Alianzas

Zinar Ala, frente a la embajada siria en Madrid el 25 de septiembre de 2011. Imagen de Phumano.

Zinar Ala llegó a España desde Siria en 2005 para hacer su doctorado en Económicas. Ya entonces detectó una carencia de espacios de debate en español sobre asuntos relacionados con la comunidad kurda, a la que él pertenece. Eso le animó a abrir el blog Actualidad Kurda, que se ha convertido en un referente en este ámbito en lengua española. Nació en la provincia de Alepo, al norte de Siria, y lleva gran parte de su vida implicado en la lucha contra la dictadura de los Assad. Es también el cuñado del actual embajador de Siria en Madrid, a quien los activistas de la comunidad siria en España tienen como objetivo. Llevan meses pidiendo su expulsión al Gobierno, a través de iniciativas como las sentadas diarias frente a la embajada, las concentraciones ante el Ministerio o la huelga de hambre que Aliaa Mustafa Tabbaa inició el 16 de septiembre.

Pregunta: ¿Es difícil plantarse ante la embajada siria en Madrid cuando sabes que quien está tras esa ventana es el marido de tu hermana?

Zinar Ala: No es fácil, pero hago lo que tengo que hacer. Lo que es justo es justo y no entiende de lazos familiares. Es evidente que el embajador en España es un portavoz más del régimen. Ha tenido tiempo suficiente para mostrar cualquier tipo de oposición a las prácticas de asesinatos, detenciones y torturas que ha desplegado el régimen sirio y no lo ha hecho. Este viernes mismo acudió a un encuentro en la embajada palestina en el que se trataba el asunto del estado palestino y a la entrada un grupo de activistas sirios, con camisetas de “Free Syria”, le recibieron cantando “Dios, Siria, libertad y nada más” (es el lema de los manifestantes, en respuesta al que entonan los defensores del régimen: “Dios, Siria, Bashar y nada más”). Salió de su coche blindado sólo para gritar “Debería daros vergüenza, traidores”. Con eso ya demuestra cuál es su posicionamiento: los traidores son para él quienes piden libertad, quienes están siendo asesinados y torturados por pedir libertad.

P: ¿Has intentado verlo y plantearle tu visión de lo que sucede en Siria?

Z.A: Sí, me habría gustado que me recibiese, pero él se ha encargado de cerrar cualquier canal de comunicación conmigo. No quiere saber nada de mí. Es un funcionario al que solo le importa mantener su puesto a toda costa, no le preocupa su país ni lo que suceda con él.

P: ¿Te ha traído problemas personales, familiares, este posicionamiento activo contra el régimen?

Z.A: Mi madre, que en paz descanse, me rogaba a menudo que no hiciese nada que pudiese perjudicar a mi hermana, temía que todo esto enfrentase a nuestra familia y que hubiese represalias del Gobierno. También me ha supuesto no poder apenas ver a mi hermana, ni hablar con ella.

Zinar Ala frente a la embajada siria en Madrid el 25 de noviembre de 2009. Imagen de Zinar Ala

P: ¿Qué papel juega la comunidad kurda en la lucha del pueblo sirio contra la dictadura?

Z.A: La comunidad kurda ha sufrido muchas injusticias históricas y ha tenido que luchar siempre por reivindicar sus derechos. Injusticias como que durante medio siglo cientos de miles de kurdos fueron privados de la nacionalidad siria. Muchos kurdos se han sumado a las manifestaciones contra el régimen, en las que piden libertad y derechos básicos, pero también cosas específicas para la comunidad kurda, como que se respete su identidad y su lengua.

Pregunta: ¿Crees que se cumplirán esas reivindicaciones en la Siria post-Assad?

Z.A: Es algo que preocupa a la comunidad, desde luego. Hay mucha oposición entre los kurdos, por ejemplo, al hecho de mantener el nombre de Siria como “la República Árabe de Siria”. Si Túnez es simplemente la “República tunecina” y Argelia la “República argelina”, ¿por qué tiene que incluir Siria la referencia a la identidad árabe, que excluye a los armenios, asirios, turkmenos, kurdos…?

El 16 de julio, durante la “Conferencia de Salvación Nacional” que la oposición siria organizó en Estambul, los miembros kurdos se retiraron de la conferencia por sentirse marginados en el debate sobre la nueva Siria. De momento, y en un contexto de terrorismo de estado que asfixia cada vez más a los opositores,  queda mucho por hacer para llegar a esa nueva Siria que Zinar, como tantos otros sirios, sueña.

El domingo pasado, durante la última concentración ante la embajada, Zinar cantó esta canción que él mismo compuso en solidaridad con el pueblo sirio. Se titula “Azadi”, “libertad” en kurdo.


Manifestación en apoyo al pueblo sirio. Madrid 26 de junio 2011

El domingo se celebró en Madrid una manifestación en apoyo al pueblo sirio. Se pedía el fin de la represión de unas manifestaciones que, en plena Primavera Árabe, sacuden toda la región y que han llegado, salvando todas las distancias, a Europa. La manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal de Apoyo al Pueblo Sirio, fue un éxito, con cientos de personas de otras ciudades de España, como Valencia y Granada, acudiendo en autobuses especiales para sumar apoyos. La convocatoria fue también un éxito en la Red, con cientos de mensajes compartidos principalmente a través de Facebook y Twitter.

En este enlace, que recoge sólo los primeros 500, puede seguirse la conversación generada en torno a la manifestación en Twitter, con más de 100 redifusiones de este mensaje en concreto:

Desde Periodismo Humano emitimos en streaming distintos momentos del encuentro en Sol, la marcha hacia el Ministerio de Exteriores y finalmente frente a la embajada siria. En este vídeo se ve a los manifestantes caminando hacia el Ministerio mientras cantaban “Siria, sangrando, y el mundo mirando”, “Dónde estás, Trinidad, cuándo matan sin piedad” y “Uno, y sólo uno. El pueblo sirio es uno” (en respuesta al fantasma del sectarismo en el que el régimen se escuda para legitimarse en el poder).

También a través de Facebook se compartió la convocatoria, que derivó en algunos casos en una polémica que me gustaría compartir porque me parece reveladora del carácter de las movilizaciones que estamos viviendo. Concretamente en la página de facebook de Democracia Real Ya, que no convocaba ni se sumó como plataforma a la manifestación y se limitó a compartir la información que les facilitamos. Se produjo a partir de ese post una discusión sobre si anunciar una manifestación en apoyo al pueblo sirio era o no adecuado desde ese espacio, sumando más de 1000 comentarios y reacciones en torno a este debate. Parece que la información sobre la manifestación por Siria molestó a algunos usuarios y comenzaron a surgir comentarios como este, que apuntan a la necesidad de “centrarse en lo nuestro” para avanzar en el movimiento ciudadano del 15m:

Algunos usuarios llegaron incluso a pedir, y más adelante a exigir, que se borrase el post.

Muchos otros usuarios respondieron apelando a la solidaridad entre ciudadanos y al carácter global de las movilizaciones:

Es fácil comprender que a muchos ciudadanos que han partipado en las movilizaciones desde el 15 de mayo, las acampadas, las comisiones y reuniones en los barrios, les preocupe la dispersión del movimiento. La preocupación por la descentralización que es inherente al 15m,  la necesidad de aunar fuerzas en torno a unos objetivos concretos, las expectativas puestas y el deseo de verlas cuajar cuanto antes, son legítimas y evidentes para cualquiera que haya vivido el proceso de cerca. Pero ¿implica eso que se reuncie al carácter global del movimiento?

El contexto español es muy distinto al de los países de Oriente Medio y Norte de África, donde los ciudadanos viven desde hace décadas oprimidos por dictaduras que parecían hasta hace poco inamovibles. Las demandas de los ciudadanos españoles, y también las del resto de europeos, no son fácilmente resumibles en una frase como lo eran en Túnez: “Queremos la caída de Ben Ali”, o en Egipto: “Queremos la caída de Mubarak”, pero cuesta imaginar que las reivindicaciones de los ciudadanos árabes, sus demandas y el modo de plantearlas, no hayan influido en lo que se está viviendo ahora en Europa. Los paralelismos van desde la estética de las movilizaciones en las plazas hasta la organización en asambleas y comisiones. También en los modos de organización y comunicación en red y el uso de Internet y las distintas herramientas digitales para el trazado y el seguimiento de las movilizaciones y la construcción de una narrativa ciudadana.

Puerta del Sol. Julio Albarrán

Plaza Tahrir

Los

pueblos árabes, con sus contextos represivos, son cuando menos una inspiración, que ha despertado en muchos la convicción de que los cambios son posibles y basta con que los ciudadanos se unan y pongan en común sus demandas para impulsarlos y defenderlos. Son además el origen de lo que se conoce ya como la World Revolution, con cientos de miles de ciudadanos en distintos países del mundo manifestándose inspirados por los españoles, como recoge este mapa:

¿No debe funcionar esa solidaridad en ambas direcciones? ¿Hay alguna incompatibilidad entre atender a problemas y necesidades locales y tener presente también el marco global de demandas pro-democráticas y de participación ciudadana? Los sirios representan ahora el ejemplo extremo de lucha por la libertad y las reivindicaciones ciudanas y dar la espalda a la solidaridad global podría restar fuerza y legitimidad a las movilizaciones en España y en el resto de países.

¿Qué pensáis los lectores de este blog?


La Plaza de la Liberación, El Cairo. 25 enero 2011

Egipto ha salido a la calle. Decenas de miles de personas en unas manifestaciones históricas, en un país conocido por la dureza con que se reprime cualquier forma de oposición. Las autoridades no podían contener ayer las protestas.

El 25 de enero era el día convocado para las manifestaciones que recorrerían el país, en honor a la fecha en que el pueblo y la policía egipcia se unieron contra la ocupación británica. Se anunciaba desde hacía unos días a través de Internet y medios sociales, especialmente en Facebook, que la oposición al Gobierno utilizó para hacer correr la voz de los puntos de encuentro. Pero era difícil prever cuánta gente se atrevería realmente a salir a la calle teniendo en cuenta que las manifestaciones en el país no suelen pasar de unos cientos. Según Zeinab Samir el 23 de enero en Twitter:

Sinceramente, no sé qué puede pasar ese día. No estoy segura de si quienes llaman en Facebook a salir a la calle se manifestarán realmente, ni si tiene sentido llamarlo Revolución. Las revoluciones no suelen fijarse con un calendario.

La convocatoria tuvo éxito y el Gobierno la ha reprimido con la dureza  que lo caracteriza. De momento tres personas han muerto durante las protestas, entre ellos Soliman Saber Aly and Mostafa Ragab Abdel Fattah, y hay cientos de heridos y detenidos por todo el país. Ha publicado la lista el Frente de Defensa de los Manifestantes Egipcios, que está haciendo una gran cobertura de las manifestaciones, compartiendo noticias, fotos y vídeos que envían los manifestantes, como este publicado por el activista egipcio Ramy Raoof.

¿Efecto Túnez?

Sin duda Túnez ha influido a la hora de animar a los egipcios a unirse por un cambio que la mayoría deseaba y pocos se atrevían a reclamar abiertamente. Por todo el país se veían ayer banderas tunecinas y se oía gritar “Túnez, Túnez” a los manifestantes. A los egipcios les sobran, igual que a los tunecinos, los motivos para querer ver caer el gobierno de Hosni Mubarak, que se perpetúa en el poder desde 1981.

De una población de 80 millones, el 41 por ciento de los egipcios vive por debajo del umbral de la pobreza, según las Naciones Unidas. A la pobreza y el desempleo se suman la corrupción y la represión de las autoridades contra cualquier forma de oposición. También el descontento con el apoyo de su Gobierno a Israel y a la ocupación de Palestina.

Pero hay diferencias respecto a Túnez. Los egipcios no tienen el apoyo que demostró el Ejército tunecino a su pueblo, ya que Egipto es un estado militarizado y las autoridades de Túnez sólo contaban con el respaldo de la Policía.

Los egipcios tampoco tienen fácil el apoyo de los países occidentales. Teniendo en cuenta los lazos políticos y económicos con Egipto, la dureza con que Mubarak reprime desde hace años la oposición islamista al Gobierno y su apoyo a Israel en el bloqueo a los palestinos, no parece que Estados Unidos y el resto de países occidentales vayan a retirar su respaldo a uno de sus principales aliados en la región. Lo dejaba claro Hillary Clinton, afirmando que “el Gobierno egipcio se mantiene estable a pesar de las protestas”. A pesar de esa estabilidad que menciona Clinton, la familia de Mubarak ponía anoche rumbo a Londres.

Consciente de los fuertes vínculos con Occidente, el Gobierno de Mubarak trata ya de vincular las protestas a la resistencia islamista. Sin embargo la participación islamista ha sido minoritaria en las manifestaciones que han recorrido el país. Han sido protestas de egipcios de todas las edades, hombres y mujeres, de distintas confesiones y de distintos estratos sociales.

Enfrentamientos con la Policía. Fuente: Oraby

Sus voces se oyen en las calles de todo el país y también a través de Internet, del que los egipcios están haciendo un gran uso, a pesar de los intentos del Gobierno de bloquear el acceso. La red social Twitter, que está siendo una gran fuente de actualización sobre lo que sucede en el país (etiquetas #Egipto, #Egypt y #Jan25), estaba inaccesible ayer desde Egipto, que también bloqueó otros canales y plataformas, como Youtube y el canal de emisión en directo Bambuser, aunque la mayoría de internautas egipcios están acostumbrados a sortear estos obstáculos utilizando intermediarios. También se ha denunciado la desaparición de conocidos blogueros y activistas, en un país que se encuentra entre los “principales enemigos de Internet”, según la organización Reporteros sin Fronteras.

EL Frente de Defensa de los Manifestantes Egipcios compartía también ayer este mapa, en el que se pueden ver el uso que está haciendo de las herramientas digitales para comunicarse con los detenidos y entre los propios activistas:

Son muchos los que quieren un cambio y, por primera vez en 30 años de Gobierno,  se atreven a pedirlo públicamente. Traduzco del árabe el comunicado que se leyó ayer en la Plaza de Tahrir (Liberación), en El Cairo:

El pueblo de Egipto quiere la caída del Gobierno

Estamos unidos hoy en la Plaza de la Liberación de El Cairo contra la opresión y la tiranía, un levantamiento que es la expresión de la voluntad de un pueblo fuerte que sufre desde hace 30 años la opresión y la pobreza bajo el Gobierno de Mubarak y el resto de ladrones del Partido Nacional.

Hoy los egipcios han decidido levantarse para defender su libertad y acabar con el autoritarismo.

Qué pide el pueblo en su llamada de hoy:

1. La inmediata salida de Mubarak del Gobierno

2. La caída del Ministerio de Ahmad Nazif

3. La disolución del falso Parlamento

4. La formación de un Gobierno nacional

Continuaremos las protestas hasta que se escuchen nuestras demandas y llamamos a todo el pueblo de Egipto, a los sindicatos y partidos de todo el país a sumarse a las manifestaciones hasta que se cumplan estas demandas. Continuaremos las protestas, sentadas y manifestaciones hasta que caiga el Gobierno. Que viva la lucha del pueblo egipcio.