Alianzas

Rayess Bek en la Campus Party Milenio, en Granada. 15 de octubre de 2011

Rayess Bek, el rapero más veterano de Líbano, no se viste, ni habla, ni se mueve como un rapero. Se desmarca de las poses con las que se asocia tradicionalmente el hip-hop. Hace unos meses, en el reportaje  “El duro oficio de rapear en árabe” habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de este género musical en Oriente Medio. Durante su visita a Granada para el evento Campus Party Milenio hablamos con él sobre este año de revueltas en la región y su implicación en las movilizaciones en su país a través de su música. Su último proyecto: recoger y remezclar el sonido de la revolución.

Pregunta: ¿Continúa existiendo la censura en Líbano?

R.B: Sí, claro que existe. Se puede decir que hay tres tipos de censura: la gubernamental, en la que el gobierno te impone lo que puedes o no puedes hacer. La gestiona el Ejército, controlado por el régimen sirio hasta 2005, que decidía qué tipo de arte estaba permitido o no en teatros, cines, música. Luego está la censura social, que es muy difícil de definir porque no sabes quién te censura,  suele estar basada en religión o tradición. Finalmente la autocensura, que es la que mejor funciona. Uno se calla sin que nadie se lo haya pedido explícitamente, por miedo.

P: ¿Cómo te ha afectado esto a ti? ¿Qué es lo que más molesta de tu trabajo?

R.B: Las canciones que compongo tratan sobre la corrupción en Líbano, que llega a unos extremos que cuesta imaginarse desde otros sitios y que ha hecho que estallen también aquí movilizaciones contra el régimen y contra este sistema sectario característico de mi país. Por darte un ejemplo, tenemos la peor conexión de Internet, unos 256 K es lo normal para nosotros, y 1 Mega cuesta 200 dólares al mes. La empresa Telecom Ogero, gracias a su relación con los altos cargos del gobierno, monopoliza Internet, los móviles son de los más caros del mundo, los mensajes también.  A pesar de que el país se define como capitalista. Es un capitalismo totalitario, tenemos lo peor del capitalismo y lo peor del comunismo.

Otro ejemplo de la corrupción en el país: En 2006, por ejemplo,  recibíamos ayuda humanitaria internacional, botellas de agua y otros productos que se enviaban para repartirlos entre la población del sur, la más afectada por los ataques israelíes. Estas botellas terminaban vendiéndose en los supermercados y esa gente que las necesitaba nunca las recibía. Las veíamos a la venta en las tiendas, con la etiqueta de “ayuda humanitaria” y la gente las compraba, como si eso fuese normal. Evidentemente que yo hable de estas cosas molesta al Gobierno, así que censuraban mis discos.  Me decían que lo hacían por mí, porque alguien se podía sentir ofendido por mis canciones e intentar hacerme daño.

“La Min?” (¿A quién?) es una de sus canciones que más ha molestado al régimen libanés. Rayess Bek admite que es especialmente agresiva contra la corrupción y el sectarismo:

¿Queréis hablar de democracia? Hablemos mejor de la dictadura de la electricidad y el gas / Alimentando el sectarismo, entre musulmanes y cristianos, encaminándonos de nuevo a una guerra civil / País plagado de hambre, armas y milicias. / ¿A quién mentís? ¿Para quién actuáis? ¿A quién vendéis sueños? /Divididos entre Siria y Estados Unidos, ninguno tiene un programa para el pueblo libanés.

P: ¿Te ha ayudado Internet a sortear la censura?

R.B: Desde luego. Los músicos ya no dependemos como antes de los intermediarios. Puedes compartir tu trabajo en Youtube, en tu servidor…  Claro que el gobierno te puede acosar o perseguir, y no sólo el gobierno. Hay profesionales asesinados continuamente en Líbano, y lo peor es que uno no llega a saber por quién. Mi amigo periodista Samir Kassir, por ejemplo, fue asesinado en un atentado en 2005, sin que nadie haya rendido nunca cuentas por su muerte. Así que siempre está el miedo a las repercusiones de lo que uno hace. Pero desde luego los gobiernos ya no tienen tan fácil controlar nuestro trabajo. Pueden intentar eliminar tu vídeo pero otra gente ya lo ha remezclado y está por todas partes. La remezcla es la mejor forma de proteger las obras y garantizar que nadie pueda acabar con ellas.

P: ¿Cuál ha sido tu implicación en las movilizaciones que han sacudido la región este año?

R.B: He tratado de estar en la calle, como uno más, en contacto con la gente. No basta con escribir o componer desde el sofá, para participar de esos cambios sociales hay que estar en la calle, así que participé en muchas manifestaciones en Beirut. Y al estar allí me di cuenta de que la música que escuchábamos no era la más adecuada para estos momentos históricos que estamos viviendo. Escuchábamos a cantantes como Feiruz, Julia Butross, que son buenos músicos pero reflejo de otra época que recuerda a la guerra civil, y sentí que necesitábamos otra banda sonora. Así que se me ocurrió grabar los lemas que gritaba la gente en la calle, algunos muy específicos de Líbano, como “La gente quiere la caída del sistema sectario”, remezclarlos y regalar las canciones. A la gente le encantó. Lo he hecho en otros países árabes también, y hoy quiero hacerlo en la manifestación del 15 de octubre en Granada. Mi idea es grabar el sonido de la revolución, de la calle, y remezclarlo para contribuir a la banda sonora de estos cambios históricos.

“Thawra” (El sonido de la revolución)


Hassan Nasrallá (AP)

Hassan Nasrallah (AP)

De Hassan Nasrallah , el lider de Hezbollah, se suele destacar una caracteristica: que no miente. Su discurso del miércoles fue seguido por millones en todo el mundo árabe. El “Sayyid” (“el Senhor”), como se le conoce aquí, respondió en directo y con contundencia a las acusaciones que ponen a su partido en el punto de mira.

Más de dos horas de discurso en las que Nasr Allah insistió en que Líbano no consentirá agresiones como las de esta semana, que acabaron con la muerte de tres soldados libaneses, un periodista libanés y un coronel del ejército israelí. Según el ejército israelií sus soldados se encontraban en una operación rutinaria en la frontera cuando recibieron disparos repentinos del ejército libanés. Según los medios libaneses, los soldados israelíes trataban de arrancar árboles en el lado libanés de la frontera, lo que el Primer Ministro Libanés, Saad Hariri, calificó como una “violación de la soberanía libanesa”. Lo que parece cierto es que la tensión entre Líbano e Israel va en aumento y cualquiera puede ser el desencadenante de nuevos enfrentamientos.

La policia controla la ciudad durante la visita de los mandatarios árabes a Beirut

La visita del Presidente de Siria, el Rey de Arabia Saudí y el Emir de Qatar el fin de semana pasado a Beirut es un indicador más del punto de giro en el que se encuentra el país. Precisamente visité la ciudad ese día y pude comprobar el colapso que provocó esta visita histórica. En el taxi desde Ashtura hasta Beirut el conductor señalaba la interminable cola de coches de policía en pleno caos de tráfico. Al preguntarle su opinión sobre el motivo de esta reunión entre jefes de estado árabes, parecía convencido, igual que la mayoría, de las verdaderas razones de la visita. “Por lo del Tribunal. Y lo que puede pasar con el Tribunal.”

El Tribunal Especial para Líbano (STL), creado bajo el acuerdo de las Naciones Unidas y Líbano, se ocupa de enjuiciar a los responsables del atentado de 14 de febrero de 2005 que causó la muerte del Primer Ministro Rafiq Hariri y provocó varios muertos y heridos. Las acusaciones se dirigieron desde el principio a Siria, y cuatro personas sospechosas de su apoyo al régimen de Basshar Al Asad están detenidas sin cargos desde entonces. En los últimos días se ha filtrado la noticia de que la próxima resolución del Tribunal apuntará no a Siria sino a Hezbollah como autora del asesinato, lo que ha causado un revuelo sin precedentes. Muestra de lo inusitado del contexto es la visita del Presidente sirio, que no acude el país vecino desde antes del asesinato de Hariri y que ha declarado que la situación actual en la region requiere de “un esfuerzo conjunto por restablecer la calma.”

Según el Cheikh Nabil Kaouk, el representante del partido en el Sur del país, a quien conocimos en el marco del encuentro Summer University of Palestine en la Universidad Internacional de Líbano (LIU), tras esta resolución está Israel y su aliado incondicional, Estados Unidos. Según Kaouk, esta acusación tiene sólo un fundamento: demonizar a Hezbollah y allanar el terreno para futuras sanciones y ataques contra el país. Afirma que su partido estaba en buenos términos con Hariri en la última etapa de su vida y que ambos trabajaban en el proceso de pacificación del país cuando el coche de Hariri sufrió un atentado bomba.

El académico judío estadounidense Norman Finkelstein, autor de “La industria del Holocausto”, incidía también en el encuentro en la LIU en que nos encontramos ante un momento histórico para el futuro de la zona. Según Finkelstein, nunca antes Israel se había sentido tan acorralado y tan cuestionado, posicionándose en una actitud similar a la previa a la guerra de 1967. Lo relaciona con la crisis de la Flotilla por la Libertad de Gaza, que sostiene ha tenido un impacto mayor que cualquier iniciativa anterior, dañando la imagen del Estado y su ejército internacionalmente y presentándolo no sólo como un estado violento sino, tras las imágenes de soldados heridos y atendidos por pacifistas internacionales, como incompetente. “Israel se puede permitir parecer violento, pero no incompetente. Así que ahora está dispuesto a todo para probar su fuerza.”

Finkelstein considera más que probable un ataque indiscriminado a la zona que sirva como castigo ejemplar y “que hará palidecer ataques anteriores”. Debido a los problemas de conectividad su charla en la Universidad Internacional de Líbano no está accesible online todavía pero la publicaremos completa en este mismo blog en breve.

En su último discurso de más de dos horas, emitido por pantalla gigante desde el estadio Al-Raya al sur de Beirut, Nasr Allah dio la bienvenida a la unidad árabe en torno a Líbano. Se refirió a Siria y Arabia Saudi como “S-S”, “Si S-S estan unidas, Líbano es el primer beneficiado. Si están enfrentadas, Líbano es el primer perjudicado”. Se preguntó qué pruebas tiene la comunidad internacional para acusar a Hezbollah y anunció que él mismo presentará sus propias pruebas de que es Israel quien está realmente implicado en el asesinato. Será el 9 de agosto, este lunes. Insistió en que su partido trabaja mano a mano con el ejército libanés , que ambos representan la unidad libanesa en la resistencia a la ocupación y que responderán con contudencia a la próxima agresión.


La situación de las mujeres en el mundo es un tema con tantos ángulos y matices que requiere un gran cuidado en el enfoque a la hora de tratarlo. En una entrada anterior de este blog, Líbano: país número uno en cirugía estética, di unas pinceladas sobre un aspecto que ha ido cobrando importancia en este país árabe: el culto a la imagen. Las reacciones al post a través de las redes sociales y otros mensajes que recibí me han hecho reflexionar un poco más sobre mi enfoque de este tema y creo que el análisis merece otra entrada.

Algunas reacciones al post planteaban si esta obsesión por la cirugía estética sería una nueva variante de la sumisión de la mujeres en el contexto de desigualdad de géneros del mundo árabe. Como este comentario:

¿Esto es como el burka, pero de otra manera?¿La cosa es que ellas sean como ellos quieren?¿O es cosa de ellas? Necesito respuestas para interpretar adecuadamente la noticia. No olvidemos que España es el primer país de Europa en lo mismo.

O este otro:

Qué papel juega la mujer en el Líbano para tener que representarse obsesivamente a través de la belleza artificial de su cuerpo, de su imagen. Pienso en las mujeres mutiladas, quemadas, desfiguradas por las guerras en el Líbano y en los países árabes y de América Latina, pienso en las mujeres mastectomizadas radicalmente, pienso en ellas, en todas ellas, en nosotras y me pregunto cuán lejanas y distantes quedamos del modelo único endiosado mitológicamente por las empresas comerciales de la belleza, ésa que deseperadamente las otras pesiguen y nosotras abandonamos para siempre…

Dos comentarios bien razonados que ponen el acento en la situación de desigualdad de la mujer en Líbano.  Sin embargo, es precisamente en Líbano donde más avances se ha logrado en materia de derechos de las mujeres.  La Constitución libanesa establece igualdad de derechos para todos los ciudadanos, algo que ha tenido un grado de asimilación social mucho mayor que en el resto del mundo árabe. Existen desigualdades, como la ley que impide que transmitan su nacionalidad a cónyuges e hijos. Pero leyes como esta son cuestionadas y combatidas de forma muy activa desde todos los frentes, y el Ministerio de Interior ha dado su apoyo a la campaña y al proyecto de ley para modificar las discriminaciones. Además, Líbano es el país árabe con el mayor porcentaje de población cristiana, alrededor de un 40%, y el Presidente de la República es también cristiano. ¿Por qué entonces asociar el fenómeno de la cirugía estética con un machismo inherente al Islam y el mundo árabe en general?

La obsesión por la apariencia física en Líbano, y cada vez más en el mundo árabe en general,  no es un hecho aislado ni específico de este país por ser de mayoría islámica. Es parte de un engranaje global en que la imagen, la belleza, el dinero son fomentados como valores que conducen al éxito social. La realidad sociopolítica de Líbano lo convierte en un país lleno de contrastes que sorprenden y merecen una atención específica, pero el fenómeno de la obsesión por la imagen  es paralelo al fenómeno en Occidente y afecta a las mujeres de un modo muy similar en los distintos países. De hecho, y como el primer comentario menciona, España es el primer país de Europa en cirugía estética, y el cuarto en el mundo.

El modo occidental de leer la historia, los conflictos, las relaciones humanas y todo lo relacionado con el mundo árabe-islámico parte a menudo de un posicionamiento que da por hecho haber superado el problema de la desigualdad entre hombres y mujeres. ¿Es esto cierto? Simplemente observando el canon de belleza que se proyecta a través de la publicidad se llega a la conclusión de que la construcción mediática de la mujer es producto de un imaginario masculino lleno de estereotipos que poco tienen que ver con la realidad femenina.

El vídeo muestra a Paris Hilton lavando un coche semidesnuda, en un binomio que ya es un clásico en publicidad: la mujer y el coche. Finalmente el anuncio no es de coches sino de una hamburguesería, pero la identificación mujer despampanante-coche despampanante es tan efectiva que se recurre a ella incluso para vender hamburguesas. El vídeo juega con los estereotipos, llevándolos al extremo, pero este tipo de imágenes son cotidianas e inundan los espacios públicos como el modelo a imitar.

El fenómeno es por tanto global. Sin embargo, esa tendencia occidental a analizar cualquier aspecto de las sociedades árabes en clave de machismo derivado del Islam simplifica fenómenos de una naturaleza muy compleja. En el próximo post profundizaremos en este análisis de los fenómenos asociados al mundo árabe a través de un tema que ha dado mucho que hablar durante las últimas semanas: la polémica por el uso del velo musulmán de una estudiante de instituto en Madrid.


Si tuviéramos que adivinar cuál es el país donde más se practica la cirugía estética, ¿cuál diríamos?

No es España, que tiene el título de líder en este ámbito en Europa. Pocos adivinarían que el primero del mundo es Líbano, donde una de cada tres mujeres se ha operado alguna parte del cuerpo.

La cantante libanesa Haifa Wahbe

Cuando una visita Líbano llama la atención la belleza y femenidad de las mujeres. Siempre a la moda y con un aspecto impecable. Sin embargo, detrás de esta belleza existe una dictadura de la perfección física que afecta cada vez a más personas. El programa francés 66 minutes emitió hace poco un reportaje titulado “Beirut, el mercado del lifting”, en el que analiza este fenómeno en la sociedad libanesa (se puede ver completo al final del post). Los datos que comparten son chocantes en un contexto marcado por los traumas de la guerra civil, las luchas internas y externas y los últimos ataques israelíes, que planean como una amenaza permanente en el horizonte.  Ya durante la guerra civil, que duró 15 años y finalizó en 1990, Beirut era conocida como la capital de la cirugía estética.

El reportaje asegura que en Líbano una operación de estética es algo tan cotidiano como ir de compras. La cifra es de 1.500.000 intervenciones al año. Operaciones de labios, inyecciones de botox, reducciones de estómago, implantes de pecho, nalgas y labios, son acciones normalizadas y socialmente fomentadas. También otros “retoques” más complejos, como alzamiento del hueso de los pómulos. La acumulación de intervenciones ha remodelado los rostros y los cuerpos de un modo en que gran parte de las mujeres lucen unos rasgos inquietantemente similares. La presión social es enorme. Varias de las entrevistadas en el reportaje aseguran que en Líbano “no se puede salir a la calle sin arreglar” y que sin embargo en sus viajes a otros países aprovechan para prescindir del maquillaje y los adornos.

El fenómeno es tan masivo que ha comenzado a institucionalizarse. Desde el Ministerio de Turismo se organizan viajes turísticos que incluyen estas intervenciones en asociación con la clínica estética Hazmieh International Medical Centre, que no da abasto para atender toda la demanda y contrata a menudo nuevos médicos especialistas en este campo. Esta iniciativa pionera en el mundo plantea como parte del atractivo del país la pericia de sus cirujanos. Por un precio menor que en los países del Golfo o en países occidentales se puede viajar y de paso hacerse las operaciones que cada una elija.

La normalización de este tipo de cirugía también ha alcanzado a los bancos, que ofrecen créditos para operarse con eslóganes como “La belleza ya no es un lujo”. Entre 500 y 5.000 euros que se presentan como una “ayuda humanitaria” en beneficio del bienestar de la mujer. Familias enteras se endeudan, en ocasiones renunciando a necesidades más básicas, para que una libanesa pueda lucir como la mujer del anuncio (imagen a la izquierda). Una rubia de ojos azules y piel de porcelana es el reclamo que utiliza el First National Bank de Líbano para la población femenina de un país con unos rasgos físicos bien distintos. Ese es el canon de belleza, los bancos lo saben y lo explotan como un negocio más.

La mayoría quiere parecerse a las cantantes y actrices libanesas, y no son las únicas. Las tendencias que marca Líbano se extienden como la pólvora en el resto del mundo árabe, que mira a Beirut como la capital de la moda y admira a través de la televisión a esas divas de cuerpos y rostros perfectos. Dos de los ejemplos más llamativos son Haifa Whabe y Nancy Ajram. El caso de esta última es particularmente chocante: Comenzó a operarse siendo casi una adolescente y fue transformando su aspecto de un modo en que resulta prácticamente irreconocible. Hoy es la cantante mejor pagada y más influyente del mundo árabe, según la versión árabe de la revista Newsweek. En estas dos imágenes se pueden contrastar el antes y el después:

La cantante Nancy Ajram antes y después

Esta obsesión con la apariencia va en aumento en un país siempre al borde del caos.  Las intervenciones estéticas son sólo un síntoma más de una sociedad donde la imagen pública es central en la vida de hombres y mujeres y proyectar el triunfo es clave para lograrlo. Un aspecto de la sociedad libanesa que se extiende al resto de países árabes, donde también gana peso el proyectar una imagen de éxito. Pero mantener ese nivel de vida es difícil para la mayoría, a los que sólo puede generar insatisfacción no alcanzar lo que la sociedad demanda. Una insatisfacción especialmente dramática en un contexto tradicional con valores opuestos a los que cada vez más se fomentan.

http://www.smh.com.au/travel/sea-sun-and-scalpel–where-women-need-to-look-the-best-20090721-drl2.html