Alianzas

Las movilizaciones que sacuden la región de Oriente Medio y Norte de África desde finales de 2010 parecen haberse asentado también en Arabia Saudí. En un país en que la discriminación de la mitad de la población está institucionalizada, las mujeres lideran las recientes manifestaciones universitarias a las que se suman también sus compañeros y, paso a paso, distintos agentes de la sociedad saudí.

Las mujeres y el camino hacia la revolución

El 6 de marzo cientos de estudiantes de la facultad de Artes en la Universidad del Rey Khaled en Abha, al sur de Arabia Saudí, se manifestaron para reinvindicar mejoras en las condiciones del entorno universitario, que aparecía cubierto de basura en fotos publicadas en la prensa local. Según el diario Al-Watan, durante el segundo día de protestas fuerzas de seguridad entraron al campus y golpearon a decenas de manifestantes, dejando heridas a 53 de ellas. Este vídeo muestra a las estudiantes gritando durante la protesta:

Las manifestantes pedían la dimisión de Abdullah Al Rashid, máximo responsable de la Universidad, a quien culpan de la corrupción y el deterioro que ha sufrido la Universidad en la última década. Parece un gesto pequeño pero este cuestionamiento de la autoridad implica mucho más viniendo de un grupo de mujeres, que tienen restringida la participación en la mayor parte de la vida pública de su país.

En los últimos meses las mujeres saudíes, que continúan subordinadas a los hombres de acuerdo al Derecho de Familia, han dado pasos que hasta hace poco resultaban impensables. Desde que en 2008 la escritoria y activista Wajeha al-Huwaider decidió desafiar la prohibición de conducir durante el Día Internacional de la Mujer, otras activistas se han unido a la protesta contra una prohibición que no se da en ningún otro país del mundo. En mayo de 2011, la propia Wajeha acompañó a la activista por los derechos humanos
Manal Al-Sharif mientras ambas se grababan conduciendo y comentando ejemplos de la necesidad de conducir para ser autosuficientes. Manal fue detenida por conducir e incitar a otras a hacerlo. Fue liberada poco después, tras una enorme campaña de presión interna y externa, mientras decenas de mujeres saudíes se sumaban a la iniciativa y salían a conducir en solidaridad con ella.

La persecución de las activistas ha sido mucho menor que la que sufrieron quienes desafiaron la prohibición en 1990, cuando decenas de mujeres fueron despedidas de sus trabajos y sufrieron saqueos en sus casas como castigo. El régimen saudí parece dispuesto a hacer ciertas concesiones. En septiembre aprobó un decreto que permite a las mujeres participar en las elecciones municipales. Varias universidades del país han anunciado que abrirán a las mujeres carreras universitarias hasta ahora sólo accesibles para los hombres, como Derecho e Ingeniería.

¿Serán suficientes las concesiones para acallar las protestas?

No parece que estos logros vayan a detener las reivindicaciones ciudadanas, a las que se suman hombres y mujeres en un contexto de represión de la libertad de expresión y de injusticias institucionalizadas. Según explicó a Periodismo Humano Ahmed Al-Omran, periodista de NPR, “es prematuro hablar de revolución en Arabia Saudí, pero las últimas protestas son realmente significativas y sin duda se enmarcan en el contexto de la Primavera Árabe.”

Pocos días después de las protestas de las estudiantes de Rey Khaled, alumnos del campus masculino salieron a reclamar la dimisión del responsable de la Universidad. Aunque el Príncipe había advertido que no toleraría “ninguna alteración de la seguridad”, el gobernador de Assir cedió a la presión el sábado y se dirigió a los estudiantes ofreciéndoles reunirse con 20 de ellos. Este vídeo muestra a los estudiantes cantando el himno de Arabia Saudí durante la protesta:

El régimen saudí no puede permitirse que las movilizaciones vayan a más. Desde el comienzo de la Primavera Árabe, las autoridades han reforzado el control de cualquier forma de oposición interna, temiendo que sus ciudadanos se reconozcan en las reivindicaciones de libertad, igualdad y justicia por las que los pueblos árabes se manifiestan. Y aunque el contexto económico y social es distinto con respecto al de sociedades como la egipcia o la siria, no parece que vaya a resultar fácil frenar el proceso de reivindicaciones ciudadanas que comienza a calar también en Arabia Saudí.

El activista Mohamed al-Bajadi, miembro de la Asociación Saudí de Derechos Civiles y Políticos, lleva desde el 22 de febrero en huelga de hambre, en protesta por haber sufrido una detención arbitraria. Según la Asociación, Bajadi fue detenido tras revelar que las autoridades saudíes habían torturado a un ciudadano yemení, Sultan Abdo al-Duais. Decenas de ciudadanos se han solidarizado con Bajadi y planean una huelga de hambre simbólica entre el jueves y el viernes.

Los saudíes reivindican justicia, igualdad de derechos, libertad de expresión. No piden la caída del régimen pero tampoco la pedían ciudadanos de algunos de los países de Oriente Medio al comienzo de las movilizaciones. En los próximos meses veremos cuál es la capacidad del régimen saudí de satisfacer esas demandas en un contexto de revoluciones que no cesan y reflejan la necesidad de cambios profundos en la región.


Decenas de miles de personas se reunieron ayer en Tahrir para celebrar un año de la revolución egipcia. Las movilizaciones ciudadanas que llevaron a la dimisión de Mubarak continúan hoy contra el ejército, que ha ocupado el poder y gobierna del mismo modo totalitario contra el que los egipcios se levantaron. Tahrir se ha convertido en algo más que el símbolo de la revolución egipcia y es hoy el punto donde las revoluciones del resto del mundo confluyen. Sirios, yemeníes, bahreiníes y otros ciudadanos de la región expresan allí sus reivindicaciones, las mismas para todos: justicia, libertad y dignidad. La conexión es especialmente palpable en el caso de Siria, cuyos ciudadanos se enfrentan a una brutalidad sin precedentes.

En esta vista aérea de plaza Tahrir el 25 de enero se distinguen dos enormes banderas: la egipcia y la siria.

Fuente de la imagen: Kalnaga

La conexión entre la revolución egipcia y la siria está muy presente en las narraciones de las protestas. Mientras los egipcios luchan por que el cambio que demandan desde hace un año se traduzca en un verdadero respeto a los derechos humanos y a la soberanía popular, los sirios se enfrentan a un régimen que se aferra al poder a través del asesinato, las detenciones y torturas de manifestantes. En ambos casos es difícil imaginar una vuelta atrás en un contexto en el que la barrera del miedo y del silencio se han roto.

Medios egipcios como Almasry Alyoum se hacían eco de la presencia de la revolución siria en el aniversario de la caída de Mubarak, una conexión que estaba especialmente presente a través de Twitter:

Ahmad Al-Omran: Todos los ojos en Tahrir hoy, pero las cosas no mejoran en Siria. 25 asesinados hoy.

Maisa Akbik: Debería felicitar a los Egipcios en su primer aniversario de la revolución, pero la sangre en mi país, #Siria, cubría mis ojos

Hanna Allam: A la salida de Tahrir, un stand dedicado a #Siria, con muchas banderas y gente cantando “Abajo Bashar”

Según el activista sirio Rami Jarrah (antes conocido como Alexander Page), que se vio obligado a huir de su país y ahora reside en El Cairo, “hay una enorme solidaridad en Egipto. Eso hace que los sirios, los bahreiníes, y todos los ciudadanos que sufrimos injusticia y represión en nuestros países nos sintamos allí como en casa. Hay un stand informativo sobre Siria en la plaza y está siempre lleno de gente que acude a mostrar su apoyo. La sensibilidad y la conciencia ciudadana están a flor de piel en este punto del mundo.”

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Ver:

Crónicas de Siria


Rayess Bek en la Campus Party Milenio, en Granada. 15 de octubre de 2011

Rayess Bek, el rapero más veterano de Líbano, no se viste, ni habla, ni se mueve como un rapero. Se desmarca de las poses con las que se asocia tradicionalmente el hip-hop. Hace unos meses, en el reportaje  “El duro oficio de rapear en árabe” habló para Periodismo Humano sobre las dificultades de este género musical en Oriente Medio. Durante su visita a Granada para el evento Campus Party Milenio hablamos con él sobre este año de revueltas en la región y su implicación en las movilizaciones en su país a través de su música. Su último proyecto: recoger y remezclar el sonido de la revolución.

Pregunta: ¿Continúa existiendo la censura en Líbano?

R.B: Sí, claro que existe. Se puede decir que hay tres tipos de censura: la gubernamental, en la que el gobierno te impone lo que puedes o no puedes hacer. La gestiona el Ejército, controlado por el régimen sirio hasta 2005, que decidía qué tipo de arte estaba permitido o no en teatros, cines, música. Luego está la censura social, que es muy difícil de definir porque no sabes quién te censura,  suele estar basada en religión o tradición. Finalmente la autocensura, que es la que mejor funciona. Uno se calla sin que nadie se lo haya pedido explícitamente, por miedo.

P: ¿Cómo te ha afectado esto a ti? ¿Qué es lo que más molesta de tu trabajo?

R.B: Las canciones que compongo tratan sobre la corrupción en Líbano, que llega a unos extremos que cuesta imaginarse desde otros sitios y que ha hecho que estallen también aquí movilizaciones contra el régimen y contra este sistema sectario característico de mi país. Por darte un ejemplo, tenemos la peor conexión de Internet, unos 256 K es lo normal para nosotros, y 1 Mega cuesta 200 dólares al mes. La empresa Telecom Ogero, gracias a su relación con los altos cargos del gobierno, monopoliza Internet, los móviles son de los más caros del mundo, los mensajes también.  A pesar de que el país se define como capitalista. Es un capitalismo totalitario, tenemos lo peor del capitalismo y lo peor del comunismo.

Otro ejemplo de la corrupción en el país: En 2006, por ejemplo,  recibíamos ayuda humanitaria internacional, botellas de agua y otros productos que se enviaban para repartirlos entre la población del sur, la más afectada por los ataques israelíes. Estas botellas terminaban vendiéndose en los supermercados y esa gente que las necesitaba nunca las recibía. Las veíamos a la venta en las tiendas, con la etiqueta de “ayuda humanitaria” y la gente las compraba, como si eso fuese normal. Evidentemente que yo hable de estas cosas molesta al Gobierno, así que censuraban mis discos.  Me decían que lo hacían por mí, porque alguien se podía sentir ofendido por mis canciones e intentar hacerme daño.

“La Min?” (¿A quién?) es una de sus canciones que más ha molestado al régimen libanés. Rayess Bek admite que es especialmente agresiva contra la corrupción y el sectarismo:

¿Queréis hablar de democracia? Hablemos mejor de la dictadura de la electricidad y el gas / Alimentando el sectarismo, entre musulmanes y cristianos, encaminándonos de nuevo a una guerra civil / País plagado de hambre, armas y milicias. / ¿A quién mentís? ¿Para quién actuáis? ¿A quién vendéis sueños? /Divididos entre Siria y Estados Unidos, ninguno tiene un programa para el pueblo libanés.

P: ¿Te ha ayudado Internet a sortear la censura?

R.B: Desde luego. Los músicos ya no dependemos como antes de los intermediarios. Puedes compartir tu trabajo en Youtube, en tu servidor…  Claro que el gobierno te puede acosar o perseguir, y no sólo el gobierno. Hay profesionales asesinados continuamente en Líbano, y lo peor es que uno no llega a saber por quién. Mi amigo periodista Samir Kassir, por ejemplo, fue asesinado en un atentado en 2005, sin que nadie haya rendido nunca cuentas por su muerte. Así que siempre está el miedo a las repercusiones de lo que uno hace. Pero desde luego los gobiernos ya no tienen tan fácil controlar nuestro trabajo. Pueden intentar eliminar tu vídeo pero otra gente ya lo ha remezclado y está por todas partes. La remezcla es la mejor forma de proteger las obras y garantizar que nadie pueda acabar con ellas.

P: ¿Cuál ha sido tu implicación en las movilizaciones que han sacudido la región este año?

R.B: He tratado de estar en la calle, como uno más, en contacto con la gente. No basta con escribir o componer desde el sofá, para participar de esos cambios sociales hay que estar en la calle, así que participé en muchas manifestaciones en Beirut. Y al estar allí me di cuenta de que la música que escuchábamos no era la más adecuada para estos momentos históricos que estamos viviendo. Escuchábamos a cantantes como Feiruz, Julia Butross, que son buenos músicos pero reflejo de otra época que recuerda a la guerra civil, y sentí que necesitábamos otra banda sonora. Así que se me ocurrió grabar los lemas que gritaba la gente en la calle, algunos muy específicos de Líbano, como “La gente quiere la caída del sistema sectario”, remezclarlos y regalar las canciones. A la gente le encantó. Lo he hecho en otros países árabes también, y hoy quiero hacerlo en la manifestación del 15 de octubre en Granada. Mi idea es grabar el sonido de la revolución, de la calle, y remezclarlo para contribuir a la banda sonora de estos cambios históricos.

“Thawra” (El sonido de la revolución)


Cristianos ortodoxos durante el rezo de Pascua en Siria, abril de 2009. Imagen AP

Desde que estalló en marzo la revolución siria contra la dictadura que gobierna el país desde hace 40 años,  entre 4000 y 6000 personas han muerto, según distintas fuentes. A pesar de la violencia institucionalizada contra manifestantes pacíficos, se mantienen algunas voces de apoyo al régimen como el menor de los males ante la inestabilidad de la región, tanto fuera como dentro de sus fronteras. La amenaza islamista que el Gobierno proclama y la protección de las minorías son algunos de los argumentos con los que el régimen sirio trata de legitimarse en el poder. Periodismo Humano ha hablado con una mujer siria, miembro de la comunidad cristiana de Alepo, sobre el papel de esta comunidad en las revueltas y su incertidumbre ante el futuro. Por su seguridad mantendremos su identidad en el anonimato.

Pregunta: ¿Ha participado la comunidad cristiana activamente en las revueltas?

S.H: Muchos cristianos sí. Muchos se han solidarizado con la idea generalizada de que vivimos en un contexto de represión e injusticia que nos afecta a todos. Hay declaraciones como el “Comunicado de los sirios libres de la comunidad cristiana sobre la Revolución Siria” que apoyan el derecho de todos los sirios a vivir en libertad.

Incluimos la traducción de dos párrafos del comunicado al que S. H. hace mención:

“1. Dado que la religión cristiana es una religión de amor, justicia e igualdad, los cristianos de Siria somos uno con nuestros hermanos musulmanes y no podemos dejar de sumarnos a las movilizaciones pacíficas por la igualdad y la justicia y contra la opresión que nos afecta a todos.

4. Hace miles de años que hay cristianos viviendo en esta tierra y han vivido en hermandad y armonía. No han necesitado de un individuo o grupo de población que les proteja del resto de comunidades ni ha estado su presencia en esta querida tierra vinculada a la presencia de un individuo o grupo que la gobierne.”

Puede leerse el comunicado completo (en árabe) aquí.

P: Pero hay también cristianos que apoyan al régimen. Se ha visto al Gobierno reunirse con distintos representantes de las Iglesias del país…

S. H: Sí, llevan un tiempo reuniéndose con cuanta Iglesia hay en Siria. Iglesias que jamás han tenido ninguna visibilidad ahora están en todos los canales oficiales, no hay día que no salga alguna en la televisión. Es una imagen que interesa al régimen, para mostrar que tiende la mano a los cristianos, a las minorías, ante la amenaza islamista en la que tanto insisten.

P: ¿Tienen miedo los cristianos, o al menos parte de la comunidad, de lo que pueda venir después de los Assad?

S.H: Claro que hay miedo. ¿Quién no tiene miedo en Siria? Además vemos la situación de los cristianos en los países de la región: el desastre de Irak, las amenazas a nuestra comunidad en Egipto, en Líbano… Pero esas amenazas son producto de las dictaduras, de la falta de libertad, de las invasiones extranjeras y el sectarismo que han provocado… y no algo inherente a la convivencia en los países árabes. Temer a un futuro que es incierto para todos y aferrarse a una dictadura es como tener terror a un fantasma que uno se imagina debajo de su cama y que le lleva, al final, a tirarse por la ventana con tal de huir de él. Apoyar la dictadura es tirarse por la ventana.

P: ¿Pero es cierto que la comunidad cristiana disfruta de igualdad de derechos en Siria?

S.H: Disfrutamos de igualdad de derechos en gran medida. Pero agradecer eso es absurdo porque uno debería considerarlo lo esperable, y desde luego luchar por mantenerlo pero no estancarse en esa postura de agradecimiento eterno a quien nos ofrece derechos que en realidad nos pertenecen, como si fuesen un regalo que alguien puede arrebatarnos a su antojo. Hay muchos cristianos que tienen esa autopercepción de estar disfrutando un regalo que se les puede arrebatar, y esa autopercepción es un peligro porque bloquea cualquier cambio necesario. Es por eso que los representantes de las Iglesias sirias no se han pronunciado públicamente contra el régimen,  porque no se ven como ciudadanos sirios de pleno de derecho. Agradecen que se les deje respirar. Pero el miedo no es justificación para mantener una dictadura.

P: Hay un discurso, que promueven algunos medios de comunicación, que justifica la dictadura en Siria como el menor de los males. ¿Qué te parece esta postura?

S.H: Me gustaría pedir a los medios de comunicación, y a los de los países occidentales en concreto, que no alimenten ese tipo de discurso. La dictadura, todas las dictaduras, no traen más que injusticias, terror y radicalismo.


Alaa Abd El Fattah, en el Encuentro de Blogueros Árabes. Túnez, 5 de octubre de 2011

Alaa Abd El Fattah es uno de los blogueros más reconocidos de Egipto. Desarrollador de software y activista por los derechos humanos, trabaja desde hace años en la lucha por la libertad y la justicia en su país, por lo que ha sido detenido en varias ocasiones. Ha sido clave en la organización y difusión de las movilizaciones que terminaron con la caída de Mubarak y continúa implicado en la transición hacia un proceso democrático. Su blog Manalaa, que gestiona con su mujer, Manal Hassan, también desarrolladora y fundadora del grupo de Usuarios de Linux egipcios, ha sido premiado por Reporteros sin Fronteras. Charlamos con él durante el Tercer Encuentro Anual de Blogueros Árabes, que este año se celebró en Túnez, sobre el papel de los blogueros durante la Revolución y en el proceso al que ahora se enfrentan los egipcios.

Pregunta: ¿Qué actividad desarrollaron los blogueros egipcios durante la Revolución?

A.A: La juventud urbana es una fuerza muy vinculada a Internet. No es exactamente lo que llamamos clase media, es un grupo más amplio que incluye a cualquiera con un mínimo acceso a cierto nivel de educación. Durante la revolución los blogueros hicieron un gran trabajo en dar voz a estratos sociales que no tienen tanta capacidad de expresar sus propuestas, como los sindicatos. Funcionaron, y siguen funcionando, como portavoces de otras fuerzas sociales, víctimas de la represión. También en la organización de las protestas y en empujar a la gente a salir a la calle.

P: ¿Y ahora? ¿En el proceso hacia una transición democrática?

A.A: Son clave en la llamada a una huelga general contra los salarios mínimos. De hecho esta fue la primera petición cuando los egipcios salieron a la calle, lo que luego se convirtió en “el pueblo quiere la caída del régimen”. Desde antes de la revolución los blogs y el activismo a través de plataformas sociales como Facebook juega un papel en la unión de fuerzas,  y lo siguen haciendo, como forma de expresión de las preocupaciones de grupos y personas de los que nadie más se hace eco, contrarrestando narrativas de los medios tradicionales y organizando  iniciativas como las manifestaciones del colectivo de profesores.

P: ¿Se han incoporado los blogueros, al igual que en Túnez, al proceso electoral? Hoy hemos visto que hay varios reconocidos blogueros tunecinos candidatos a las próximas elecciones.

A.A: No sucede esto en Egipto, quizás porque nuestra sociedad es muy escéptica hacia las estructuras políticas tradicionales, creo que mucho más que en Túnez. Los últimos 15 años se gobernó Egipto como si estuviese controlado por un grupo de gangsters. Dejó de invertirse en cualquier cosa que beneficiase a los ciudadanos. Nadie participaba de las decisiones en el país, y mucho menos los jóvenes. Al margen del Estado surgían soluciones, redes de solidaridad, economía informal… una sociedad viva que el Estado intentaba atacar, su identidad, valores, su historia.

P: La represión era muy fuerte en Egipto, tanto en la calle como a través de los canales digitales. ¿Qué precauciones tomasteis los activistas?

A.A: Podríamos hablar de herramientas y formas de protección, pero lo cierto es que, llegado un punto, los egipcios dejamos de tomar precauciones. Empezamos a hablar y organizarnos en abierto, y cada vez más gente se unía. Y ahí fue cuando triunfó la revolución.


Banner que promociona el 20 de enero como Día de los blogs contra el acoso sexual y la violencia de género en Egipto

“Bloguea contra el acoso sexual”: es el nombre de la iniciativa que ha animado a cientos de blogueros de todo el mundo a publicar el 20 de junio una entrada o comentario para sensibilizar sobre el acoso sexual contra las mujeres. La iniciativa surgió en Egipto pero se han ido sumando blogueros del resto de la región de Oriente Medio y Norte de África y de otros países, convirtiéndose en una iniciativa internacional de blogueros contra el acoso sexual.

Desde Egipto se busca llamar la atención a unas prácticas que supuestamente desaparecieron durante los 18 días de levantamiento popular. Según Mona Ezzat, de la Fundación para la Nueva Mujer, estos días unieron a los egipcios, ellos y ellas, en torno a un objetivo común que hizo que se trascendiese el acoso sexual y toda la energía se concentrase contra el régimen. Pero esa ausencia de comentarios, gestos o agresiones sexuales no se mantuvo más allá de esos momentos.

Aunque el presidente Hosni Mubarak, que mantuvo un régimen represivo durante décadas, renunció a su cargo el 11 de febrero por presión popular,  con él no acabaron las injusticias de un sistema en el que la corrupción y los abusos están institucionalizados. Esto incluye las prácticas de acoso sexual, que van desde las agresiones sexuales por parte de militares como forma de presión social contra el disenso hasta otros menores como comentarios, gestos o invasión de la intimidad. Un reportaje de AlMasry Ayoum explica cómo las prácticas de acoso sexual apenas se daban hace unas décadas y han ido creciendo con la institucionalización de la represión política y el auge del extremismo religioso.

La iniciativa “Blogea contra el acoso sexual” busca recuperar el espíritu de los momentos álgidos de la revolución egipcia y promover la lucha contra esos abusos. Según el activista egipcio Ramy Raoof, este tipo de iniciativas son importantes porque permiten que se hable públicamente y se pongan en común experiencias sobre aspectos que todavía son tabú en estas sociedades.

Poco después de que se anunciara el evento, activistas sirios, libaneses y sudaneses se sumaron a la iniciativa, anunciando su propia convocatoria, escribiendo sobre el tema en sus blogs y compartiendo las entradas a través de medios como Twitter, con la etiqueta #endSH y de la página del evento en Facebook, que acumula cientos de entradas. Compartimos un fragmento de la entrada de la bloguera Nahed Eltantawy:

Hoy quiero transformar mi pasividad en acción. Quiero unirme a las millones de egipcias que desean acabar de una vez con estas humillaciones. Para ello me dirijo a: las mujeres egipcias, los hombres egipcios, el gobierno y las instituciones religiosas. Es hora de unirnos para acabar con esta plaga que se ha convertido en parte de la vida cotidiana en Egipto.

Aquí se puede leer una lista que recoge más de 100 entradas en blogs durante el 20 de junio. En twitter se han compartido miles de mensajes como este:

ghazalairshad Quiero el derecho a caminar tranquila por donde quiera, ya sea con hijab o sin él. #endSH #Egypt @harassmap

saramsalem El acoso sexual no se da porque los hombres tienen una tendencia biológica a acosar o oprimir a las mujeres. Es una construcción social – patriarcado #EndSH

Algunos usuarios expresaban apoyo a la causa pero no al planteamiento de la iniciativa:

MAswad Tengo que confesar que no me ha convencido el evento #endsh de ayer. Creo en la causa pero quizás con otro acercamiento.

No es una iniciativa aislada. En agosto de 2010 se creó, también en Egipto, un Mapa de Acoso Sexual para recoger las denuncias enviadas a través de mensaje de texto. Se muestran por punto geográfico y divididas en categorías que van desde las llamadas, seguimiento, comentarios y exhibicionismo hasta casos de violación.  La página del mapa recopila también noticias publicadas en prensa, menciones en redes sociales y el listado de denuncias enviadas por las usuarias del servicio, clasificadas en verificadas y no verificadas.

El mapa tiene, de momento, 410 denuncias. No son muchas después de 10 meses, probablemente porque muchas mujeres prefieren no compartir públicamente estas situaciones y porque, como explica Engy Ghozlan, uno de los creadores de la página,  “nuestro trabajo es online y eso hace que no llegue a gran parte de la sociedad”. Para llegar al resto de la sociedad se han organizado mesas redondas y encuentros como el que pone en marcha la organización feminista egipcia Nazra junto con HarassMap: “Lo que no se ha dicho”, en el que se plantea cómo dar continuidad a la lucha contra el acoso sexual y la violencia de género.

Capítulo de la primera campaña contra el acoso sexual que se realizó en Líbano a través de Indyact y que te contamos en periodismohumano.

Imagen de previsualización de YouTube
.While sexual harassment largely happens to females in Egypt, HarassMap’s first quarter 2011 report shows that some males reported being subjected to sexual harassment.

Recently a new draft law has been proposed to the Supreme Council of the Armed Forces to criminalise such attacks. “The law is not enough, people need an ideological shift on the issue,” Ezzat told Ahram Online.

To take blogging into action, Nazra, an organisation for feminist studies in cooperation with HarassMap are organising a discussion table on Tuesday under the banner “What has not been said,” inviting bloggers and activists to discuss “What happens after the blogging and tweeting day against Sexual Harassment and Gender Violence in Egypt?”

Apparently, Egypt’s political revolution needs a social revolution to stop sexual harassment.

Here is the link to the event: https://www.facebook.com/event.php?eid=170454286351470

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Esta semana han visitado España 12 periodistas y blogueros tunecinos. Todos ellos han participado activamente en las movilizaciones en su país y han venido, invitados por la Fundación Carolina, a conocer de cerca la situación española. Durante su viaje visitaron la acampada de Sol en su último día, se reunieron con representantes políticos y charlaron con periodistas y blogueros españoles en el encuentro que organizó La Casa Encendida el 14 de junio. Me gustaría compartir aquí algunas de las ideas que se intercambiaron durante esta conversación.

Lo primero por lo que se interesaron los españoles fue por saber si los tunecinos encontraban paralelismos entre las movilizaciones en España y las que se vivieron en Túnez. Thameur Mekki, del Instituto de Prensa y Ciencias de la Información de Túnez, explicó que había paseado por Sol el domingo y que le había sorprendido encontrar tantos parecidos con lo que vivió en su país:

“En las formas de organización sobre el terreno. En cómo la gente limpiaba lo que se iba ensuciando, en el sistema de comisiones, en las edades de la gente… También en el modo en que se ha utilizado la Red para organizarse y compartir contenidos.”

Tamer nos devolvió la pregunta, quiso saber si los españoles opinábamos lo mismo: ¿Veíamos en Túnez una inspiración? Esta fue mi aportación:

Ha sido una inspiración saber que lo que parecía más inamovibles se podía cambiar. Que para cambiarlas no hace falta más que un grupo de personas decididas hacerlo, como hicieron los tunecinos y como hicieron los 40 primeros de Sol. Salvando las diferencias, que son muchas, entre regímenes represivos y estados democráticos, el ejemplo tunecino y el egipcio ayudaron a mucha gente a despertar y a cuestionar sus propios sistemas.

Olga Rodríguez, de Periodismo Humano, preguntó entonces por el factor económico y hasta qué punto había influido en las movilizaciones. Varios de los compañeros tunecinos explicaron el contexto económico: los desequilibrios entre las inversiones en la costa y el interior del país que se habían heredado de la época de Bourghiba y que habían aumentado con Ben Ali, la injusta distribución de la riqueza y las enormes brechas económicas, las prácticas mafiosas de la familia del regimen… Pero sobre todo, y en esto incidieron varios de los tunecinos:

“Lo realmente desencadenante de la revolución fue la reacción ante el desprecio. El desprecio que sentía ese sistema por su gente, a la que consideraba súbditos. El pueblo salió para reclamar su dignidad, para dejar de ser tratados como súbditos.”

En eso coincidieron los periodistas españoles que conocen la región. Trinidad Deiros, de Público, contó su experiencia en la cobertura de Túnez y lamentó que la reacción de la mayoría de los medios ante las movilizaciones hubiese sido lenta. Miguel Ángel Medina, de El País, añadió que también en España los medios tardaron en reaccionar a la hora de cubrir el movimiento 15M. “En el caso de Túnez no es sorprendente teniendo en cuenta que Ben Ali era el gran amigo de Europa”, fue la reacción tunecina, y la conversación derivó durante unos minutos hacia si las agendas políticas condicionan o no lo que los medios consideran noticia.

El moderador del encuentro, José Antonio Gallego, de AERCO, preguntó entonces por el papel de las mujeres en las reivindicaciones tunecinas y si las movilizaciones llevarían a una mayor igualdad… Y surgió la tensión que suele surgir en torno a este tema en este tipo de encuentros. El primero en reaccionar fue Yassin Ayari, ingeniero informático y uno de los activistas más reconocidos por su trabajo durante años antes de la caída de Ben Ali:

“La desigualdad entre hombres y mujeres en Túnez es una fantasía occidental. Hombres y mujeres hemos salido juntos a reclamar lo mismo frente a un régimen tirano.”

Esta reacción hizo que varios de los periodistas españoles, entre ellos Millán Berzosa,  de Ideas4All, pidiesen específicamente a las mujeres del encuentro que dijesen qué opinaban ellas. Lo hicieron, y coincidieron con Ayari:

Sabrine Mourou, periodista de El Fajr, ligado al movimiento islamista Ennahda, explicó cómo antes de la revolución no podía caminar tranquila en espacios públicos llevando el velo islámico, y que desde que cayó el gobierno existe libertad para llevarlo o no. Policías de Ben Ali llegaron a golpearla durante las protestas, y ella asegura que lo hicieron con más dureza en represalia por elegir llevar el velo. Eran los métodos de un régimen que se legitimaba a través de una represión de las manifestaciones religiosas islámicas que le hizo ganarse muchas amistades entre las potencias occidentales.

La conversación se enredó en torno a este tema. Quizás habría sido más útil identificar retos comunes, experiencias en la organización y comunicación de las movilizaciones y formas de trabajo para el futuro. Pero las reivindicaciones de las mujeres árabes interesan en los países occidentales y su mediatización cansa a los propios árabes. Según mi experiencia, tanto a ellos como a ellas. Más reacciones:

Miriam Dabi, de La Presse:

“Somos un equipo, somos activistas. Ni hombres ni mujeres, simplemente activistas.”

Narjes Torchani, de Radio Kalima:

“Salimos juntos a la calle porque todos éramos víctimas de la represión, no porque nuestros problemas como mujeres fuesen otros.”

Iyed Dahmani, de El Mawqif:

“Ben Ali instrumentalizó, y muy bien, esa obsesión occidental con la situación de la mujer en el mundo árabe para legitimarse y para aumentar la represión, sobre todo contra los islamistas.

Olga Rodríguez:

“Todos estamos a favor de la igualdad, pero demasiado a menudo se utiliza este tema para justificar ataques y neocolonialismos.”

Es cierto que, en cuestión de igualdad de derechos y oportunidades, la situación de las mujeres en Túnez es la mejor de toda la región y que no es comparable  con los graves abusos que sufren en países como Arabia Saudí, donde las mujeres tienen prohibido incluso conducir, aunque a menudo no se maticen las diferencias entre los distintos contextos de estos países. El régimen de Ben Ali supo instrumentalizar esa atención occidental a las reivindicaciones de las mujeres para legitimarse y justificar su represión de la población, y este es un tema delicado y sensible para los tunecinos, algo que todos pudimos entender mejor en el encuentro.

Terminamos proponiendo un grupo de trabajo en el que blogueros y periodistas tunecinos y españoles podamos seguir poniendo en común ideas y experiencias. Establecer vínculos entre sociedades civiles del norte y del sur del Mediterráneo podría ser muy útil para romper las barreras físicas y las imágenes mediatizadas que todos, en mayor o menor medida, tenemos de los otros. Encuentros como este ayudan a enfrentarnos a esas imágenes y cuestionarlas y ahora, con las herramientas que proporciona Internet, podemos seguir conociéndonos sin necesidad de intermediarios.

Estos fueron los asistentes al encuentro, que iremos recopilando también en una lista de Twitter:

  • Atrous Essia – As-Sabah
  • Chiara Cabrera – La Casa Encendida
  • Iyed Dahmani – El Mawqif
  • José Antonio Gallego – AERCO
  • Khaled Aouij – Tunivisions
  • Leila Nachawati  – Periodismo Humano
  • Marouan Zbidi – Attariq Aljadid
  • Miguel Ángel Medina – El País
  • Millán Berzosa- Ideas4all
  • Miriam Dabi – Radio Kalima
  • Narjes Torchani – La Presse
  • Olga Rodríguez – Periodismo Humano
  • Paloma Llaneza – Razona Legaltech
  • Sabrine Mourou – El Fajr
  • Sofiane Chourabi – Premio periodismo Omar Ourtilane
  • Thameur Mekki – Instituto de Prensa y Ciencias de la Información de Túnez
  • Trinidad Deiros – Público
  • Yassine Ayari – Ingeniero informático, activista contra la censura
  • Welid Naffati – Tekiano

La comisión de comunicación charla junto a la Puerta del Sol. Madrid, 19 de mayo. Imagen de Julio Albarrán

Los gobiernos represivos que han gobernado Oriente Medio y Norte de África durante décadas no son comparables a los de los países europeos, pero muchos de los desafíos y amenazas a las que se enfrentan los tunecinos, egipcios o libios son globales y afectan a las sociedades civiles en su conjunto. En medio de una fuerte crisis económica y con más de cien imputados por corrupción presentándose a las elecciones del 22 de mayo, los españoles han tomado los espacios públicos, en la calle y en Internet, en protesta ante un sistema político por el que muchos no se sienten representados.

La inspiración egipcia y tunecina no ha pasado desapercibida y los medios se han llenado de titulares como el de The Atlantic Wire del 18 de mayo: ¿Ha llegado la Primavera Árabe a España? Vídeos como este, compartido por Periodismo Humano, que han ocupado portadas de todo el mundo, recuerdan a las vistas aéreas de la plaza Tahrir en El Cairo y han activado las comparaciones con las movilizaciones de Oriente Medio y Norte de África.

Las movilizaciones en los distintos países tiene en común una brecha cada vez mayor entre la clase política y el resto de los ciudadanos. Las declaraciones de la Junta Electoral de Madrid al prohibir las acampadas son una muestra más de esta desconexión:

“No existen razones serias o especiales para la convocatoria urgente de manifestaciones masivas, que podrían afectar a la carrera electoral y a la capacidad de los ciudadanos de elegir libremente a sus candidatos”

Declaraciones como estas han servido para avivar las protestas, con ciudadanos organizándose en las calles de toda España e inundando las distintas plataformas y espacios de Internet con convocatorias y actualizaciones de las movilizaciones. Las etiquetas asociadas a las acampadas aparecen, desaparecen, resurgen, cambian, se multiplican por ciudad y país: #15m, #15mani,democraciarealya, #acampadasol, #nonosvamos, #notenemosmiedo, #juntaelectoralfacts, #esunaopcion, #tomalaplaza, #pijamabloc, #acampadavalencia, #acampadalgño, #acampadabcn… adquiriendo una dimensión global con las cada vez más presentes #yeswecamp, #globalcamp, #spanishrevolution y con convocatorias de solidaridad con España en ciudades como Londres, Buenos Aires, Jerusalén o Vietnam. Una inundación de  contenidos, convocatorias y etiquetas que, irónicamente, hace que sea cada vez más difícil etiquetar este movimento ciudadano y descentralizado:

@LaKylaB: Cuántos decían que no era posible un cambio? Cuántos creían que siempre viviríamos así?Cuántos? . Esto es solo el comienzo. #acampadabcn

@Anon_Leakspin: Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Después te atacan. Entonces ganas.  Gandhi #acampadasol #spanishrevolution”

Una manifestante sostiene un portátil con la dirección del streaming (emisión en directo) desde Sol. Madrid, 19 de mayo. Imagen de Julio Albarrán

Las herramientas digitales no sólo se utilizan para organizar y compartir imágenes y vídeos de las acampadas, sino para trabajar de forma colaborativa, poniendo en común ideas e iniciativas. Se ha abierto una Wiki donde los usuarios comparten información y materiales, se redactan y envían peticiones urgentes para reclamar que no se censuren las manifestaciones, y abogados como Javier de la Cueva y David Bravo comparten información legal sobre el derecho de asociación y reunión.  Este post fue publicado de forma simultánea el 19 de mayo por activistas del movimiento “No les Votes”: #nolesvotes: por un voto responsable”:

Colaboración distribuida. Te invitamos a copiar este texto y construir páginas de enlaces que referencien todos los sitios que dan apoyo a la iniciativa. De igual modo, invitamos a los demás colectivos que comparten nuestra propuesta a que lleven a cabo acciones similares. La fuerza de la red reside en la distribución y colaboración entre sus nodos.

Esta organización en los espacios físicos, a través de comisiones de limpieza, alimentación, comunicación, legal, con voluntarios ofreciéndose para traducciones y tareas de todo tipo, sumada al trabajo colaborativo y la cobertura ciudadana a través de herramientas digitales, desafía la idea de que al  movimiento le falta estructura. Ocupando los espacios públicos, tanto en la calle como en la Red, los ciudadanos se han inspirado en un movimiento global para reaccionar a un sistema político que no satisface sus necesidades y demandas. El viernes 20 de mayo se ha convocado a medianoche un “grito mudo y colectivo” que paralizará la Puerta del Sol. Podría ser la metáfora perfecta de esa incomunicación entre los ciudadanos y sus representantes.


Imagen compartida en el grupo de facebook Syrian Revolution 2011

El mundo mira estos días a Siria mientras cientos de miles de sirios se manifiestan por todo el país. El 22 de abril, que comenzó como el “Viernes de Grandeza”, terminó como “Viernes Sangriento”, con cifras que superan las 100 muertes. Con las protestas sacudiendo el país, las noticias desde los medios oficiales mostraban una realidad muy distinta. La brecha entre la versión oficial y el pulso en las calles del país es cada vez mayor pero la descentralización de la comunicación que caracteriza a Internet ha hecho que, igual que en el resto de países de la región, la narrativa de lo que está sucediendo la estén construyendo los ciudadanos sirios con las herramientas a su alcance.

Comunicación oficial

Lista de policías muertos en la portada de la agencia de comunicación oficial Sana

Asomándose a la página de SANA, la agencia de comunicación oficial, estas son las  noticias en portada:

  • Las reformas anunciadas por el Presidente Basshar El-Assad, explicadas punto por punto.
  • El ataque a un coche de policía, que causó la muerte de un policía y 11 heridos.

La televisión siria comparte imágenes de normalidad combinadas con análisis de las últimas reformas propuestas por el régimen sirio. Viéndola durante dos horas seguidas una se encuentra:

  • Imágenes de supuestos destrozos provocados por los manifestantes, a los que se refieren como “grupos armados”, “bandas” y “ladrones”, y de armas confiscadas. Las imágenes muestran palos, machetes, botellas,  latas, pero también teléfonos móviles.
  • Entrevistas a manifestantes mostrando su arrepentimiento por haber participado en las protestas.
  • Opiniones de ciudadanos sirios a pie de calle que van desde la acusación a bandas salafistas hasta las críticas a los intereses occidentales en la región.
  • Análisis y entrevistas relacionadas con las reformas propuestas por el Presidente sirio en su discurso del 30 de marzo.
  • Análisis de artículos y entradas en blogs como el publicado en Counterpunch, Syria and the Delusions of the Western Press, que acusa a los medios occidentales de ocultar y manipular información para perjudicar al régimen sirio. Este es el último párrafo del texto:

Parece que los enemigos del régimen de Bashar al-Assad están listos para la violencia en las calles de Siria, y  para la desinformación en las portadas de los periódicos del mundo.

La misma línea de comunicaciones oficiales de las últimas décadas. El mercado de las telecomunicaciones sirio, uno de los menos desarrollados de Oriente Medio, es el más regulado de toda la región, Syrian Telecom es dueña de toda la infraestructura de telecomunicaciones y pocos periodistas extranjeros consiguen acreditación. Pero ahora, a través de los distintos canales digitales, gana protagonismo una narrativa alternativa a la oficial: la voz de los ciudadanos que se amplifica y llega a todos los rincones del mundo, tras décadas de silencio mediático en torno a Siria.

Comunicación descentralizada

Manifestante sirio grabando con un móvil un funeral en Damasco

Internet supone desde hace algunos años una ventana al mundo para los ciudadanos sirios, igual que para los del resto de la región, en un contexto donde la información por canales tradicionales está en manos del Gobierno. Medios y plataformas de Internet se llenan desde hace semanas, pero muy especialmente durante la jornada del 22 de abril, de imágenes y vídeos tomadas directamente por los  manifestantes, algunos de ellos extremadamente gráficos.

Manifestaciones multitudinarias, disparos y heridos grabados y compartidos en directo, acusaciones e insultos al régimen dan la vuelta al mundo y nutren a los medios de comunicación de contenidos que en contextos tan cerrados como el sirio no habían traspasado  sus fronteras en décadas. Algunos de los vídeos más vistos durante estos días pueden verse aquí.

La comunicación ciudadana y la construcción de una narrativa independiente siria tiene relación directa con el uso de los móviles que están haciendo los sirios, grabando y difundiendo vídeos como este del entierro del funeral de uno de los asesinados el 22 de abril, Muutaz Al-Shiar. En el vídeo puede verse el gran número de manos sosteniendo un teléfono para grabar el funeral. Hablaremos sobre la influencia de los móviles en la comunicación ciudadana de las movilizaciones en la región en un próximo post.

Este mapa, que incluye los puntos donde se han producido movilizaciones y donde ha habido muertes, ayuda a visualizar el alcance de las protestas en todo el país.

Mapa de las protestas en thenewsyria.net

Batalla en la Red

Conscientes de que la verdadera batalla por la comunicación se libra en la Red, el régimen sirio bloquea desde hace años sitios y plataformas como Youtube, Facebook, Blogger o Wikipedia, a los que los sirios se han acostumbrado a acceder a través de proxies. Hace unos meses se levantó el bloqueo de Facebook y Youtube, lo que muchos usuarios acogieron como una muestra de apertura.

En la página “Revolución siria 2011″, con alrededor de 150.000 seguidores, sirios de dentro y fuera del país comparten desde hace meses información y animan a salir a la calle. Según algunos usuarios la página ha sido hackeada y una nueva página se abrió en su lugar, acumulando cerca de 2.000 seguidores en un solo día. A las pocas horas volvía a aparecer la página anterior, con el número original de seguidores.

Otros espacios, como el grupo de facebook del Observatorio de la Mujer Siria, piden el cese de las manifestaciones para evitar más derramamiento de sangre. El manifiesto emitido por el Observatorio pide al Gobierno que emprenda el proceso de reformas y a los ciudadanos sirios que den un margen de 15 días al Gobierno para demostrar si realmente piensa llevarlas a cabo.

Frente a este tipo de páginas, abundan también otras como la de “Jóvenes de la Siria de Al-Assad, y nada más”, que da la bienvenida a los nuevos usuarios con una bonita estampa de la familia del Presidente .

También en twitter ha tenido presencia la narrativa oficial. Esta red, que permite una rápida difusión de mensajes cortos, ha sido una herramienta muy efectiva en la organización y comunicación de los ciudadanos de la región desde el comienzo de las movilizaciones. En Siria usuarios como AnonymousSyria comparten imágenes, vídeos y lemas de las protestas, como el que se ha convertido en el lema de los manifestantes sirios, y que es respuesta al cántico de quienes apoyan al Presidente: “Dios, Siria, Basshar y nada más”.

Dios, Siria, Libertad y Nada más

Frente a estos mensajes, han surgido dos tipos de usuarios pro-gubernamentales, como explica el bloguero sirio Anas Qtiesh en Global Voices:

  • Los llamados “huevos de twitter”: Cuentas nuevas, la mayoría con pocos seguidores y sin imagen de perfil (twitter coloca un huevo por defecto a sus usuarios antes de que estos asocian una imagen a su perfil). Se dedican a responder a los usuarios favorables a las protestas, en muchos casos en forma de amenazas, insultos y acusaciones de terrorismo, y a emitir mensajes y eslóganes de apoyo al régimen. Se cree que estas cuentas, que a menudo publican en un inglés y árabe clásico bastante pobre, son gestionadas por agentes de la Inteligencia siria, los conocidos como “Mukhabarat”. Cuentas como las que el usuario @AnonymousSyria ha agrupado en esta lista.
  • Cuentas-spam que incluyen la etiqueta #Syria y que están programadas para lanzar cada cierto tiempo mensajes aleatorios sobre Siria. Noticias sobre fútbol, fotos de lugares turísticos, enlaces a comunicaciones oficiales, y también amenazas a usuarios contrarios al Gobierno.

Estas últimas son cuentas-robot facilitadas por la empresa de Bahrein Eghna, que explicaba en su página web cómo han contribuido con su tecnología a aumentar el número de contenidos en la red sobre la belleza de Siria y sus paisajes:

(El usuario de Twitter) LovelySyria está utilizando el servidor EGHNA para promocionar fotografías sobre Siria. EGHNA ha ayudado a atraer la atención a la belleza de Siria y construir una comunidad de personas que aman el país y admiran su belleza.

Con imágenes como esta:

A.m

Fuente de la imagen: Ali Mahfood en Flickr

Twitter no modera contenidos como lo hace Facebook, que cierra cuentas y páginas en base a su política de identidad y las denuncias de otros usuarios, dejando a quienes utilizan la red como herramienta para el activismo sin su espacio de comunicación en momentos clave de las movilizaciones, como sucedió con la página “Todos somos Khaled Said”, con la página del Observatorio de la Mujer Siria y muchas otras. Twitter no obliga a los usuarios a compartir su verdadera identidad pero el motor de búsqueda prioriza los mensajes de usuarios que comparten su nombre completo, imagen y biografía y penaliza ese tipo de automatización. Esto ha hecho que la etiqueta #Syria haya dejado de estar inundada de ese tipo de contenidos automatizados.

Una pequeña victoria en el campo de la comunicación, en palabras de Jillian York, del Berkman Center. En un contexto de información cada vez más descentralizada, las narrativas centralistas características de los regímenes autoritarios quedan cada vez más expuestas como ecos de una voz oficial a la que pocos acuden para entender lo que sucede dentro y fuera de sus fronteras. Y aunque la batalla de la comunicación la estén ganando los ciudadanos, las armas siguen en manos de quienes tienen el poder sobre las vidas de otros.

El usuario Syrianews lo describía así en un mensaje en Twitter:

Otro periodista expulsado. Siria sufrirá mientras la propaganda y Youtube se convierten en las únicas fuentes del país.

“bandas armadas”

El activista marroquí Mohamed Bougrine sostiene un cartel que dice "Mamfakinsh"

Un sitio web gestionado por blogueros y militantes marroquíes. Así se define Mamfakinch, iniciativa que nació del espíritu del 20 de febrero, el día en que ciudadanos de todos los puntos de Marruecos se dieron cita para reclamar reformas políticas, económicas y sociales.

En el contexto de las protestas y reivindicaciones ciudadanas en Marruecos, el gobierno ha hecho uso de todos los medios a su alcance para deslegitimar a los manifestantes, con métodos que van desde la represión violenta hasta la propaganda contraria al movimiento. Mamfakinch busca contrarrestar esa propaganda mediante un medio de comunicación ciudadano que recoja historias, propuestas y contenidos que no tienen un hueco en los medios oficiales marroquíes.

Se inspira en la experiencia tunecina y egipcia y tiene como referente a Nawaat, blog colectivo independiente que un grupo de tunecinos creó en 2004 y que ha contribuido a visibilizar los abusos y la censura del régimen de Ben Ali. Nawaat fue clave en la organización y comunicación de la revolución tunecina y ha inspirado distintos proyectos que empoderan a los ciudadanos facilitándoles un espacio en el que compartir sus historias en los países de la región, abriendo nuevos márgenes para la libertad de expresión. Según Hisham Al-Miraat, uno de los fundadores de Mamfakinch:

“Aprendimos de la experiencia egipcia y tunecina que para ganar hacen falta dos cosas: salir a la calle y compartir lo que sucede en la calle con el resto del mundo”

Mamfakinch se compone de una revista web con artículos de opinión sobre el contexto político, económico y social y de un blog con información actualizada que proporcionan marroquíes desde dentro y fuera del país a través de imágenes, textos, comentarios y vídeos como este, titulado “La voluntad de vivir”:

La palabra “mamfakinch” significa “sin concesiones” en dialecto marroquí y se inspira en el activista Mohamed Bougrine, que dedicó su vida a defender los derechos de los marroquíes durante la colonización francesa y en las décadas posteriores. Se le conoce como “el prisionero de los tres reyes”, porque fue encarcelado primero por los ocupantes franceses y después por Mohamed V, Hassan II y Mohamed VI.  Para los jóvenes del 20 de febrero es  símbolo de la resistencia no violenta a la opresión del estado. Su propio Mandela.

Sólo tres meses después de su lanzamiento, la popularidad del sitio web entre los jóvenes marroquíes no deja de crecer, y ya ha sido nominado al premio The Bobs al mejor blog en árabe que entrega el grupo Deutsche Welle. La reconocida revista digital marroquí Le Kom describe así el proyecto:

“Un medio de comunicación alternativo que se ha convertido en fuente de información para muchos otros medios de comunicación gracias a su fiabilidad y a su capacidad de centralizar la información”

Las reformas que anunció el Rey Mohammed VI en su discurso del 9 de marzo no terminan de cristalizar, pero el deseo de un cambio se mantiene y muchos marroquíes no se conforman con esperar a que las reformas se produzcan. Mamfakinch es un paso más en un proceso que ganó visibilidad el 20 de febrero, “el primer paso hacia el cambio”, como anunciaba Nizar Bennamate, militante activo del movimiento, hace unos meses en Periodismo Humano. Un proceso que difícilmente tiene marcha atrás y en el que los ciudadanos marroquíes, igual que los del resto de países de la región, buscan nuevos espacios para organizar, construir y contar su propia historia.

la reforma democrática que el Rey Mohammed VI anunció en su discurso del 9 de marzo

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