor pero la descentralización de la comunicación que caracteriza a Internet ha hecho que, igual que en el resto de países de la región, la narrativa de lo que está sucediendo la estén construyendo los ciudadanos sirios con las herramientas a su alcance.

Comunicación oficial

Lista de policías muertos en la portada de la agencia de comunicación oficial Sana

Asomándose a la página de SANA, la agencia de comunicación oficial, estas son las  noticias en portada:

  • Las reformas anunciadas por el Presidente Basshar El-Assad, explicadas punto por punto.
  • El ataque a un coche de policía, que causó la muerte de un policía y 11 heridos.

La televisión siria comparte imágenes de normalidad combinadas con análisis de las últimas reformas propuestas por el régimen sirio. Viéndola durante dos horas seguidas una se encuentra:

  • Imágenes de supuestos destrozos provocados por los manifestantes, a los que se refieren como “grupos armados”, “bandas” y “ladrones”, y de armas confiscadas. Las imágenes muestran palos, machetes, botellas,  latas, pero también teléfonos móviles.
  • Entrevistas a manifestantes mostrando su arrepentimiento por haber participado en las protestas.
  • Opiniones de ciudadanos sirios a pie de calle que van desde la acusación a bandas salafistas hasta las críticas a los intereses occidentales en la región.
  • Análisis y entrevistas relacionadas con las reformas propuestas por el Presidente sirio en su discurso del 30 de marzo.
  • Análisis de artículos y entradas en blogs como el publicado en Counterpunch, Syria and the Delusions of the Western Press, que acusa a los medios occidentales de ocultar y manipular información para perjudicar al régimen sirio. Este es el último párrafo del texto:

Parece que los enemigos del régimen de Bashar al-Assad están listos para la violencia en las calles de Siria, y  para la desinformación en las portadas de los periódicos del mundo.

La misma línea de comunicaciones oficiales de las últimas décadas. El mercado de las telecomunicaciones sirio, uno de los menos desarrollados de Oriente Medio, es el más regulado de toda la región, Syrian Telecom es dueña de toda la infraestructura de telecomunicaciones y pocos periodistas extranjeros consiguen acreditación. Pero ahora, a través de los distintos canales digitales, gana protagonismo una narrativa alternativa a la oficial: la voz de los ciudadanos que se amplifica y llega a todos los rincones del mundo, tras décadas de silencio mediático en torno a Siria.

Comunicación descentralizada

Manifestante sirio grabando con un móvil un funeral en Damasco

Internet supone desde hace algunos años una ventana al mundo para los ciudadanos sirios, igual que para los del resto de la región, en un contexto donde la información por canales tradicionales está en manos del Gobierno. Medios y plataformas de Internet se llenan desde hace semanas, pero muy especialmente durante la jornada del 22 de abril, de imágenes y vídeos tomadas directamente por los  manifestantes, algunos de ellos extremadamente gráficos.

Manifestaciones multitudinarias, disparos y heridos grabados y compartidos en directo, acusaciones e insultos al régimen dan la vuelta al mundo y nutren a los medios de comunicación de contenidos que en contextos tan cerrados como el sirio no habían traspasado  sus fronteras en décadas. Algunos de los vídeos más vistos durante estos días pueden verse aquí.

La comunicación ciudadana y la construcción de una narrativa independiente siria tiene relación directa con el uso de los móviles que están haciendo los sirios, grabando y difundiendo vídeos como este del entierro del funeral de uno de los asesinados el 22 de abril, Muutaz Al-Shiar. En el vídeo puede verse el gran número de manos sosteniendo un teléfono para grabar el funeral. Hablaremos sobre la influencia de los móviles en la comunicación ciudadana de las movilizaciones en la región en un próximo post.

Este mapa, que incluye los puntos donde se han producido movilizaciones y donde ha habido muertes, ayuda a visualizar el alcance de las protestas en todo el país.

Mapa de las protestas en thenewsyria.net

Batalla en la Red

Conscientes de que la verdadera batalla por la comunicación se libra en la Red, el régimen sirio bloquea desde hace años sitios y plataformas como Youtube, Facebook, Blogger o Wikipedia, a los que los sirios se han acostumbrado a acceder a través de proxies. Hace unos meses se levantó el bloqueo de Facebook y Youtube, lo que muchos usuarios acogieron como una muestra de apertura.

En la página “Revolución siria 2011″, con alrededor de 150.000 seguidores, sirios de dentro y fuera del país comparten desde hace meses información y animan a salir a la calle. Según algunos usuarios la página ha sido hackeada y una nueva página se abrió en su lugar, acumulando cerca de 2.000 seguidores en un solo día. A las pocas horas volvía a aparecer la página anterior, con el número original de seguidores.

Otros espacios, como el grupo de facebook del Observatorio de la Mujer Siria, piden el cese de las manifestaciones para evitar más derramamiento de sangre. El manifiesto emitido por el Observatorio pide al Gobierno que emprenda el proceso de reformas y a los ciudadanos sirios que den un margen de 15 días al Gobierno para demostrar si realmente piensa llevarlas a cabo.

Frente a este tipo de páginas, abundan también otras como la de “Jóvenes de la Siria de Al-Assad, y nada más”, que da la bienvenida a los nuevos usuarios con una bonita estampa de la familia del Presidente .

También en twitter ha tenido presencia la narrativa oficial. Esta red, que permite una rápida difusión de mensajes cortos, ha sido una herramienta muy efectiva en la organización y comunicación de los ciudadanos de la región desde el comienzo de las movilizaciones. En Siria usuarios como AnonymousSyria comparten imágenes, vídeos y lemas de las protestas, como el que se ha convertido en el lema de los manifestantes sirios, y que es respuesta al cántico de quienes apoyan al Presidente: “Dios, Siria, Basshar y nada más”.

Dios, Siria, Libertad y Nada más

Frente a estos mensajes, han surgido dos tipos de usuarios pro-gubernamentales, como explica el bloguero sirio Anas Qtiesh en Global Voices:

  • Los llamados “huevos de twitter”: Cuentas nuevas, la mayoría con pocos seguidores y sin imagen de perfil (twitter coloca un huevo por defecto a sus usuarios antes de que estos asocian una imagen a su perfil). Se dedican a responder a los usuarios favorables a las protestas, en muchos casos en forma de amenazas, insultos y acusaciones de terrorismo, y a emitir mensajes y eslóganes de apoyo al régimen. Se cree que estas cuentas, que a menudo publican en un inglés y árabe clásico bastante pobre, son gestionadas por agentes de la Inteligencia siria, los conocidos como “Mukhabarat”. Cuentas como las que el usuario @AnonymousSyria ha agrupado en esta lista.
  • Cuentas-spam que incluyen la etiqueta #Syria y que están programadas para lanzar cada cierto tiempo mensajes aleatorios sobre Siria. Noticias sobre fútbol, fotos de lugares turísticos, enlaces a comunicaciones oficiales, y también amenazas a usuarios contrarios al Gobierno.

Estas últimas son cuentas-robot facilitadas por la empresa de Bahrein Eghna, que explicaba en su página web cómo han contribuido con su tecnología a aumentar el número de contenidos en la red sobre la belleza de Siria y sus paisajes:

(El usuario de Twitter) LovelySyria está utilizando el servidor EGHNA para promocionar fotografías sobre Siria. EGHNA ha ayudado a atraer la atención a la belleza de Siria y construir una comunidad de personas que aman el país y admiran su belleza.

Con imágenes como esta:

A.m

Fuente de la imagen: Ali Mahfood en Flickr

Twitter no modera contenidos como lo hace Facebook, que cierra cuentas y páginas en base a su política de identidad y las denuncias de otros usuarios, dejando a quienes utilizan la red como herramienta para el activismo sin su espacio de comunicación en momentos clave de las movilizaciones, como sucedió con la página “Todos somos Khaled Said”, con la página del Observatorio de la Mujer Siria y muchas otras. Twitter no obliga a los usuarios a compartir su verdadera identidad pero el motor de búsqueda prioriza los mensajes de usuarios que comparten su nombre completo, imagen y biografía y penaliza ese tipo de automatización. Esto ha hecho que la etiqueta #Syria haya dejado de estar inundada de ese tipo de contenidos automatizados.

Una pequeña victoria en el campo de la comunicación, en palabras de Jillian York, del Berkman Center. En un contexto de información cada vez más descentralizada, las narrativas centralistas características de los regímenes autoritarios quedan cada vez más expuestas como ecos de una voz oficial a la que pocos acuden para entender lo que sucede dentro y fuera de sus fronteras. Y aunque la batalla de la comunicación la estén ganando los ciudadanos, las armas siguen en manos de quienes tienen el poder sobre las vidas de otros.

El usuario Syrianews lo describía así en un mensaje en Twitter:

Otro periodista expulsado. Siria sufrirá mientras la propaganda y Youtube se convierten en las únicas fuentes del país.

“bandas armadas”

El activista marroquí Mohamed Bougrine sostiene un cartel que dice "Mamfakinsh"

Un sitio web gestionado por blogueros y militantes marroquíes. Así se define Mamfakinch, iniciativa que nació del espíritu del 20 de febrero, el día en que ciudadanos de todos los puntos de Marruecos se dieron cita para reclamar reformas políticas, económicas y sociales.

En el contexto de las protestas y reivindicaciones ciudadanas en Marruecos, el gobierno ha hecho uso de todos los medios a su alcance para deslegitimar a los manifestantes, con métodos que van desde la represión violenta hasta la propaganda contraria al movimiento. Mamfakinch busca contrarrestar esa propaganda mediante un medio de comunicación ciudadano que recoja historias, propuestas y contenidos que no tienen un hueco en los medios oficiales marroquíes.

Se inspira en la experiencia tunecina y egipcia y tiene como referente a Nawaat, blog colectivo independiente que un grupo de tunecinos creó en 2004 y que ha contribuido a visibilizar los abusos y la censura del régimen de Ben Ali. Nawaat fue clave en la organización y comunicación de la revolución tunecina y ha inspirado distintos proyectos que empoderan a los ciudadanos facilitándoles un espacio en el que compartir sus historias en los países de la región, abriendo nuevos márgenes para la libertad de expresión. Según Hisham Al-Miraat, uno de los fundadores de Mamfakinch:

“Aprendimos de la experiencia egipcia y tunecina que para ganar hacen falta dos cosas: salir a la calle y compartir lo que sucede en la calle con el resto del mundo”

Mamfakinch se compone de una revista web con artículos de opinión sobre el contexto político, económico y social y de un blog con información actualizada que proporcionan marroquíes desde dentro y fuera del país a través de imágenes, textos, comentarios y vídeos como este, titulado “La voluntad de vivir”:

La palabra “mamfakinch” significa “sin concesiones” en dialecto marroquí y se inspira en el activista Mohamed Bougrine, que dedicó su vida a defender los derechos de los marroquíes durante la colonización francesa y en las décadas posteriores. Se le conoce como “el prisionero de los tres reyes”, porque fue encarcelado primero por los ocupantes franceses y después por Mohamed V, Hassan II y Mohamed VI.  Para los jóvenes del 20 de febrero es  símbolo de la resistencia no violenta a la opresión del estado. Su propio Mandela.

Sólo tres meses después de su lanzamiento, la popularidad del sitio web entre los jóvenes marroquíes no deja de crecer, y ya ha sido nominado al premio The Bobs al mejor blog en árabe que entrega el grupo Deutsche Welle. La reconocida revista digital marroquí Le Kom describe así el proyecto:

“Un medio de comunicación alternativo que se ha convertido en fuente de información para muchos otros medios de comunicación gracias a su fiabilidad y a su capacidad de centralizar la información”

Las reformas que anunció el Rey Mohammed VI en su discurso del 9 de marzo no terminan de cristalizar, pero el deseo de un cambio se mantiene y muchos marroquíes no se conforman con esperar a que las reformas se produzcan. Mamfakinch es un paso más en un proceso que ganó visibilidad el 20 de febrero, “el primer paso hacia el cambio”, como anunciaba Nizar Bennamate, militante activo del movimiento, hace unos meses en Periodismo Humano. Un proceso que difícilmente tiene marcha atrás y en el que los ciudadanos marroquíes, igual que los del resto de países de la región, buscan nuevos espacios para organizar, construir y contar su propia historia.

la reforma democrática que el Rey Mohammed VI anunció en su discurso del 9 de marzo

Mamfakinch en Twitter

Mamfakinch en Facebook


Llevan años trabajando en visibilizar una realidad que no siempre ha sido noticia para los medios de comunicación. Utilizan las herramientas digitales para compartir su voz y la de otros y han contribuido a un cambio de paradigma en la forma en que nos comunicamos, en la que cobran protagonismo los ciudadanos. Dirigen y colaboran con proyectos que llaman la atención sobre las reivindicaciones ciudadanas que han dado lugar a movilizaciones como las que se han producido en Túnez, Egipto o Libia. Tendremos la oportunidad de hablar con algunos de los referentes en el uso de la tecnología para promover cambios sociales y políticos en las conferencias Internet and 21st Century Social Revolutions que organiza AERCO el próximo 5 de abril con Obra Social Caja Madrid.

Sami Ben Gharbia: Especialista tunecino en el análisis del activismo digital en contextos represivos y el uso de la tecnología para promover cambios sociales y políticos. Es el Director de Global Voices Advocacy, comunidad internacional de blogueros que informa sobre el estado de la blogosfera y el periodismo ciudadano en el mundo. También es co-undador de Nawaat, que ha ganado el 2011 Netizen Prize que entrega Reporteros sin Fronteras, de Threatened Voices y de Tunileaks, proyecto que recopila y analiza los cables de Wikileaks relativos a Túnez.

Matisse Bustos Hawkes: Responsable de Comunicación de WITNESS, organización internacional que promueve la defensa de los derechos humanos a través del uso de vídeo. WITNESS proporciona formación en grabación y edición de vídeo y en planificación estratégica sobre cómo incorporar el vídeo en campañas como la protección de los derechos civiles, políticos y económicos en todo el mundo, los derechos de las mujeres en Afganistan, o la lucha contra la tortura en Egipto.

Raed Jarrar: Arquitecto, bloguero y analista político iraquí-estadounidense. Abrió su primer blog en 2002 para mostrar al mundo la visión de los civiles iraquíes durante la invasión de su país y se convirtió en uno de los primeros blogueros en Irak y en la región. Es conocido también por haber sido detenido en el aeropuerto JFK por llevar una camiseta con la frase “No nos callaremos” en inglés y en árabe, por denunciar a la compañía aérea y al Gobierno de EEUU y por ganar la demanda y contribuir a visibilizar la discriminación racial en el país.

Bilal Randeree:  Periodista sudafricano que trabaja en la sede de Al Jazeera en Doha, Qatar. Es productor online para la página de la red en inglés y desde hace unos meses cubre las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África con una presencia activa en las redes sociales. Esta visibilidad ha sido vital para su trabajo y para la cobertura que ha hecho Al Jazeera’s de las movilizaciones, posicionándose como un modelo a seguir en la alianza de los medios de comunicación con Internet y las herramientas digitales.

Dale Zak: Desarrollador en el proyecto Ushahidi,  empresa sin ánimo de lucro que desarrolla software libre y de código abierto para recoger datos, visualizarlos y crear mapas interactivos a través de los mensajes que envían los ciudadanos por teléfono móvil.  Desde que se creó, para mapear los casos de violencia post-electoral en Kenia, desarrollan herramientas con el objetivo de democratizar la información, fomentar la transparencia y romper las barreras que impiden a los ciudadanos contar sus propias historias.


La conferencias podrán seguirse en streaming desde la web de La Casa Encendida y Periodismo Humano, medio colaborador con el evento, y en Twitter con la etiqueta #isocialrev.