Alianzas

#FreeRazan

Razan Ghazzawi, una de las blogueras sirias más reconocidas internacionalmente y colaboradora de Global Voices Online, fue arrestada por las autoridades sirias el 4 de diciembre en la frontera con Jordania, cuando se dirigía a un encuentro sobre libertad de expresión en Amman. Es la última de una larga lista de blogueros, periodistas y activistas detenidos en Siria, donde la represión de las libertades se ha recrudecido desde que comenzaron las movilizaciones ciudadanas contra la dictadura que controla el país desde hace 41 años y que ha causado más de 4000 muertos en los últimos meses.

Reporteros sin Fronteras publicó el 27 de Octubre una lista de 20 blogueros y periodistas detenidos en Siria, aunque se especifica que el número es seguramente mucho mayor. La lista no ha dejado de crecer desde entonces, en un contexto de cada vez mayor aislamiento del régimen. Entre los nombres se encuentra el de Hussein Ghrer, compañero y amigo de Razan, que fue liberado el 1 de diciembre, y al que esta dedica el último post de su blog, horas antes de ser detenida. Un post que termina con este párrafo:

Hussein vuelve esta noche a casa, donde abrazará fuerte a su mujer, y no soltará más a sus dos preciosos hijos. Todo irá bien, y todo esto terminará pronto.

Durante la detención de Hussein, Razan firmó junto con un grupo de blogueros sirios un manifiesto que hacía una llamada a la acción colectiva en defensa de la libertad de expresión:

El miedo a la libertad y el odio a las libertades son los responsables de la detención de Hussein. Las palabras son las armas de Hussein, y las nuestras. Queremos que estas armas sirvan para romper el silencio. Os pedimos que alcéis la voz por la libertad de Hussein y la de todos los presos de conciencia en las cárceles sirias.

Lo mismo se podría decir de Razan, una de las pocas blogueras sirias que escribe sin pseudónimo, haciendo público su verdadero nombre y su rostro para reclamar libertad y justicia en el país. Es conocida por su trabajo en defensa de los derechos de los palestinos, de la libertad de expresión, la igualdad y la justicia social y contra los tabúes relacionados con la homosexualidad en la región. Durante los últimos meses, participó en diversos encuentros relacionados con tecnología y participación ciudadana como el Encuentro de Blogueros Árabes en Túnez y la Campus Party Milenio de Granada. En ambos tuve la oportunidad de coincidir con ella y charlar sobre la situación del país y de la región. La última vez que hablamos me confesó que había decidido reducir su asistencia a encuentros internacionales, porque sentía que su lugar estaba, ahora más que nunca, en Siria. A pesar de que cuenta con pasaporte estadounidense y facilidades para viajar y residir fuera del país, Razan regresó a Siria en el momento de mayor recrudecimiento de la represión del régimen contra sus ciudadanos.

Su detención ha causado un huracán en Twitter, con la etiqueta #freerazan sumando miles de mensajes en las últimas horas. Los usuarios comparten imágenes para incluir en blogs y perfiles en redes sociales y su página de Facebook tiene ya más de 3000 seguidores. Los activistas esperan que esta visibilidad, junto con su pasaporte estadounidense, contribuyan a protegerla. Pero en el contexto sirio actual cualquier predicción es difícil. El régimen demuestra a diario su incapacidad de articular una respuesta pacífica a las reivindicaciones pacíficas de sus ciudadanos, y su falta de voluntad de cumplimiento de cualquier compromiso internacional, mientras la lista de blogueros, periodistas, activistas y defensores de los derechos humanos no hace más que aumentar.


La semana pasada, en el Simposio sobre Acción Social y TIC eSTAS, hablamos mucho sobre empoderamiento. Vimos distintos ejemplos de cómo las Tecnologías de la Información, y en particular la Web Social, han permitido a los usuarios gestionar sus contenidos y crear sus propios espacios frente a las estructuras tradicionales. Sin embargo, también quienes tienen el poder ocupan cada vez más esos mismos espacios, que a menudo son reflejo de las batallas y luchas de intereses geoestratégicos del mundo físico. Esta lucha adquiere una dimensión especialmente tensa en una de las zonas más polarizadas y con mayor represión del mundo: Oriente Medio.

La Web Social en Oriente Medio: rompiendo las fronteras físicas

A través de redes sociales como Facebook ciudadanos de países enfrentados o divididos han podido encontrarse. Palestinos separados por la ocupación israelí y sirios del Golán que tienen prohibida la entrada en Siria han iniciado o recuperado un contacto con familiares con los que no hubieran podido hablar de otro modo. Pero también isralíes y palestinos, entre los que las barreras que ha generado la ocupación son cada día más insalvables, tienen la oportunidad de conocerse e intercambiar ideas, como sucede en el exitoso grupo Israelis for Palestine. Los debates en estos foros en ocasiones llegan a altos niveles de tensión pero al menos suponen un espacio para el diálogo de igual a igual.

La Web Social como forma de empoderamiento

Crear contenidos y difundirlos a través de la Web Social proporciona independencia a usuarios que de otro modo dependerían de cómo los medios tradicionales proyectan su realidad. El año pasado oímos de primera mano las demandas de la sociedad civil iraní a través de Twitter. La cantidad de mensajes publicados y redifundidos a través de esta red ha hecho que se conozca como la “Revolución Iraní en Twitter”, aunque ha recibido también críticas por ser impulsada por los medios de Estados Unidos, interesados en generar un altavoz de la oposición a su mayor enemigo geoestratégico. Twitter se está utilizando con muy buenos resultados como herramienta de difusión y comunicación de emergencia en Oriente Medio. El International Solidarity Movement lo utiliza para combinar acciones de difusión con acciones sobre el terreno.

El empoderamiento que favorecen las redes está siendo muy útil para dar voz a las mujeres de los países de Oriente Medio. Ciberactivistas como Layla Anwar, o los premiados blogs Baghdad Burning y Days of my Life, ofrecen vivencias y reflexiones sobre los efectos diarios de la invasión iraquí, dando una visión mucho más rica y compleja de acontecimientos como las actuales elecciones iraquíes. Blogueras palestinas como Layla Al-Haddad (conocida como Gaza Mom) o Fida Qishta describieron los ataques del ejército israelí a Gaza en un momento en que la prensa tenía prohibido el acceso a la Franja. De sus testimonios se han hecho eco reconocidos diarios como The Guardian.

Guerras mediáticas

Las mismas batallas del terreno físico se libran en Internet, en una lucha por la visibilidad que llega a grandes niveles de violencia. La nominación a los Shorty Awards, conocidos como “los Oscar de Twitter”, hace unas semanas generó una guerra de tweets entre quienes apoyaban a Ali Abunimah, fundador del proyecto Electronic Intifada, y JIDF, usuario que se dice representante de las Jewish Internet Defense Forces y que comparte contenidos islamófobos e inquietantes, como “Habrá paz cuando Israel aplaste Gaza, querida”.

La Wikipedia es constantemente escenario de batallas dialécticas por el modo en que se proyectan determinados contenidos, como en el caso del polémico artículo “Gaza War”. Pero es sobre todo en Facebook donde surgen tensiones que son fiel reflejo de las territoriales. Hasta hace unos meses, cuando un usuario de los Altos del Golán se registraba en esta red social el formulario asociaba automáticamente Golán con Siria, pero eso cambió tras la presión del grupo “Facebook, Golan residents live in Israel, not Syria”. Facebook cedió a la presión y cambió su formulario, a pesar de la indignada respuesta siria, igual que hizo meses antes con Cisjordania. Cómo se resuelven estas tensiones es cuestión del criterio personal de los administradores de las redes sociales o de presiones externas.

Los usuarios de zonas donde el Estado reprime consistentemente la libertad de expresión asumen grandes riesgos al compartir sus opiniones en las redes sociales. La Arab Network for Human Rights Initiative realiza periódicamente informes en los que denuncia los abusos contra ciudadanos árabes y les ofrece apoyo legal. Según esta Red, Egipto, seguido de Siria, es el país donde más se reprime a los blogueros. Además, los Estados totalitarios son cada vez más conscientes del margen que deja Internet a las libertades y lanzan campañas con “Ciberejércitos”, como ha hecho Irán con sus Hackers Islámicos o Israel con su campaña de “relaciones públicas preventivas”.

Dados los medios de los que disponen los Estados, juegan con ventaja en el pulso que mantienen con sus ciudadanos en Internet. Comunidades como Global Voices hacen un seguimiento de blogueros y ciberactivistas detenidos a través de un Mapa Interactivo de Voces Amenazadas. Pero hace falta una protección efectiva de los usuarios para que Internet no se convierta en un simple reflejo de las luchas geoestratégicas.