Alianzas

Un cibercafé iraní (AP)

En el contexto del uso ciudadano de las herramientas digitales para organizarse y difundir contenidos en contextos represivos, los iraníes han estado entre los pioneros en la región. En 2009, tras unas elecciones cuestionables,  miles de ciudadanos de Irán tomaron las calles y la Red para pedir reformas democráticas en el país, generando y compartiendo imágenes y noticias que dieron la vuelta al mundo. Las autoridades han recrudecido desde entonces la persecución de la actividad de los usuarios online. La última iniciativa es la creación de una Internet iraní.

El Ministro de Comunicaciones de Irán, Resza Taqipour, anunció el 4 de julio a través de la agencia de comunicaciones IRNA una nueva Red propia que se pondrá en marcha en agosto a una velocidad inicial de ocho megas que irá gradualmente aumentando hasta los veinte. Estará disponible sólo para algunos usuarios durante la fase de prueba y más adelante se facilitará a todos los ciudadanos. El proyecto incluye un motor de búsqueda alternativo: Ya Haq, que busca desplazar a los conocidos Google y Yahoo. “Ya Haq”, que se lanzará en 2012, tiene claras reminiscencias religiosas (“Haq” es uno de los 99 nombres de Dios en el Islam), pero es también un guiño a Yahoo.

Las autoridades han hecho especial hincapié en las ventajas que supondrá para los usuarios una red nacional en cuanto el aumento de la velocidad y la reducción en el pago de tarifas. También en la independencia que ganará Irán disponiendo de su propia Internet. Pero no hace falta escarbar mucho bajo el paraguas de los supuestos beneficios para identificar un nuevo intento de aumentar el control sobre los ciudadanos y del derecho a la libertad de expresión en uno de los países más sofisticados en el ámbito de la censura online.

Este control tiene dos frentes bien definidos: la protección de la moral religiosa, mediante la censura de contenidos críticos contra las instituciones religiosas y la lucha contra el acceso a contenidos pornográficos, y la persecución de cualquier forma de oposición política o críticas al régimen. Se manifiesta en la tradición de bloqueo de páginas web de la oposición, periódicos occidentales y redes sociales como Facebook y Twitter. Estos contenidos serán mucho más fáciles de controlar con una red propia, que permitirá el acceso sólo a páginas institucionales y otras previamente aprobadas por las autoridades.

Mientras Irán trabaja en esta iniciativa, que acercará a los iraníes a una mayor cantidad de contenidos locales previamente seleccionados, continúa la represión contra los ciudadanos en la Red. Un año después de la detención de siete  blogueros, estudiantes de entre 19 y 28 años, Reporteros sin Fronteras llama de nuevo por su liberación, ya que su situación es de riesgo extremo. Los siete han sido acusados de “blasfemia y de atentar contra lo sagrado”, han recibido penas de azotes y cárcel y han sufrido torturas que les han dejado graves secuelas físicas y psicológicas.

En pleno auge de las movilizaciones en la región de Oriente Medio y Norte de África, que han permitido que contenidos de contextos represivos saliesen por primera vez hacia el exterior y fuesen compartidos por ciudadanos de todo el mundo, los gobiernos redoblan sus esfuerzos en aislar a sus ciudadanos. Irán, el primer país de mayoría islámica en conectarse a Internet a principios de los 90, es también pionero en el control y la represión de los ciudadanos a través de los nuevos canales.


El mapa de la Cibercensura. Imagen de Reporteros sin Fronteras

El premio que entrega Reporteros sin Fronteras al mejor Netizen (ciudadano de la Red), tiene este año más sentido que nunca. Durante los últimos meses hemos vivido de cerca, en gran parte gracias a Internet y las herramientas digitales, el estallido de años de tensiones e injusticias acumuladas en países de la región de Oriente Medio y Norte de África, de donde proceden varios de los nominados de este año al 2011 Netizen Prize.

Nawaat es el ganador de este año. Se premia así el trabajo de este blog tunecino colectivo e independiente que ha jugado un importante papel en la cobertura de las reinvidincaciones ciudadanas desde 2004 y también durante las recientes movilizaciones en el país. Se premia por extensión a toda una generación de tunecinos que ha liderado una propuesta de cambio que ha inspirado a los ciudadanos de los países vecinos. Uno de los proyectos de Nawaat, Tunileaks, recopila y analiza los cables de Wikileaks relativos a Túnez.

La lista de finalistas incluye a otros referentes de la defensa de la libertad de expresión en sus países:

  • Ali Abdulemam, que fue liberado hace unas semanas tras meses detenido por las autoridades de Bahrein por expresar sus opiniones a través del foro Bahrein Online, la página más visitada del país
  • Chiranuch Premchaiporn, conocida como Jiew, editora de Prachatai, una página web tailandesa de noticias alternativas. Se enfrenta a 70 años de prisión en Tailandia
  • Tan Zuoren, bloguero chino de 64Tianwang, un blog de derechos humanos, que ha sido condenado a cinco años de cárcel
  • Pham Minh Hoang, bloguero franco-vietnamita y profesor en el Instituto de Tecnología de Ho Chi Minh, detenido desde 2010
  • Natalia Radzina, periodista de Charter 97, página web de noticias que cubre casos de arrestos, ataques físicos y acoso contra periodistas y activistas de derechos humanos. Lleva detenida desde diciembre

World Day Against Cyber-Censorship

Y si esta lista de “netizens” ganadores y finalistas supone un reconocimiento a la defensa de la libertad de expresión a través de Internet, en la otra cara de la moneda se encuentra la lista de Enemigos de Internet, que publica también anualmente Reporteros sin Fronteras, coincidiendo con el Día Mundial contra la Censura, que  busca concienciar sobre la necesidad de apoyar una Internet libre y sin restricciones, accesible para todos:

La lista de los Estados donde más se reprime a los usuarios de Internet incluye una división entre los países abiertamente hostiles a Internet y otros que ejercen una fuerte vigilancia sobre los usuarios:

El Informe incluye datos verdaderamente alarmantes:

Uno de cada tres usuarios de Internet no tiene acceso a una conexión de Internet sin restricciones

Alrededor de 60 países censuran en Internet o acosan a los “netizens” (ciudadanos en la Red) en diferentes grados

Al menos 119 personas se encuentran en prisión por usar Internet por expresar libremente sus opiniones

Internet ha jugado un papel muy importante en la organización y comunicación de las movilizaciones en países como Egipto o Túnez, pero esto no ha frenado los intentos de control de los gobiernos. Al contrario, estos redoblan sus esfuerzos para manipular y eliminar contenido crítico que cuestione sus políticas. Son muchos los espacios que se abren a nuevas formas de expresión y de comunicación, pero también cada vez mayores los riesgos y la necesidad de apoyar la libertad de expresión, dentro y fuera de Internet.


El próximo 5 de abril charlaremos con Sami Ben Gharbia, uno de los fundadores de Nawaat, y otros blogueros y activistas especializados en el uso de Internet y los medios sociales para reclamar y promover reformas en la región de Oriente Medio y Norte de África. Será en las conferencias Internet and 21st Century Revolutions que organiza AERCO (Asociación Española de Responsables de Comunidades Online) con la colaboración de La Casa Encendida.