Alianzas

Fuente: Democracia Real Ya en Twitter

Cientos de personas se reunieron el domingo 24 de julio en Sol en solidaridad con el pueblo sirio y en protesta por el aumento de la represión contra civiles desarmados. Alrededor de 2000 personas han sido asesinadas y hay miles de heridos y detenidos en el país desde que los sirios comenzaron a salir a la calle en marzo. La comunidad hispano-siria, igual que el pueblo sirio, ha roto la barrera que hasta hace pocos meses existía en torno a todo lo relacionado con el régimen que gobierna desde hace 40 años y ha reunido a personas, la mayoría españoles y sirios, en apoyo a las reivindicaciones ciudadanas.

La concentración comenzó a las 12.00 en Sol, donde se preparaba también la última marcha del 15 M, con el lema “Sol renace”. Personas de ciudades como Valencia, Zaragoza, Barcelona o Granada fueron llegando para la macromanifestación convocada por la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, que se creó recientemente en España con el objetivo de defender los derechos humanos en Siria.  Desde primera hora se oían cánticos de “Viva la lucha del pueblo sirio”, “Siria unida jamás será vencida”, y “El pueblo quiere la caída del régimen”. Este último, en su versión en árabe, ha sido el lema más coreado en todas las manifestaciones ciudadanas en los distintos países de Oriente Medio.

Imagen: Mara Stacca

Desde Sol la concentración avanzó hacia el Ministerio de Asuntos Exteriores, donde se reclamó al Gobierno español un posicionamiento claro en la defensa de los derechos humanos y una condena firme al régimen sirio. “¿Dónde estás, Trinidad, cuando matan sin piedad?” fue la frase que más repitieron los manifestantes. También se pidió la retirada del embajador español en Siria y la expulsión del embajador sirio en Madrid. El resto de reivincidaciones de los manifestantes se puede leer en el Comunicado de la Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio.

Del Ministerio la marcha avanzó hacia la embajada siria, donde los manifestantes entonaron lo que ya se ha convertido en un himno para los sirios: la canción “Yallah, Irhal Ya Bashar” (“Venga, vete, Bashar”), que con letras irónicas y a ritmo de música popular siria anima al Presidente y a todo el partido del Baath a abandonar el gobierno y el país. Esta canción cobró todavía un mayor simbolismo después de que quien la cantaba en las primeras manifestaciones, Ibrahim Qashush, fuese asesinado por agentes del régimen en represalia. Qashush se ha convertido,  junto con el niño de 13 años Hamza ElKhatib, en símbolo de la lucha por la libertad en Siria.

Manifestación en Hama. Junio 2011

La manifestación tuvo una amplia repercusión online, con cientos de mensajes asociados, entre otras, a la etiqueta #spainwithsyria. Desde Democracia Real Ya se hicieron eco de la convocatoria, con mensajes como estos en Twitter:

Los vídeos de la manifestación, que emitimos en directo desde Periodismo Humano, pueden verse aquí.


Manifestación en apoyo al pueblo sirio. Madrid 26 de junio 2011

El domingo se celebró en Madrid una manifestación en apoyo al pueblo sirio. Se pedía el fin de la represión de unas manifestaciones que, en plena Primavera Árabe, sacuden toda la región y que han llegado, salvando todas las distancias, a Europa. La manifestación, convocada por la Coordinadora Estatal de Apoyo al Pueblo Sirio, fue un éxito, con cientos de personas de otras ciudades de España, como Valencia y Granada, acudiendo en autobuses especiales para sumar apoyos. La convocatoria fue también un éxito en la Red, con cientos de mensajes compartidos principalmente a través de Facebook y Twitter.

En este enlace, que recoge sólo los primeros 500, puede seguirse la conversación generada en torno a la manifestación en Twitter, con más de 100 redifusiones de este mensaje en concreto:

Desde Periodismo Humano emitimos en streaming distintos momentos del encuentro en Sol, la marcha hacia el Ministerio de Exteriores y finalmente frente a la embajada siria. En este vídeo se ve a los manifestantes caminando hacia el Ministerio mientras cantaban “Siria, sangrando, y el mundo mirando”, “Dónde estás, Trinidad, cuándo matan sin piedad” y “Uno, y sólo uno. El pueblo sirio es uno” (en respuesta al fantasma del sectarismo en el que el régimen se escuda para legitimarse en el poder).

También a través de Facebook se compartió la convocatoria, que derivó en algunos casos en una polémica que me gustaría compartir porque me parece reveladora del carácter de las movilizaciones que estamos viviendo. Concretamente en la página de facebook de Democracia Real Ya, que no convocaba ni se sumó como plataforma a la manifestación y se limitó a compartir la información que les facilitamos. Se produjo a partir de ese post una discusión sobre si anunciar una manifestación en apoyo al pueblo sirio era o no adecuado desde ese espacio, sumando más de 1000 comentarios y reacciones en torno a este debate. Parece que la información sobre la manifestación por Siria molestó a algunos usuarios y comenzaron a surgir comentarios como este, que apuntan a la necesidad de “centrarse en lo nuestro” para avanzar en el movimiento ciudadano del 15m:

Algunos usuarios llegaron incluso a pedir, y más adelante a exigir, que se borrase el post.

Muchos otros usuarios respondieron apelando a la solidaridad entre ciudadanos y al carácter global de las movilizaciones:

Es fácil comprender que a muchos ciudadanos que han partipado en las movilizaciones desde el 15 de mayo, las acampadas, las comisiones y reuniones en los barrios, les preocupe la dispersión del movimiento. La preocupación por la descentralización que es inherente al 15m,  la necesidad de aunar fuerzas en torno a unos objetivos concretos, las expectativas puestas y el deseo de verlas cuajar cuanto antes, son legítimas y evidentes para cualquiera que haya vivido el proceso de cerca. Pero ¿implica eso que se reuncie al carácter global del movimiento?

El contexto español es muy distinto al de los países de Oriente Medio y Norte de África, donde los ciudadanos viven desde hace décadas oprimidos por dictaduras que parecían hasta hace poco inamovibles. Las demandas de los ciudadanos españoles, y también las del resto de europeos, no son fácilmente resumibles en una frase como lo eran en Túnez: “Queremos la caída de Ben Ali”, o en Egipto: “Queremos la caída de Mubarak”, pero cuesta imaginar que las reivindicaciones de los ciudadanos árabes, sus demandas y el modo de plantearlas, no hayan influido en lo que se está viviendo ahora en Europa. Los paralelismos van desde la estética de las movilizaciones en las plazas hasta la organización en asambleas y comisiones. También en los modos de organización y comunicación en red y el uso de Internet y las distintas herramientas digitales para el trazado y el seguimiento de las movilizaciones y la construcción de una narrativa ciudadana.

Puerta del Sol. Julio Albarrán

Plaza Tahrir

Los

pueblos árabes, con sus contextos represivos, son cuando menos una inspiración, que ha despertado en muchos la convicción de que los cambios son posibles y basta con que los ciudadanos se unan y pongan en común sus demandas para impulsarlos y defenderlos. Son además el origen de lo que se conoce ya como la World Revolution, con cientos de miles de ciudadanos en distintos países del mundo manifestándose inspirados por los españoles, como recoge este mapa:

¿No debe funcionar esa solidaridad en ambas direcciones? ¿Hay alguna incompatibilidad entre atender a problemas y necesidades locales y tener presente también el marco global de demandas pro-democráticas y de participación ciudadana? Los sirios representan ahora el ejemplo extremo de lucha por la libertad y las reivindicaciones ciudanas y dar la espalda a la solidaridad global podría restar fuerza y legitimidad a las movilizaciones en España y en el resto de países.

¿Qué pensáis los lectores de este blog?